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domingo, 22 de marzo de 2026

Émile Guillaumin, el campesino que noveló el mundo rural, s. XIX. ¿Se puede ser agricultor y escritor?.

¿Se puede ser profeta en ámbitos rurales?

La vida cotidiana del campesinado francés en el siglo XIX
en la novela La Vie d’un simple
Ha sobrepasado las treinta reediciones desde la 1ª en 1904. 
Sin embargo, aún no está publicada en castellano.

Gonzalo Gómez Montoro, CTXT

<p>El novelista Émile Guillaumin. / <strong>Museo Émile Guillaumin</strong></p>
El novelista Émile Guillaumin. Museo Émile Guillaumin

Émile Guillaumin nació en 1873 en Ygrande (Francia), en el seno de una familia campesina. En 1881 empezó a asistir a clase en la escuela pública local y en 1886 acabó la Primaria con el mejor expediente del distrito. No obstante, para no sobrecargar la economía familiar ese año dejó los estudios y empezó a trabajar como labrador. 
Ese mismo año Guillaumin también se aficionó a la lectura con la novela de Pierre Loti Pescadores de Islandia (1886), y dos años después, con apenas quince, escribió sus primeros textos. Sin embargo, su libro inicial –una colección de escenas dialogadas titulada Dialogues Bourbonnais– no apareció publicado hasta 1899. Antes, entre 1894 y 1897, el joven autor hizo el servicio militar en el departamento del Cantal. Fue uno de los dos únicos periodos en que salió de Ygrande ("El Hombre de la tierra, el Hombre de las letras"); el otro fue cuando lo movilizaron por la Primera Guerra Mundial. 

Con un lenguaje directo y sencillo, Guillaumin mostraba la dominación económica, social y cultural que durante siglos habían sufrido los campesinos

En 1901 Guillaumin publicó su segundo libro, la colección de relatos Tableaux champêtres, que le valió una distinción de la Académie Française. Además, le sirvió de base para escribir su primera novela –y tercer libro–, La Vie d’un Simple (1904). El propósito de cada una de sus obras es bien distinto: en aquella, el autor recreó su realidad circundante en un modo costumbrista; en esta, noveló la vida del ficticio agricultor Étienne Bertin para rebatir la descripción negativa de los labradores en Los campesinos (1855) de Honoré de Balzac y en La tierra (1887) de Émile Zola, así como su presentación idealizada en El pantano del diablo (1846) de George Sand. 

La Vie d’un Simple fue finalista del premio Goncourt y alcanzó un gran éxito de inmediato: en solo un año se vendieron ciento cincuenta mil ejemplares, y la novela fue elogiada por Léon Blum, Octave Mirbeau y Valery Larbaud. Este éxito coincidió con la crisis agrícola iniciada en la década de 1890, así como con el declive de la aristocracia rural, dos fenómenos que requerían de una nueva representación del mundo rural, sin caricaturas, ni prejuicios. Con un lenguaje directo y sencillo, Guillaumin mostraba la dominación económica, social y cultural que durante siglos habían sufrido los campesinos. 

Con el dinero obtenido por las ventas de su novela, en 1905 Guillaumin compró tres hectáreas de cultivo. También se hizo construir en Ygrande su propia casa, actualmente convertida en un museo y por aquel entonces ya visitada por no pocos curiosos, algo incrédulos ante el hecho de que un autodidacta hubiera escrito un libro de tal calado (Agnès Roche señala que entre 1865 y 1905 solo el 6% de los escritores franceses tenían origen obrero, y el 1,5% campesino). 


El mismo año 1905 Guillaumin contrajo matrimonio con su vecina Marie Chalmin, con quien vivió durante el resto de su vida (con ella tuvo a sus dos hijos: Suzanne, nacida en 1909, y Jean, en 1922). Ese mismo año, sin dejar la agricultura –el autor nunca abandonó la profesión de labrador–, Guillaumin escribió y publicó su segunda novela, Près du sol, donde recrea la vida de los campesinos hasta en sus menores detalles. Esta nueva novela recibió críticas negativas y apenas tuvo repercusión. 

Algo similar sucedió con su tercera novela, Albert Manceau, adjudant (1906), basada en sus propias experiencias en el servicio militar. Aquí el autor abandona el contexto rural y afirma que los campesinos, pese a su dura vida, deben quedarse en el campo, porque en el ejército pierden sus virtudes, para sumirse en un declive intelectual, físico y moral. Según A. Hodée, para Guillaumin el oficio de las armas solo podía llevar a la pereza, el alcoholismo y la vanidad más estúpida.
En su cuarta novela, Rose et sa parisienne (1907), el autor retomó el asunto rural. Pese a la buena acogida crítica, Guillaumin casi tuvo que irse de Ygrande después de que sus vecinos se vieran retratados en los personajes de la obra (¿Ay! cómo somos los de los pueblos: no tenemos arreglo: simpre igual, deshaciendo/destruyendo al que hace, criticando en la plaza al que propone, sin interperlarse nunca  ¿por qué no lo hacen ellos?). Esta circunstancia lo sumió en una depresión y produjo un creciente desengaño sobre la capacidad de la literatura para mejorar la sociedad y “sacar a los campesinos de su apática inconsciencia”. 

Un mayor interés literario –pese a su fracaso comercial– que las tres obras anteriores revistenlas dos siguientes novelas del autor. En la primera, Baptiste et sa Femme (1911), Guillaumin trata el éxodo rural y aboga por la preservación de las raíces campesinas: el hacinamiento en la urbe es nefasto para el hombre, sobre todo para el labriego, que, como en el ejército, acaba perdiendo aquí sus virtudes, para hundirse en la podredumbre. 
En la segunda, Le Syndicat de Baugignoux (1912), Guillaumin logra su mejor novela tras La Vie d’un Simple. En ella recrea su agridulce experiencia como fundador y miembro activo de uno de los primeros sindicatos agrícolas de Francia, entre 1905 y 1911. (Algo parecido a los que paso en con el Sindicato de Redecilla del Camino que ahora recordamos el siglo de su disolución 1926) Además, durante esos años creó el boletín Travailleur Rural, donde se recogieron las primeras reivindicaciones de los labriegos frente a los terratenientes. De carácter eremítico y escéptico, el autor en adelante pensaría que la acción no conlleva un futuro mejor si esta no viene acompañada de una reforma moral.

