lunes, 25 de octubre de 2010

El Pozo Negro y el Tejo Milenario

El Blog "Tierras de Burgos" nos ofrece una muy buena información para subir a Pozo Negro, y de paso hacer una visita al Tejo Milenario, una de las muchas joyas que adornan nuestra Sierra de la Demanda

Rincones, Costumbres, Senderismo, Patrimonio, Iniciativas... de la provincia de Burgos; especialmente si son semidesconocidos o minusvalorados.
lunes 18 de octubre de 2010
Ruta de senderismo: El Pozo Negro y el Tejo Milenario
Hoy os traigo una ruta de senderismo recién salida del horno, pues está realizada este mismo fin de semana.

La sierra de la Demanda burgalesa constituye una inusitada comarca en la que aún podemos disfrutar de parajes alejados de cualquier núcleo de población, con cumbres que rondan los 2000 metros y profundos valles cubiertos de bosques caducifolios. La laguna de origen glaciar del Pozo Negro, muy cerca del límite con la Rioja, constituye uno de los destinos de mayor interés, pero hoy combinaremos el acceso tradicional con la búsqueda de uno de los árboles más longevos de la provincia, formando una ruta circular que nos permitirá disfrutar de sendos valles.

Dificultad: 4
Orientabilidad: 3
Belleza: 5
Tiempo: 6,5 horas (14,5 kilómetros)


Situación.
Para acceder a Fresneda de la Sierra Tirón tenemos dos opciones. Por una parte podemos seguir la N-120 hasta Belorado, y desde allí tomar la comarcal que une este núcleo con Pradoluengo. Muy cerca de este último municipio tomamos, a la derecha, la pista que a través de Villagalijo enlaza con la carretera que lleva a Fresneda a Ezcaray.
Otra opción es tomar la carretera que, naciendo en Ibeas de Juarros, y a través de Arlanzón y Villasur de Herreros, nos conduce a Pradoluengo. A la salida de este pueblo encontramos la recientemente arreglada carretera indicada anteriormente.
Una vez en Fresneda, tras pasar el puente sobre en incipiente Tirón y antes de afrontar las primeras rampas del alto de Pradilla, hemos de tomar la pista de tierra, en razonable buen estado, que en unos 5 kilómetros nos lleva al señalizado lugar de Tres Aguas, en donde se ubica un refugio.
  
Puntos de Interés
Valles de Montaña. bosques de ribera. Arroyos con sus caídas de agua. Bosques caducifolios. Vistas desde el cordal. Tejo Milenario. Pozo Negro.

Descripción de la Ruta
Tres Aguas, punto de confluencia de tres canales serranas (Ricumbea, Pozo Negro y Reoyo), se considera el nacimiento tradicional del río Tirón, cauce que tras un recorrido de 65 km en sentido norte vuelca sus aguas en el Ebro a la altura de Haro, no sin antes regar parte de las tierras de la rioja alta.
Desde Tres Aguas tenemos dos caminos. El de frente, algo menos marcado, es el que seguiremos, y el de la derecha por el que regresaremos al punto de partida.
  
Este primer camino nos adentra en el Barranco de Reoyo pero, al cabo tan solo unos 500 metros, abandonamos el mismo por un puente de piedra que cruza el cauce hacia la izquierda. El nuevo camino, más rústico, discurre prácticamente paralelo al anterior, pero por el otro lado del arroyo.
 
Llevaremos poco más de un kilómetro andado cuando desde la izquierda se nos une un arroyo relativamente caudaloso, caracterizado por una bonita cascada que se observa a unos 50 metros. Nos aproximaremos a la cascada por su parte derecha y, tras disfrutar de la misma, treparemos por las marcas que aparecen junto a nosotros. Son tan sólo unas decenas de metros, que deberemos afrontar agarrándonos a ramas y raíces.

En la parte superior nos incorporamos a los restos de un antiguo camino que remonta este nuevo arroyo por el denominado Barranco de Zarzabala. Por momentos el sendero se acerca al curso de agua, pero en general discurre una veintena de metros por encima del agua, que siempre oiremos cantarín mientras avanzamos por el hayedo.

Al cabo de unos dos kilómetros el sendero parece difuminarse, pero con un poco de atención podremos seguir descubriendo las veredas, que sucesivamente se acercan o separan del río, incluso lo cruzan en una ocasión. Unos antiguos bidones de gasolina que sorprendente nos encontramos en nuestro avance pueden ser una buena referencia.
 
A los de 2,5 kilómetros unos hitos de piedra significan el definitivo alejamiento del cauce, hacia la derecha. Avanzando penosamente por la pronunciada ladera alcanzamos pronto la ubicación de un milenario y solitario tejo, el de mayor tamaño de toda la provincia, con sus más de 7 metros de perímetro.
 
Desde aquí se pierden un tanto las referencias y los siguientes metros serán tal vez los de mayor dificultad, sobre todo porque el avance se hace muy difícil entre las altas escobas que se han adueñado del paisaje. Como referencia, avanzaremos en dirección suroeste y trataremos de mantenernos cerca de una pequeña dorsal que da vista simultánea a las hondonadas que se abren a nuestros dos lados.
 
