martes, 17 de junio de 2014

Lo que trae el cierzo, Vuelta a vivir al pueblo: Proyecto de euro región Serranía Celtibérica:

 
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Lo que trae el cierzo

Proyecto de euro región Serranía Celtibérica:
una extensión de territorio que se extiende por las estribaciones del Sistema Ibérico,
desde sierra Atapuerca hasta el sur de Teruel.
Dos veces más grande que Bélgica y
que comprende áreas con una densidad de población menor que Laponia.
Un auténtico desierto demográfico desde el que se está trabajando intensamente
para conseguir el reconocimiento de euro región,
que le permitirá tener acceso a importantes fondos destinados al desarrollo y
que, hoy por hoy, pueden ser la última esperanza
de esa gran extensión de territorio rural apenas poblado y
cuyos habitantes son personas mayores en una preocupante proporción;
un territorio condenado a la extinción demográfica si no recibe pobladores foráneos.
 

 
Hace ya bastante escribí en mi viejo blog de Blogger un post que titulé De vuelta a vivir al pueblo.En él hablaba de Juan y Concha, los propietarios del Albergue de la Garcipollera, que montaron su negocio de hostelería en Villanovilla, en la Jacetania, y de Francisco, que compró Isín, un pueblo abandonado junto a Sabiñánigo en el Alto Gállego y lo ha convertido en un centro de vacaciones en la naturaleza para personas discapacitadas. Son experiencias, las de estos tres pioneros y las de otros muchos que están desandando los caminos de los emigrantes de los años 50, 60 y 70, que han dejado de ser una rareza, una chifladura de “jipis” (“perroflautas” los llaman -o nos llaman- ahora con el mismo tono entre paternalista y despectivo), para convertirse en el proyecto de vida de mucha gente.

Tella
Unos cuantos deciden dejar la ciudad, unos trabajos alienantes y una forma de vivir llena de prisas e insatisfacción para mejorar su calidad de vida, reencontrarse con ellos mismos y educar a sus hijos en unos valores olvidados en nuestras grandes urbes. Otros muchos, por culpa de esta jodida crisis que lleva devorándonos más de un lustro, ven la vuelta al mundo rural como su única salida para encontrar un trabajo y recuperar un futuro que ahora no tienen.
Este nuevo flujo migratorio es, además, la última esperanza de muchos pequeños pueblos para no desaparecer como núcleos habitados: escuelas que se cierran por falta de niños; campos, ganados y negocios de todo tipo que se abandonan por falta de gente que los mantenga activos… Ese es el pan nuestro de cada día para cientos de núcleos rurales en Aragón y el resto de España. Aunque no están solos en su lucha por la supervivencia, ni los nuevos pobladores que llegan con su mochila llena de ilusiones tampoco.

Añon
Hace poco estuvimos en una perdida masía de la comarca turolense de Gúdar-Javalambre llamado la Randa, un alojamiento rural cerca de Fuentes de Rubielos, en una jornada organizada por la Asociación contra la Despoblación en el Medio Rural. Esta asociación nació en 2011 y está formada por 35 socios (alcaldes y concejales de pueblos que necesitan gente, miembros de ONG rurales, particulares y nuevos pobladores ya asentados) que colaboran de forma desinteresada, tanto es así que ni siquiera hay establecidas cuotas de socio. Reciben por correo electrónico los currículos de los candidatos a nuevos pobladores que llegan a la asociación y ven si hay forma de ayudarles a que encuentren un nuevo hogar. Aun trabajando con unos medios tan limitados ya han conseguido asentar a 15 familias, y es que el trabajo solidario y la ilusión son capaces de obrar verdaderos milagros. Lo más importante, como dice su presidente Javier Pérez Portero, “ha sido cambiar la mente de bastantes personas, candidatos a irse o no, de que la vida en un pueblo no tiene las connotaciones negativas que tenía hace 30 años y que hizo que nuestros padres se fueran”.

San Vicente de Labuerda
En la jornada tuvimos la oportunidad de escuchar a Armand, que se había ido a vivir a un pueblo de Lérida de unos 800 habitantes y que todavía no había encontrado su sitio, pero que además de intentar asentarse en su nuevo hogar ayuda en lo que puede a otros que están inmersos en una experiencia vital como la suya (Pueblos que necesitan personas). Una mirada mucho más positiva fue la que ofrecieron Raúl y Alma, que dejaron atrás un negocio de hostelería en la costa y viven ahora en Chumillas, provincia de Cuenca, un pueblo que sí ha conseguido atraer repobladores de forma exitosa gracias a la labor del consistorio y a unos vecinos abiertos y hospitalarios, deseosos de que la gente que les falta venga de fuera. Miguel y Jerónimo nos hablaron del proyecto La otra Guadalajara, encaminado a dinamizar y conseguir nuevos pobladores en las zonas menos habitadas de la provincia y que había sufrido un duro golpe al quedarse sin financiación en esta época de vacas flacas. Sara y Joaquín nos contaron su idea de ofrecer alquileres baratos en pueblos pequeños como forma de atraer población y aportar ingresos extra a los habitantes de esos núcleos rurales. Y disfrutamos con la sabiduría tranquila de Andrés Nuño, el pastor de Carenas.

Alcalá
La labor de Abraza la Tierra, en la que se integra la asociación turolense Agujama, que nos presentaron Matilde y Enrique, constituye quizás uno de los proyectos más estructurados y potentes para conseguir nuevos pobladores para el mundo rural. Una página web con 18.000 visitas mensuales y decenas de personas que encuentran en él su nueva forma de vida gracias a Abraza la Tierra y que con su actividad colaboran en mantenerlo vivo son cifras que respaldan un trabajo concienzudo y bien hecho.

Pero la charla que más nos impresionó fue la de Francisco Burillo, catedrático de Prehistoria y cabeza visible del proyecto de euro región Serranía Celtibérica: una extensión de territorio que se extiende por las estribaciones del Sistema Ibérico, desde Soria hasta el sur de Teruel, dos veces más grande que Bélgica y que comprende áreas con una densidad de población menor que Laponia. Un auténtico desierto demográfico desde el que se está trabajando intensamente para conseguir el reconocimiento de euro región, que le permitirá tener acceso a importantes fondos destinados al desarrollo y que, hoy por hoy, pueden ser la última esperanza de esa gran extensión de territorio rural apenas poblado y cuyos habitantes son personas mayores en una preocupante proporción; un territorio condenado a la extinción demográfica si no recibe pobladores foráneos.

Serrania Celtiberica
Proyecto de euro región Serranía Celtibérica:
una extensión de territorio que se extiende por las estribaciones del Sistema Ibérico,
desde sierra Atapuerca hasta el sur de Teruel


Aprendimos muchas cosas de todos los que estuvieron en la jornada, ponentes o no, de sus experiencias positivas y negativas. Conocimos a algunos soñadores que no creemos que puedan poner en práctica sus utópicos proyectos pero también nos encontramos con muchos luchadores decididos a vivir en y del mundo rural, con ideas bien planteadas que estamos seguros de que sabrán llevar adelante y que ayudarán a que muchos pequeños pueblos no desaparezcan. Sabemos que vivir en ellos no es tarea fácil, no todo son paseos por el campo entre mariposas y ardillas: hay que trabajar duro, saber soportar la desatención de la Administración, capear la falta de recursos que en la ciudad ni siquiera somos conscientes de que tenemos de forma habitual… Pero tenemos la certeza de que cuando alguien decide que su vida va a seguir ese camino y cuenta con un poco de apoyo tiene el éxito al alcance de la mano. ¡Les (os, nos…) deseamos suerte a todos

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