En 1914 otra experiencia –la Primera Guerra Mundial– trastocó la trayectoria de Guillaumin. A su regreso del frente, donde permaneció durante cincuenta y dos meses, abandonó el género novelístico –sólo de forma póstuma se publicó en 1970 una novela más, Les Mailles du Réseau– para hacerse periodista y sociólogo rural, además de activista en favor del campesinado
Su objetivo era doble: por una parte, dar a conocer en la ciudad cómo era la vida de los campesinos; por otra, lograr que estos tomaran consciencia de su importancia en la sociedad
Para conseguir ambas cosas colaboró asiduamente en varios medios de comunicación y recopiló sus artículos en Notes paysannes et villageoises (1925) y À tous vents sur la glèbe (1931). Asimismo, en 1935 publicó Panorama de l’évolution paysanne, un ensayo sobre las transformaciones ocurridas en el campo francés entre 1875 y 1935.

En los años siguientes Guillaumin cultivó el género biográfico como otra forma de dignificar a las clases populares del mundo rural
En los años siguientes Guillaumin cultivó el género biográfico como otra forma de dignificar a las clases populares del mundo rural. Escribió sobre dos ciudadanos ilustres de su región: uno, el botánico, médico y explorador de los territorios australes François Peron, en François Peron, enfant du peuple (1937); el otro, el novelista Charles-Louis Philippe, en Charles-Louis Philippe, mon ami (1942). Aquí, describiendo a su amigo en comparación consigo mismo, el autor legó su mejor testimonio íntimo (Guillaumin siempre rehuyó el protagonismo, hasta el punto de rechazar al final de su vida una jugosa oferta para publicar sus memorias).
Lejos de perjudicarle, esta humildad acrecentó el prestigio de Guillaumin, entre cuyos admiradores ya figuraban los escritores Joseph Voisin, Henri Bachelin y Ernest Pérochon, ganador del premio Goncourt en 1920 con la novela de asunto rural Nêne. Asimismo, su dimisión como alcalde de Ygrande en 1941, para no verse obligado a colaborar con el régimen de Vichy, asentó su reputación de persona íntegra.

También consolidó su fama de hombre sabio –aún se le conoce por el sobrenombre de “El sabio de Ygrande”– la aparición en 1949 de
Sur l’appui du manche, donde Guillaumin recogió en forma de aforismos sus mejores reflexiones, maduradas durante cincuenta años. La obra proyecta su faceta de moralista por ser, según Antoine Decorps, “un repertorio de buenos consejos, una suerte de breviario laico, un código de honradez campesina”, además del último libro publicado en vida por el autor.

De hecho, el 27 de septiembre de 1951 Guillaumin murió en su casa, por un infarto. Tres días después, una muchedumbre formada por sus vecinos, así como por sus admiradores, acompañó su cadáver hasta el cementerio de Ygrande, donde fue enterrado en una tumba donada por el ayuntamiento.


Después de la muerte del autor –y pese a que La Vie d’un Simple fue reivindicada por intelectuales de la talla de Simone Weil, quien leía la novela a sus alumnos en sus clases de Filosofía para mostrar cómo habían vivido durante siglos los campesinos en Europa–, la lectura de sus libros quedó casi relegada al ámbito académico, así como a las personas interesadas en el mundo rural. De hecho, la mayoría de sus obras dejaron de reeditarse hace varias décadas, y hoy son inhallables o solo están disponibles en librerías de lance. 

No obstante, la obra literaria de Émile Guillaumin aún sigue revistiendo interés. Sobre todo por su primera novela, con la que, según Michel Augé-Larigé, nació el género de la “novela rústica”. Por su parte, Jean-Louis Curtis va más allá, afirmando que esta constituye “un monumento, una estela funeraria donde figuraría el epitafio del campesino desconocido, de un hombre cualquiera… Más que un documento social, La Vie d’un Simple es una saga de la condición humana”.

Gonzalo Gómez Montoro, CTXT

lunes, 9 de marzo de 2026

Los partidos despliegan amplias promesas al campo en las elecciones autonómmicas de Castilla y León

Este 15 de marzo votamos los castellano/leones, en la elecciones regionales.
Los partidos políticos han desplegado una amplia lista de propuestas para el sector primario en sus programas para las elecciones autonómicas de Castilla y León.


Las promesas van más allá de los apartados dedicados a la agricultura y a la ganadería en los programas, y se extienden a ámbitos como las infraestructuras, la educación e incluso la vivienda.
Todos coinciden en la defensa de una Política Agraria Común (PAC) con presupuestos fuertes y en las medidas para el relevo generacional; en cuanto al acuerdo entre la Unión Europea (UE) y Mercosur, lo rechazan con más claridad VOX, UPL, Podemos e Izquierda Unida-Sumar.



Estas algunas de las propuestas destacadas:

PP
-Impuestos cero para el medio rural para la transmisión de propiedades en la primera vivienda habitual, locales de negocios y explotaciones agrarias prioritarias.
-Una PAC adaptada a la agricultura profesional; la exigencia de cláusulas de salvaguarda y la creación de un fondo compensatorio que corrija los "posibles desequilibrios" del acuerdo UE-Mercosur; y medidas que reduzcan el impacto de los ataques del lobo.
-Una línea de ayudas para la incorporación al campo de mayores de 40 años; un plan para ganadería extensiva.

PSOE
-Plan económico para el relevo generacional en zonas rurales, con subvenciones que cubran los gastos de transmisión de negocios, dando prioridad a localidades de menos de 2.000 habitantes; una Ley de Despoblación y Desarrollo del Medio Rural castellanoleonesa.
-Deducciones de hasta el 25 % en la base liquidable autonómica del IRPF para quienes residan y trabajen en zonas escasamente pobladas.
-Una PAC justa que tenga en cuenta las singularidades de Castilla y León, que corrija los efectos negativos de la aprobada en la UE y que prime al agricultor profesional; exigencia de reciprocidad y cláusulas espejo en todos los acuerdos comerciales.

VOX
-Defensa de la caza; la paralización de transferencia de fondos públicos nacionales o autonómicos para proyectos en cualquier país no comunitario que "compitan deslealmente" con la agroalimentación de Castilla y León.
-Una norma regional para salvaguardar los suelos agrarios frente a parques eólicos; medidas contra los robos; un plan para reforzar la ganadería intensiva; y el impulso de la exclusión del lobo del Listado de Especies Silvestres del Régimen de Protección Especial (Lespre), también al sur del Duero.

-UPL: Más promoción para los productos de León, Zamora y Salamanca y medidas en las denominaciones para evitar la "apropiación de variedades de uvas autóctonas como la del godello del Bierzo o la bruñal de Las Arribas por una Denominación de Origen como Rueda, de donde no son propias".
-Un plan de seguridad rural contra el robo en explotaciones agrarias; apoyo a la ganadería y una línea específica de ayudas para el coste de la recogida de leche en zonas de montaña.