Siguiendo estas pautas observaremos unos centenares de metros por encima de nosotros un pinar que será nuestro objetivo. Cruzando sendos tramos de escobas y pequeños rodales de hayas llegaremos al pinar, en el kilómetros 3 de avance. Si seguimos el borde del pinar hacia arriba descubriremos un sendero que poco a poco se va haciendo más marcado, remontando una nueva dorsal que ahora discurre en dirección sur.

Aunque nos incorporamos a un camino más marcado, enseguida lo abandonamos por otro, de manera que no cambiamos de dirección, ascendiendo con rapidez hasta el borde superior del pinar. Seguiremos por el camino aún unos centenares de metros hasta que encontremos un acceso practicable al Torruco Zarzabala, que se eleva a nuestra izquierda tan sólo unas decenas de metros por encima. Llevaremos unos 5 kilómetros.

Desde este punto, a 1929 m de altitud, avanzaremos por el cordal en dirección este, mientras, si la niebla lo permite, disfrutaremos de amplios paisajes en los que apenas existirán poblaciones. Al este el cordal, cerrado por el Otero, ya a más de 2000 metros, al sur el descenso paulatino hacia Barbadillo de Herreros y el Valle de Valdelaguna siguiendo el incipiente valle del río de la Soledad, al oeste la parte final de la demanda, presidida por el San Millán y al norte los sucesivos y húmedos valles.

En este trazado bajaremos, volveremos a ascender por encima de los 1900 metros, y volveremos a descender y, tras unos dos kilómetros de recorrido desde la primera cima, y en lugar de volver a afrontar una nueva subida, bordearemos la forma cónica de la cumbre por su izquierda, por un sendero que podremos localizar sin demasiada dificultad y que nos permite avanzar sin perder ni ganar altitud.

Así llegaremos a un primer collado que nos da paso a una pequeña cuenca en donde se descubren Las Lagunillas, antiguas lagunas glaciares ahora ya secas pero en las que aún se puede observar su perfil.

Tras atravesar Las Lagunillas volvemos a afrontar un corto tramo de ascensión, tras el cual alcanzaremos un segundo collado y por fin divisaremos bajo nosotros el Pozo Negro, que en realidad es una pequeña laguna de color verde que se ubica bajo la sombra del pico Otero, que ya supera los 2000 metros de altitud.

Es posible que tengamos que subir un poco para localizar el mejor sendero de acceso a la laguna, coincidiendo ya con el GR-290, Dos Aguas. De hecho desde aquí nos guiaremos por las marcas de pintura roja y blanca.
Si el tiempo lo permite el borde de la laguna es un buen lugar para disfrutar de un merecido descanso. Llevaremos algo más de 8 kilómetros de recorrido.

Desde este punto alcanzamos el desagüe del lugar, protegido por una artesanal presa. A la derecha del incipiente arroyo localizamos una nueva vereda que se aleja un poco del mismo, aunque en unas decenas de pasos gira bruscamente a la izquierda y se interna rápidamente en el hayedo. Desde aquí los montones de piedras y las pinturas de color rojo y blanco nos guían para continuar la ruta a través del umbrío bosque. Los primeros metros son los más complicados, ya que la pendiente es pronunciada y los resbalones están a la orden del día.

Serán unos 3 kilómetros por el precioso bosque, acercándonos y alejándonos sucesivamente del arroyo, que deberemos cruzar hasta en tres ocasiones. El avance, pese a ser en descenso, se hace un tanto pesado, pues estaremos en un continuo sube y baja con riesgo de resbalones y tropiezos, sobre todo teniendo en cuenta que a estas alturas estaremos un tanto cansados.

Afortunadamente a cada paso surgen nuevos rincones que invitan a ser contemplados. Sorprende, por ejemplo, la presencia de gran cantidad de líquenes; lo que habla de la pureza del aire que se respira.

Finalmente desembocamos en un marcado camino, a la altura de una cerrada revuelta. Tomamos este camino, conocido como de San Antonio, de manera que sin cambiar de dirección y en unos 3 kilómetros adicionales alcanzamos por fin el refugio de Tres Aguas.

Comentarios
Estamos ante un trazado muy bonito pero hemos de tener en cuenta que presenta cierta dureza; mitigada si acaso por su moderada longitud total. No en vano el desnivel supera los 800 metros. El tramo anterior y posterior al Tejo puede hacerse un poco desesperante aunque si no perdemos la paciencia lo superaremos sin demasiados contratiempos. En todo caso no aconsejo realizar la ruta con niebla, sobre todo si no disponemos de GPS.

La época recomendable es sin duda el otoño, pero también ha de ser muy bonita en primavera y verano, y, para los más aventureros, en invierno.

Resulta mucho más habitual el ascenso y descenso directo a Pozo Negro, por el camino empleado aquí para terminar la ruta, que se puede ampliar con el acceso al Otero, de 2040 metros y que hace frontera con La Rioja. Si se dispone de dos vehículos se puede realizar esta ruta con mucha mayor facilidad, ya que el Otero se encuentra a tan sólo un par de kilómetros del alto de La Cruz de la Demanda, al que se accede desde Ezcaray.

El GR-290 es una ruta que en algo más de 70 kilómetros enlaza Belorado con Neila, a través de estos intrincados bosques. Más info aquí.

Track de la ruta. En el descenso por el Hayedo de Pozo Negro perdí con frecuencia la señal, pero en este tramo la señalización es más que adecuada.



Publicado por Montacedo



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