sábado, 20 de enero de 2018

Ritxi Zarate Casado,

De la portería a las trincheras de Ugao.


Ritxi Zarate, exportero de balonmano del Elgorriaga Bidasoa, 
es cofundador de Burdin Hesia Ugao
Desde niño siente pasión por la historia y busca escribir un libro sobre la guerra en el municipio

Susana Martín,
DEIAUgao-Miraballes. 20/01/2018 

Defendiendo con casta y pundonor los tres palos, Ritxi Zarate formó parte de un grupo irrepetible de jugadores de balonmano que llevó al histórico Elgorriaga Bidasoa a alzar, el 22 de abril de 1995, la Copa de Europa en Zagreb. 
El título continental fue el broche a la época dorada del club guipuzcoano que se convirtió en el primer equipo de Euskadi en conquistar un trofeo europeo tras los intentos fallidos de Athletic (UEFA, 1977) y Taugrés (Recopa, 1992 y 1993). En 1996, y con solo 27 años, decidió dejar los guantes “porque una retirada a tiempo es una victoria” pero recuerda con orgullo su trayectoria como deportista profesional “en la tapa más gloriosa del Bidasoa”.

Bilbaino de nacimiento, Técnico Especialista en Electrónica y Diplomado en Educación Física, Ritxi Zarate es, además, un gran aficionado a la historia militar y de la Guerra Civil, una pasión que ya empezó a forjarse en su infancia cuando “mis juguetes preferidos eran los soldaditos de plástico” y que fue alimentando en su adolescencia y juventud “leyendo libros de la extensa biblioteca que tenía mi padre en casa, sobre todo de esta temática”.
A principios de los 2000, Ritxi se asentó “por amor” en Ugao-Miraballes. 
Ya entonces, intervenía activamente en el foro de Internet Frentes de Euzkadi, grupo dedicado a la investigación de restos de la Guerra Civil. En la villa coincidió con uno de sus integrantes y en poco tiempo entabló también amistad con el inquieto Iñaki García Uribe. El interés de los tres por rescatar del olvido los hechos acontecidos en la pequeña localidad durante la contienda civil “fue el embrión de Burdin Hesia Ugaon, asociación fundada en 2011 bajo tres pilares fundamentales: investigación, excavación y divulgación”.

Por sus indagaciones previas en libros y documentación, Ritxi era conocedor de que “el mítico Cinturón de Hierro también se había levantado por terrenos de Ugao” y especialmente sabía de la existencia de restos “en el puente de Usila”. De hecho, una de las primeras acciones de la agrupación fue “recuperar y dar a conocer este desconocido patrimonio material a la sociedad”. 
Gracias a su trabajo altruista y desinteresado han sacado a la luz los restos de los búnkeres de Iturrigoialde I, Iturrigoialde II, Beratxa y Usila creando una ruta accesible y bien señalizada que, además, han difundido a través de numerosas visitas, muchas de ellas teatralizadas.

Silencio.
Mucho menos visible pero igual de importante es la labor de ratón de biblioteca que desempeña Ritxi Zarate dentro de Burdin Hesia Ugaon y que asegura, “es donde más cómodo me encuentro”. 
Poner nombres al hormigón. Una de sus líneas de investigación tiene como objetivo “poner nombres y apellidos a los vecinos de Ugao que levantaron esa fortificación porque sabemos que participaron muchos civiles de la villa”. 
Es una tarea de gran dificultad porque esa parte de la historia local ha estado escondida por el silencio. “Los protagonistas callaron, sus hijos nunca preguntaron y somos la generación de los nietos quienes estamos indagando”, afirma.

Son muchos los datos, las informaciones, los archivos, los documentos, los testimonios que va recopilando y que guarda con mimo a la espera de contar con el tiempo suficiente para dar forma a su gran objetivo: escribir y publicar un libro sobre la contienda civil en Ugao-Miraballes y su entorno más próximo. “Mi idea es recoger en esta publicación los episodios que se vivieron en Ugao durante el final de la República y durante la guerra, la historia del Cinturón de Hierro en la villa así como los bombardeos y las operaciones militares que hubo en esta zona

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