-"Soria Ya": Mecanismos para priorizar los circuitos cortos y productos sorianos, así como un fondo de estabilidad de rentas y seguros agrarios reforzados para cultivos y ganado.

-Podemos: Fomentar la protección integral del lobo; más inspecciones de bienestar animal en espacios de sacrificio; un plan para el primario priorizando las explotaciones familiares y las afectadas por el alza de los insumos; y otro para la ganadería extensiva y el pastoralismo.
-Renta básica agraria equivalente al salario mínimo interprofesional (SMI) durante dos años para jóvenes que se dediquen al campo y una "renta de repoblación" incrementada según los miembros de la familia y su situación económica.

-Izquierda Unida (IU), que concurre con Sumar: Eliminar las ayudas rurales para quienes incurran en explotación laboral; crear un banco público de tierras; indemnizaciones a la ganadería extensiva por daños de la fauna silvestre; y moratorias contra las macrogranjas (en este punto coincide con Podemos).                                                 EFEAGRO

viernes, 27 de febrero de 2026

"Huellas y Estrellas: el Patrimonio Mundial como motor de revitalización rural”


Esta iniciativa ha sido seleccionada y cofinanciada por el Ministerio de Cultura, dentro de la convocatoria de ayudas para la conservación, protección y difusión de bienes declarados Patrimonio Mundial para el año 2025.

Más allá de las cifras: 
El Camino como Alma de nuestros pueblos.
El Camino como Calma de los peregerinos.

El impacto del Camino de Santiago Francés se suele medir a través de estadísticas turísticas o flujos económicos. Si bien, conocer estos datos es de suma importancia, el proyecto Huellas y estrellas nace con la vocación de profundizar en lo que realmente vertebra nuestro territorio: la dimensión sociocultural.

El Camino es un recurso vivo que dota de identidad a los lugares por los que transcurre y actúa como un eje de cohesión en un entorno eminentemente rural, donde el 80% de nuestros municipios cuenta con menos de 5.000 habitantes. Queremos visibilizar cómo la declaración del Camino de Santiago Francés como Patrimonio Mundial influye en la vida social, cultural, valores identitarios y sentimiento de pertenencia de sus habitantes.

Un futuro compartido

Huellas y estrellas no es solo un proyecto de investigación; es una herramienta para reforzar la función social del patrimonio y luchar contra la despoblación, poniendo en valor la creatividad y la hospitalidad que definen a nuestros municipios.

Queremos que este proyecto sea un reflejo de vuestro trabajo diario: invitamos a todos los ayuntamientos socios a compartir sus buenas prácticas e iniciativas destacadas en el Camino para visibilizarlas a través de este proyecto escribiéndonos a secretaria@amcsantiago.com


¿En qué consiste el proyecto?

Desarrollamos diversas líneas de trabajo, complementarias entre sí:
Estudio experto sobre el impacto cultural. Realizaremos un diagnóstico riguroso basado en indicadores de la UNESCO e ICOMOS para analizar la incidencia del Camino en el desarrollo territorial y social de nuestras comunidades rurales.
Cuaderno colectivo. Generado a través de un proceso de creación coral donde vecinos y vecinas de todas las edades podrán compartir sus vivencias, memorias y visiones sobre el Camino a través de textos, dibujos o fotografías.
Exposición itinerante «Huellas y estrellas»: Una muestra móvil que recorrerá cinco municipios del Camino Francés, conectando la memoria histórica con las buenas prácticas del presente y los retos de futuro.
Jornadas de transferencia y publicación digital. Espacios de diálogo para compartir aprendizajes entre ayuntamientos, asociaciones y ciudadanos, asegurando que el conocimiento generado sea accesible para todos.

viernes, 20 de febrero de 2026

CEDER Merindades coordina el proyecto Burgos Rural Market.

Nace esa plataforma en la que 168 comercios y empresas del medio rural ya comercializan sus productos y servicios...

Pero, Burgos Rural Market no nace de cero, sino que se apoya directamente en la experiencia previa de Merindades Plaza, el marketplace comarcal impulsado y gestionado por CEDER Merindades, que ha funcionado durante los últimos años como proyecto piloto y banco de prueba. La iniciativa consolida su implantación territorial y avanza hacia una nueva fase de promoción y crecimiento.
La provincia de Burgos cuenta desde hoy con una nueva herramienta real para el impulso del comercio rural, avanzando de forma decidida en la digitalización de su comercio rural con la consolidación de Burgos Rural Market, una plataforma digital ya operativa que permite a los comercios y servicios del medio rural vender y promocionarse online, conectando territorio, economía local y nuevas tecnologías.

El proyecto está impulsado por SODEBUR y se ha construido desde una lógica claramente territorial, mediante un trabajo conjunto y coordinado con los grupos LEADER de la provincia de Burgos: ADECO Camino, ADECO Bureba, ADECOAR, AGALSA, ASOPIVA y ADR Ribera del Duero Burgalesa y CEDER MERINDADES, coordinado por este último-, nace como evolución natural de la experiencia previa de CEDER Merindades con el marketplace comarcal Merindades Plaza, que ha servido como base técnica y metodológica para este nuevo salto a escala provincial. Esta coordinación técnica y operativa del proyecto asumida por CEDER Merindades, le ha llevado a liderar el diseño del modelo común, el desarrollo de la plataforma, la relación con los equipos técnicos y la articulación de un marketplace único capaz de integrar la diversidad de los territorios rurales bajo una misma marca provincial.

BURGOS RURAL MARKET ya está en funcionamiento, y en apenas un año se ha desarrollado toda la arquitectura del proyecto: desde la definición del modelo de adhesión, los convenios con comercios vendedores y de servicios, la formación personalizada, hasta la creación de una imagen de marca común para todo el territorio rural provincial.

Un proyecto que se apoya en una experiencia real y contrastada

Burgos Rural Market no nace de cero, sino que se apoya directamente en la experiencia previa de Merindades Plaza, el marketplace comarcal impulsado y gestionado por CEDER Merindades, que ha funcionado durante los últimos años como proyecto piloto y banco de pruebas. Gracias al recorrido de Merindades Plaza, el marketplace provincial ha podido construirse sobre bases sólidas previas que han permitido testar el comportamiento del usuario, conocer las dificultades reales de los pequeños comercios en el entorno digital y ajustar tanto la tecnología como los procesos internos.

Un proyecto construido desde el territorio

Uno de los pilares de Burgos Rural Market ha sido su proceso participativo, en el que han intervenido los Grupos de Acción Local de las distintas comarcas rurales de la provincia. Este trabajo conjunto ha permitido definir una marca, unos valores y una estructura común, respetando al mismo tiempo la identidad y diversidad de cada territorio.

En la actualidad, Burgos Rural Market cuenta con un total de 168 comercios adheridos, en términos de convenios firmados, distribuidos entre las distintas comarcas rurales de la provincia. Este dato refleja un avance significativo en el proceso de implantación territorial del proyecto, centrado en sentar unas bases firmes que aseguren su correcto funcionamiento y su continuidad a medio y largo plazo.

La plataforma permite actualmente:
  • .- La venta online de productos de comercios rurales.
  • .- La visibilidad y promoción de servicios profesionales del medio rural, facilitando la información para su contratación.
  • .- Opciones de envío a domicilio y recogida en tienda.
  • .- Un sistema de gestión sencillo para los comercios, acompañado de formación y soporte continuos.

Nueva fase: promoción, visibilidad y ampliación de funcionalidades

Con la plataforma ya activa y visible, Burgos Rural Market entra ahora en una nueva fase centrada en la promoción y la dinamización, en la que se están impulsando acciones de comunicación y campañas promocionales orientadas tanto a dar a conocer la plataforma entre la ciudadanía como a fomentar su uso y la incorporación progresiva de nuevos comercios y servicios, con el objetivo inmediato de que Burgos Rural Market se consolide como una herramienta estable y útil para el medio rural provincial.

El proyecto continuará evolucionando desarrollando nuevas funcionalidades, como la implantación de un sistema de reservas, que permitirá ampliar su alcance más allá de la venta de productos, integrando también a profesionales, experiencias y actividades del medio rural.

Mucho más que una plataforma de venta

Burgos Rural Market representa un cambio de modelo: una apuesta por un comercio rural moderno, digital y conectado, sin perder su esencia. Un proyecto que demuestra que el medio rural no solo tiene productos y servicios de calidad, sino también capacidad para innovar, adaptarse y competir en el entorno online.

Burgos Rural Market se concibe así como una herramienta estratégica de dinamización económica, que va más allá del comercio online, no solo busca vender productos, sino dinamizar el medio rural, apoyar a pequeños negocios, favorecer la fijación de población y ofrecer a la ciudadanía una forma sencilla de consumir local también en el entorno digital. Es una apuesta por el apoyo al pequeño comercio, la visibilización del talento rural y el fortalecimiento del tejido económico local. Un proyecto construido desde el territorio y para el territorio, que demuestra que el medio rural de Burgos no solo tiene productos y servicios de calidad, sino también capacidad para innovar, crecer y competir en el entorno digital.

Fuente 

domingo, 18 de enero de 2026

¿Cuánto tiempo llevamos perdiendo población en este pequeño pero representativo espacio de nuestra geografía?




Esta mañana,  bajo la suave llovizna que envolvía campos  y casas, paseando  por caminos milenarios, hoy en parte reivindicados y en parte, maltratados,  una reflexión de entre las muchas que iban saliendo, ha venido a nuestra conversación. 
¿Cuánto tiempo llevamos perdiendo población en este pequeño pero representativo espacio de nuestra geografía? … 

¿ Recuerdas cuando éramos pequeños, esa competencia infantil de ver qué pueblo era más grande ?… el mío tiene tantos, el tuyo treinta menos. 
Esa misma pregunta con cuatro años de diferencia daba cifras mucho menores. Aparentábamos no asustarnos y seguíamos no poniendo el acento en que aquello iba bajando. En el fondo era un, ¿cuánto vamos a seguir menguando ?, ¿ llegaremos a desaparecer?…

Coincidimos  en que aquella conciencia inconsciente de que algo estaba cambiando iba superpuesta con nuestros años de colegio, aquellos  de la  década de los sesenta y principios la de los setenta. Veíamos, casi sin ver,  cómo iban  faltando primos, vecinos y amigos que dejaban de estar durante los inviernos y que a veces, no siempre, reaparecían en verano si tenían una casa a la que volver. 

En esas ocasiones en las que hablamos de nuestros pueblos para el público, para los de fuera, para los que no conocen ni conocemos, sacamos a la luz lo grandes que fuimos, los cada vez más grande en número de habitantes que llegamos a tener, las casa que había, las grandes, las pequeñas, los conventos, los escudos y las casas solariegas donde moraron nuestros ilustres antepasados de los que parecemos ser descendientes directos. Ocios y Velascos y demás nombres de pro en nuestra memoria para que esta nos sostenga a todos los que nunca los tuvimos, al menos, reconocidos. 
Fuimos tantos y tuvimos tanto, la herrería, las panaderías, las tabernas y los ultramarinos. Pueblos llenos de campesinos, canteros, terrolleros, guarnicioneros, criados y criadas, mujeres pobres, medio pobres y alguna rica. 

La verdad es que llegado el momento, con todo el cambio, unos pudieron quedarse, algunos lo prefirieron y otros no tenían la confianza de salir a buscar pero muchos oyeron que fuera, en las ciudades, había nuevas oportunidades. Nunca más la precariedad ni el mirar al cielo para ver si llueve o hiela. Fuera estaba el premio. No más  frío, no más calor y mis hijos a estudiar que médicos o abogados serán. 

Los que nos quedamos también nos fuimos a estudiar o a trabajar y de allí, tampoco volvimos, si acaso y con casa, en vacaciones y en Navidad.
Los que dejamos atrás, aquellos que lo eligieran o no,  han sostenido el espacio de nuestra infancia, nuestros campos y nuestras casas, ya no están. Sostuvieron  nuestra historia, la de cada uno pero también la de todos, la historia de el mundo rural en este lugar de la Tierra que no deja de tener un importante peso en la Historia como tal. Sostuvieron pueblos enteros con sus manos pero ya no están. 

Algunos hemos  vuelto y algunos más nos vienen a visitar. Hay quien incluso se instala para  quedarse porque igual están buscando algo que 
aquí pueden encontrar. Ojalá !

¿ Seremos capaces de compensar tanta pérdida y tanto cambio ?… ¿ Podremos mantener lo bueno de lo que nos sostuvo hasta llegar aquí o preferiremos cerrar  los ojos y soñar con que nuestros mayores, los  que ya no están , mantendrán la llama viva en el altar ?

La población del medio rural crece en España por séptimo año consecutivo.

 Los pueblos han atraído población nacional y extranjera 
desde 2018 y crece el número de personas ocupadas,
 especialmente mujeres.
De los 6.832 municipios con menos de 5.000 habitantes en 2018, 
el 79% actualmente tiene un saldo migratorio positivo

En 2024, los municipios de menos de 5.000 habitantes aumentaron su población en 22.020 personas, según la revisión del Padrón Municipal de Habitantes publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), lo que supone el crecimiento de la población del medio rural por séptimo año consecutivo. Desde 2018, los pequeños municipios han aumentado su población en 163.027 personas.


Este incremento es debido fundamentalmente a la llegada de nuevos residentes a estos municipios.
En 2024, el medio rural atrajo 68.814 habitantes, 10.405 más que el año anterior, como refieren los resultados de la Estadística de Migraciones y Cambios de Residencia publicados también en esta jornada. Durante los últimos siete años los municipios con menor población han atraído a 447.667 habitantes, de los cuales alrededor del 40% proceden de otros municipios del país.

2018 marcó un punto de inflexión en la pérdida de población y la emigración registrada en los municipios rurales. En ese año, 6.832 municipios en España tenían menos de 5.000 habitantes y concentraban una población de 5.700.024 personas. La mayoría de ellos tenían un saldo vegetativo negativo, a lo que se añadía la salida de población, especialmente mujeres y jóvenes. Entre 2011 y 2017, todas las comunidades autónomas, salvo País Vasco y Madrid, perdieron población en los pequeños municipios, con una reducción del 6,1 %, 405.371 habitantes menos en 7 años.

Sin embargo, las cifras actuales evidencian que, desde 2018, aunque su saldo vegetativo es negativo, los pueblos han atraído población nacional y extranjera, ha crecido el número de personas ocupadas, especialmente mujeres, y solo Galicia, Asturias, Extremadura y Castilla y León continúan perdiendo población en el conjunto de los pequeños municipios.

CRECIMIENTO DE LA POBLACIÓN EN EL MEDIO RURAL

El saldo migratorio positivo entre 2018 y 2024 no se concentra en unos pocos municipios, sino que se registra de manera generalizada. De los 6.832 términos con menos de 5.000 habitantes registrados en 2018, 5.398 (el 79%) actualmente tienen un saldo migratorio positivo, incluso en los municipios más pequeños, por debajo de los 100 habitantes, o más remotos.
La llegada de población al medio rural está vinculada al crecimiento demográfico del país y los saldos migratorios positivos son, en una buena parte, consecuencia de la llegada de población extranjera. No obstante, su peso en la población de los municipios con menos de 5.000 habitantes es reducido: un 10,2% de la población frente al 14,1% nacional. El 83% de los pequeños municipios tienen un porcentaje de población extranjera por debajo de la media nacional, y en el 43% representa menos del 5% de su población.

POLÍTICAS PARA AFRONTAR EL RETO DEMOGRÁFICO
Desde la creación de la Secretaría General para el Reto Demográfico, en el año 2020, se han puesto en marcha múltiples medidas, en coordinación con el resto de ministerios y con otros niveles de la administración, incardinadas en el Plan 130 Medidas frente al Reto Demográfico, que ha movilizado más de 13.000 millones de euros entre 2021 y 2024.
Como parte de las iniciativas, se han implementado convocatorias de ayudas para la reactivación social y económica de zonas con problemas de despoblación, que desde 2022 han posibilitado el financiamiento de más de 700 proyectos, por un importe total de 69,8 millones de euros. 
 Actualmente, el MITECO mantiene abierta una nueva convocatoria de subvenciones para financiar proyectos innovadores y combatir la despoblación.
Asimismo, se ha creado la Red de Centros de Innovación Territorial (RedCIT) que, en coordinación con diversos niveles de la administración y basándose en la colaboración público-privada, están impulsando iniciativas rurales innovadoras en los 23 centros que, en estos momentos, forman parte de la Red.
Atraer y retener el talento en los municipios de reto demográfico es el propósito del Programa Campus Rural que, en sus cuatro ediciones, ya ha llevado a más de 2.000 universitarios a realizar sus prácticas curriculares en municipios del medio rural de menos de 5.000 habitantes.

Adicionalmente, el MITECO ha puesto en marcha otras medidas de apoyo al medio rural, como los programas DUS 5000 (Programa DUS 5000. Ayudas para inversiones a proyectos singulares locales de energía limpia en municipios de reto demográfico)  
y PREE 5000 (Rehabilitación energética de edificios en municipios de reto demográfico), el impulso a las comunidades energéticas locales, el impulso de la bioeconomía local, o los proyectos de saneamiento, depuración y abastecimiento de agua en pequeños municipios, con una dotación conjunta de más de 1.200 millones de euros.

jueves, 8 de enero de 2026

PAC: Un nuevo regate de la Comisión; o la multiplicación de los panes y los peces.

Un nuevo regate de la Comisión 

El pasado día de Reyes, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, en una carta al Paramento y al Consejo, propuso una vuelta de tuerca al presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) para el período 2028-2034.



Podría ser una respuesta a las movilizaciones históricas de agricultores y ganaderos de toda Europa, antes de Navidad. Parece más bien tratarse de una forma de intentar vencer los recelos de algunos Estados Miembros (EEMM), liderados por Francia, para la aprobación del acuerdo comercial con Mercosur.

La aplicación del acuerdo requiere de una mayoría cualificada en el consejo de la UE (al menos el 55% de los EEMM que, a su vez, representen al 65% de la población) y la posición de algunos países como Francia o Italia, contrarios, en mayor o menor grado, al mismo, hace peligrar, todavía a fecha de hoy, el acuerdo en la reunión del consejo de este próximo 12 de enero. Los motivos que se aducen para oponerse son en el ámbito del sector agrario, relativos a la preferencia arancelaria y la activación de las cláusulas de salvaguardia en caso de que las importaciones causen graves perjuicios para el sector europeo, y el cumplimiento efectivo de las cláusulas espejo -que se puedan controlar de verdad- para que los productos de Mercosur cumplan la normativa europea en materia de sanidad vegetal y animal. No es sólo una cuestión de Francia, Italia y otros EEMM, sino una preocupación de gran parte de los agricultores europeos.

Es en este contexto, para tratar de cambiar el parecer de los EEMM que se han mostrado más beligerantes con el acuerdo y de contentar a los agricultores, y salvar el acuerdo con Mercosur, en el que se produce esta nueva propuesta de la Comisión para la PAC.

Conviene recordar que el planteamiento inicial de la Comisión, de julio de 2025, asignaba a la PAC, un mínimo, blindado, de 293.700 millones de euros para 2028-2024 -de los que España dispondría de 37.000 millones-. A esta cifra, se le añaden 6.301 millones de euros, en forma de reserva de crisis para el sector agrario, lo que totaliza unos 300.000 millones de euros la PAC[1].


Los importes asignados a la PAC, tanto a nivel comunitario, como en el caso del sobre previsto para España, suponen una reducción del 22% sobre el período actual. Es cierto que se podrían adicionar más fondos dentro de los 865.076 millones de euros del nuevo fondo para los planes de asociación nacionales y regionales, donde se encuentra la PAC[2], pero la competencia -por más fondos- con otras políticas, supone un riesgo enorme de que la PAC, finalmente, tenga en 2028-2034, menos dinero que en el período actual.

¿Qué supone la nueva propuesta de Von der Leyen?

Es sencillo.

En primer lugar, la propuesta inicial, preveía una cantidad para ajustar las medidas dentro de los Planes nacionales y regionales según la ejecución de las mismas, a lo largo del período 2028-2034. Lo que hace la Comisión es proponer que dos terceras partas de esta cantidad, 45.000 millones de euros, se utilicen específicamente para la PAC -y no para otras políticas-, y que se puedan poner a disposición de los EEMM, desde el 2028. No supone un incremento directo del presupuesto para la PAC, pues serían los EEMM los que tendrían que decidir, si optan o no por activar esta opción.

Por otra parte, la Comisión propone que cada país decida si destina hasta un 10% de los 487.000 millones de euros del fondo para los planes de asociación nacionales y regionales que no se encuentran “blindados” -es decir, que pueden dedicarse a las prioridades que cada Estado Miembro desee, dentro de las políticas que engloba el fondo-, 48.700 millones de euros, para medidas agrarias de desarrollo rural, que en la propuesta inicial estaban excluidas para acceder a estos recursos. Esta cantidad, podría aumentarse hasta los 63.700 millones de euros, utilizando 15.000 millones de euros en forma de préstamos, dentro de la política “Catalyst Europe”.

Estas dos propuestas incrementarían el presupuesto previsto para la PAC, que podría pasar de 300.000 millones de euros -incluida la reserva de crisis- a hasta 408.700 millones de euros -incluidos los préstamos-, lo que supondría algo más de lo que supone la PAC en este período (unos 386.600 millones de euros).

Sin embargo, la propuesta, que supone un avance, tiene truco. 

Y es que, este este dinero extra para la PAC sería a costa de la reducción de otras políticas, y deberán ser los EEMM, a los que la Comisión traslada la presión, los que tomen la decisión sobre si optan, o no, por aumentar el dinero para la PAC.


Algo así como la multiplicación de los panes y los peces;. Difícil.

[1] Para una información más detallada, se pueden consultar otras entradas de www.ruralsiglo21.org, la última, y muy clarificadora, https://ruralsiglo21.org/2025/11/02/lo-bueno-y-lo-malo-de-la-nueva-pac/, y el artículo, de diciembre de 2025, “Una PAC posible para España”, publicado en la Plataforma Tierra (https://www.plataformatierra.es/actualidad/una-pac-posible-para-espana).

[2] Ver https://ruralsiglo21.org/2025/11/02/lo-bueno-y-lo-malo-de-la-nueva-pac/ y https://ruralsiglo21.org/2025/07/17/una-pac-disruptivasin-dinero/

viernes, 19 de diciembre de 2025

Mi Aldea: una vuelta al origen a través de la lucha contra la despoblación rural.

En la aldea valenciana de Casas de Pradas, 
Julio Haya se ha propuesto combatir el éxodo rural 
con la revitalización del pueblo que lo vio nacer: 
Mi Aldea.

Casa Felicita.Germán Cabo

A través de la rehabilitación de viviendas o solares que estaban en desuso, ya son dos las casas inauguradas en lo que lleva de recorrido: Casa Felicita y Casa Felipa. Por el camino debemos sumarles al menos otras ocho propiedades que prometen ver la luz en los próximos años, además de otros proyectos por los alrededores vinculados a la explotación agraria, de los que hablaremos unas líneas más adelante.

Mi Aldea es esa vuelta a los orígenes que tanto tiempo llevamos demandando, de devolver al mundo rural la importancia que se merece, alejarnos del ruido de las grandes urbes y presenciar el renacer de los pueblos de siempre. Además, es momento de ofrecer nuevas oportunidades a aquellas personas que en lo más profundo de su ser nunca quisieron abandonar el campo.

El lujo de volver a lo esencial

Y es que todo pueblo no existiría sin los nombres que lo habitan (o que lo hicieron en su momento). Felicita, Felipa, Elena, Emilieta, María, las Serranas…todas ellas son las protagonistas de Mi Aldea, pues suyas eran las casas que ahora pueden presumir de tener una segunda vida en esta nueva etapa y donde han mantenido los nombres de sus antiguas propietarias en un claro homenaje al pasado que nos llega en forma de nuestro presente.

Al impulsor de esta iniciativa, el arte de la hospitalidad no le viene de nuevas. Este profesor de secundaria de francés e historia que ya no ejerce, comenzó hace una década en el mundo empresarial con Apartamentos de Pradas, una empresa de alojamientos vacacionales en Valencia. En 2022 cambiaron el ritmo frenético de la capital del Túria por uno más pausado con la primera vivienda rehabilitada de Casas de Pradas: Casa Felicita.

“Mi Aldea es un proyecto global que busca poner en valor nuestra zona, utilizando la rehabilitación de las casas como motor para favorecer el desarrollo económico de la aldea, mantener viva tanto su historia como su patrimonio y crear comunidad con negocios y productores locales, a la vez que ofrecemos una propuesta sostenible de turismo de calidad a nuestros huéspedes”, indica Julio Haya... 

Mucho más que la rehabilitación de viviendas

No solo de casas va la cosa. Como viene siendo habitual en estos casos, cuando se vende una propiedad, esta va acompañada de las tierras que le corresponden. Y así, a la misma vez que Julio compraba una casa, también se quedaba con sus tierras. Es justo ahí cuando entendió que los pueblos no viven solo de las personas que los visitan, sino de las que lo habitan trabajando, cuidado y acompañando un paisaje rural. “Me di cuenta que para que todo el engranaje funcione, el campo tiene que estar en marcha y en completo funcionamiento. Nos tenemos que preocupar por las personas que viven ahí, además de todo el entorno que lo acompaña”, añade...

Sigue leyendo Mi Aldea 

domingo, 16 de noviembre de 2025

16 de noviembre: Día Universal del Orgullo Rural. Manifiesto

MANIFIESTO,
Día Universal del Orgullo Rural.
 16 de noviembre.

Durante estos días muchas pueblos son y serán el punto de encuentro para la celebración del Día Universal del Orgullo Rural, lugares para celebrar juntos nuestra Vida  en ellos, una Vida real, plena, diversa, grande e imprescindible para la sociedad, para la vida, para el planeta.

Celebramos la Vida en nuestros pueblos.
Celebramos nuestra Vida.

El movimiento del Día Universal del Orgullo Rural no nace en ningún despacho de ninguna ciudad, ni es propuesta de ningún partido político. Nace de las personas que por decisión propia, decidimos vivir en el medio rural.

Nace de nuestros pueblos: nuestras calles y plazas, no tan vacías, pues estamos y vivimos aquí, por deseo, por convicción.  Basta de estereotipos negativos sobre medio rural.

Queremos poner de manifiesto nuestra diversidad y alegría de vivir aquí.

Para ello tenemos algo que aprender, no es fácil, a reivindicar en positivo, reivindicar sin dar pena o ganas de huir, sin tirarnos piedras a nuestros propios tejados, comprendiendo el significado de las palabras que usamos y lo que conllevan. Porque si queremos ser más y no menos, construir y no derruir, debemos reivindicar de una manera que la gente quiera quedarse y venir a vivir, sin ser artífices de lo que realmente no queremos.

Ya hemos dicho que no es fácil (y no vende tanto), pero es posible, real y urgente. Porque no se trata sólo de hablar en positivo, 
se trata de dar valor a nuestras vidas, a nuestros pueblos, a nuestro entorno 
y tomar conciencia de la riqueza que tenemos.

Porque si nosotros ponemos el foco en nuestro valor nadie nos podrá ningunear por mucho que lo intenten.

Nuestro corazón late fuerte, que nuestros sueños son realidad, que tenemos la gran suerte de que los niños y niñas del medio rural saben lo que es vivir en comunidad, en vecindad, que nuestra vida es esa escapada rural que otros necesitan, que nuestros territorios están llenos de iniciativas, proyectos, ganas, cultura y de recursos naturales...

Nosotros visilizamos lo bueno de vivir en nuestros pueblos, gritando a los cuatro vientos que somos felices, que nos juntamos, que hacemos, que creamos y transformamos, que somos capaces y lo conseguimos. 
Mostramos nuestra actividad, nuestra vitalidad, nuestra diversidad y nuestra alegría. 
Hoy nos juntamos y retroalimentamos nuestro orgullo y damos mucha envidia.

Que las manos que trabajan la tierra Vuelvan a ser importantes, 
Que el conocimiento a base de vivir cada estación sobre el terreno e interactuar 
con la naturaleza Vuelva a ser cultura.

Porque vivimos aquí y queremos seguir viviendo aquí, observando el cielo y el cambio de las estaciones con nuestro
Orgullo Rural,
Libre y Universal

viernes, 7 de noviembre de 2025

Lo bueno y lo malo de la nueva PAC

Con las propuestas de un nuevo Marco Financiero Plurianual (MFP) y una nueva PAC 
para el período 2028-2034, ya posible hacer algunas reflexiones 
sobre lo bueno (porque sí, hay aspectos positivos) y lo malo de ambos documentos.


 Van a continuación.
Vaca en Somiedo

Por un lado, el presupuesto propuesto, de 2 billones de euros para el conjunto del período, se puede calificar de austero -teniendo en cuenta los desafíos globales se esperaba un presupuesto significativamente mayor-, que supone un incremento del gasto público real respecto a 2021-2027 -descontando los fondos Next Generation- de unos 800.000 millones de euros -de los que 168.000 millones, como se ha comentado, serían para pagar la deuda de los Next Generation-.

De ellos, se asigna una partida de 0,865 billones de euros (el 44% del total del nuevo MFP) para el nuevo Fondo para los planes de asociación nacionales y regionales, donde está incluida la PAC, además de la política pesquera común, la política de cohesión o la de interior.

De los 865.076 millones de euros del fondo a nivel europeo, la PAC contará con un mínimo de 293.700 millones de euros para las siguientes intervenciones de apoyo a los ingresos de los agricultores: nuevas ayudas degresivas por superficie -con modulación y techo por explotación-, ayudas acopladas, pago específico para el algodón, ayudas en zonas con limitaciones, apoyos por las desventajas derivadas del cumplimiento de determinados requisitos, ayudas agroambientales, ayudas para los pequeños agricultores, instrumentos de gestión de riesgos, inversiones en las explotaciones, instalación de jóvenes, ayudas para la compatibilidad con la vida personal e intervenciones sectoriales.

De los 293.700 millones de euros de fondos destinados a apoyar los ingresos de los agricultores y ganaderos, la Comisión Europea ha propuesto para España, 37.235 millones de euros, el 12,68% del total del presupuesto para esta partida a nivel comunitario, algo más de lo que representa (sumando FEAGA y FEADER) en el período 2021-2027 (11,95%).

De forma adicional, dentro de este nuevo fondo, para toda la UE, se reservan 6.301 millones de euros para una reserva de crisis para el sector agrario, el doble que en el período actual.

Así, la PAC tendría garantizados 300.000 millones de euros para todos los Estados Miembros, alrededor de un 22% menos que en 2021-2027. En el caso de España, los 37.235 millones de euros son un 78% de los 47.724,30 millones de euros de los que dispone para el período 2021-2027.

No obstante, del fondo de 0,865 billones de euros, hay 452.964 millones de euros que no están asignados a ninguna política (“not ring fenced”) y que podrían utilizarse para aumentar (“top up”) los recursos destinados para intervenciones de apoyo a los ingresos de los agricultores ya mencionadas y para poner en marcha las intervenciones de LEADER-será obligatorio para los Estados Miembros-, cooperación para el conocimiento y la innovación en los sectores agrario y forestal y en el medio rural, iniciativas para la cooperación local y territorial, programas escolares de alimentación, intervenciones en regiones ultraperiféricas y ayudas de crisis para los agricultores.

La “salida” de la PAC de estas medidas, supone una dispersión de las intervenciones que afectan al sector y al desarrollo rural, pero puede suponer más sinergias en su implementación y el acceso a más recursos y objetivos políticos, lo que podría ser muy interesante, por ejemplo, para la metodología LEADER, muy adecuada para enfoques territoriales y transversales, cuyo encaje en una política sectorial como la PAC siempre ha sido muy dificultoso.

Por otra parte, esto significa que habrá más recursos para el sector agrario y el medio rural, pero será clave la negociación para la asignación de estos fondos “not ring fenced” entre Estados Miembros y, una vez en España, la negociación para que el sector agrario y el medio rural reciban un trozo relevante del “pastel” nacional.

Únicamente las ayudas degresivas, las acopladas, el pago específico para el algodón y el pago a los pequeños agricultores, tendrán una financiación al 100% por parte de fondos comunitarios. El resto de las intervenciones de apoyo a los ingresos de los agricultores, y los programas escolares, contarán con un mínimo de cofinanciación nacional del 30% por parte de los Estados Miembros, lo que puede suponer más fondos para el sector agrario, pero, a la vez, puede generar grandes diferencias en los apoyos de unos Estados Miembros frente a otros.

 Por otra parte, la arquitectura medioambiental se simplifica. Todas las ayudas con base superficial o por cabeza de ganado estarán sujetas a lo que la Comisión Europea ha denominado “farm stewardship”, algo así como “vigilancia o custodia agraria”, salvo la ayuda para pequeños agricultores -sólo tendrán que cumplir la condicionalidad social-, que incluye los requisitos legales de gestión -de forma muy resumida, las normas ambientales, de salud pública, sanidad vegetal, bienestar animal y condiciones laborales- y las “prácticas protectoras” del clima la biodiversidad, y la conservación de suelos y agua.

De manera voluntaria, los agricultores podrán acogerse a las acciones agroambientales y climáticas que ponga en marcha cada Estado Miembro, que sustituirán a los eco-esquemas y a las medidas agroambientales.  Una diferencia importante con el período actual es que estas ayudas ambientales tendrán una cofinanciación mínima del 30% por parte de cada Estado Miembro, cuando ahora, los eco-esquemas tienen financiación 100% comunitaria.

Otras novedades importantes son el nuevo paquete de ayudas para el inicio en la actividad (hasta 300.000 euros de ayuda para jóvenes), la prohibición de que las personas jubiladas cobren las ayudas a partir de 2032, y que los Estados Miembros podrán aumentar las ayudas para jóvenes y mujeres agricultoras en sus planes.

En definitiva, y como primera aproximación al contenido de las propuestas, lo peor es la reducción de fondos -aunque lo que se establece para la PAC, como se ha comentado, es un mínimo, y el dinero para el sector podrá incrementarse-, pero hay muchas cuestiones positivas, en las que hay que trabajar desde ya, para defender bien los intereses de los agricultores y ganaderos y de los habitantes de nuestro medio rural.

*Francisco Martínez Arroyo. Ingeniero Agrónomo, con experiencia en política agraria y medio rural. He desarrollado mi actividad profesional en distintas administraciones, en temas agrarios, rurales y medioambientales. He sido durante ocho años, hasta julio de 2023, Consejero de Agricultura, Agua y Desarrollo Rural, en la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.
Autor de dos libros: «El resurgir del agro» (Editorial Agrícola, 2024) y “Ruralsiglo21. Una década de reflexiones” (Agrifood Comunicación, 2023). También, de la «Guía práctica de la nueva PAC 2014-2020» (Editorial Agrícola, 2012).

sábado, 25 de octubre de 2025

La familia de agricultores que arrasa con sus patatas a cuarenta céntimos el kilo. Venta Directa.

Una venta de patatas organizada por la familia Demassiet.
La familia de agricultores que arrasa con sus patatas a cuarenta céntimos el kilo: 
«Vendemos 25 toneladas al día»


Una venta de patatas organizada por la familia Demassiet.

Cada semana, atraen a cientos de vecinos gracias a la calidad de sus productos y los bajos precios de sus patatas, que venden a seis euros por quince kilos


En tiempos de incertidumbre para el sector agrícola, la familia Demassiet, en el norte de Francia, ha convertido una crisis en una oportunidad. Tras perder sus contratos con la industria agroalimentaria en 2020, estos agricultores decidieron apostar por un sistema de venta directa que hoy es un auténtico fenómeno en Île-de-France, atrayendo cada semana a cientos de vecinos y parisinos en busca de sus frutas y verduras a precios imbatibles.

La idea surgió en mayo de 2020, al término del primer confinamiento, cuando la familia se enfrentaba a la pregunta urgente de qué hacer con las toneladas de patatas Fontane, ideales para freír, cultivadas en sus 40 hectáreas. «Los fabricantes nos hicieron comprender que ya no necesitaban nuestras patatas», recuerda Jérémy Demassiet, uno de los responsables de la explotación y primer teniente de alcalde de Bois-d'Arcy (Yvelines), en una entrevista de un medio local.

Fue entonces cuando decidieron probar suerte con una primera venta directa en Saint-Cyr-l'École, un terreno privado a cuarenta minutos en coche de parís . «Al principio solo vinimos con un coche y una carreta. Y como funcionó tan bien, trajimos una furgoneta, y después, un semirremolque», relata Jérémy. El resultado superó todas las expectativas y lograron vender 17 toneladas de patatas en un solo día.

El entusiasmo no tardó en multiplicarse. Apenas dos semanas después, una nueva jornada de venta permitió colocar 50 toneladas más, impulsadas por el boca a boca. «No paraban de preguntarnos: '¿Cuándo vuelven?'», recuerda el agricultor. Desde entonces, la caravana de los Demassiet ha recorrido buena parte de Yveline y se ha extendido a otros departamentos de la zona.

En cada cita, largas colas de coches esperan frente al camión cargado de patatas. La clave del éxito está en la combinación de calidad y precio: una saco de 15 kilos se vende a tan solo 6 euros, es decir, 40 céntimos por kilo. «Antes vendíamos a 7,50 €, pero decidimos bajar el precio. No perdemos dinero, evitamos el desperdicio y ofrecemos un producto excelente», explica Jérémy.

Solo en su última venta en Les Mureaux, celebrada el 26 de septiembre, llegaron con 25 toneladas de patatas y atendieron a clientes durante toda la jornada. En ocasiones, incluso contemplan la posibilidad de movilizar un segundo camión para responder a la alta demanda.

En 2025, el proyecto ha seguido creciendo. A las patatas se han sumado coliflores y calabacines, también con precios hasta cuatro veces más bajos que los de los supermercados. «Queremos ofrecer productos accesibles sin sacrificar nuestra rentabilidad», afirma el agricultor.

Sin embargo, los Demassiet no se dejan llevar por la euforia. «No hacemos grandes planes. Cada año volvemos a empezar, hacemos balance y decidimos si continuamos. Lo que sí sabemos es que hemos recibido miles de agradecimientos. Es realmente conmovedor», confiesa Jérémy.

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