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miércoles, 9 de octubre de 2019

La relación del hombre con el planeta, sus recursos..., es adictiva, es una droga.


Bateson pronunció en los años 60 una Conferencia en homenaje a su amigo el psicoterapeuta Eric Berne, fallecido tempranamente. En ella, el británico reflexionaba con hondura sobre la necesidad de trascender el nivel de pensamiento humano actual para llegar a solventar los grandes problemas que aquejan a la humanidad. Él consideraba que la cultura y la comunicación humanas debían servir para esto, pero lo que entendía por trascendencia era algo mucho más amplio de lo que hoy solemos atribuir a esta palabra.



Bateson se dio cuenta de que una de las motivaciones fundamentales del ser humano es la dependencia incontrolable, la adicción. Así, consideraba que, en muchísimos aspectos y situaciones, el ser humano vive envuelto en adicciones, que van desde las propias drogadicciones al tabaquismo, al consumo o a la necesidad de incidentes o de reconocimiento por parte de los demás. Para este autor, toda la literatura, la cultura y la comunicación de mayor calidad, lejos de entretenernos o divertirnos, no hacen otra cosa que mostrarnos las consecuencias y las claves de nuestras adicciones y dependencias y, sobre todo, cómo podemos superarlas. Ese es su verdadero valor y función, y no la de hacernos pasar el rato o encandilarnos con su belleza.
Bateson consideró que las adicciones son problemas psicológicos, y no sólo bioquímicos. Una persona adicta tiene lo que él definió como doble vínculo: aquello que necesita es también lo que lo aniquila. O bien: quiere y no quiere algo a la vez. O bien: desea dos cosas contradictorias completamente entre sí. Los dobles vínculos son terribles para la mente humana y están relacionados con el desarrollo de la esquizofrenia.

En realidad, toda la civilización humana, según Bateson, está marcada por el doble vínculo, y no solamente los enfermos mentales aquejados de distorsiones. El doble vínculo aparece en la comunicación cuando emitimos un mensaje que rompe la confianza con los demás; por ejemplo, cuando a la pregunta "¿me quieres?" respondemos con la pregunta "¿qué es querer?". El doble vínculo destruye las soluciones afectivas y la libertad humana, aparece en una relación rota con el entorno, coloca a personas, grupos o a la civilización entera en posiciones imposibles en las que la satisfacción de un deseo lleva a la aniquilación, o la obtención de placer conlleva el castigo del dolor, o la elección de una alternativa conduce irremediablemente al deseo de la contraria.
Como decimos, en la teoría de Bateson hay reflexión en profundidad. Porque el genial experto se dio cuenta de que vivimos asediados por la paradoja según la cual no podemos superar los dobles vínculos estando como estamos inmersos en sus contradicciones lógicas. 
Es imposible que superemos una dependencia si nos situamos dentro de ella, como es imposible que un componente de una clase lógica sea a la vez el contenedor de esa clase lógica. Hay un aspecto filosófico y lógico del doble vínculo, que puede ser superado mediante el uso de cierto tipo de abstracción. Hay, además, otras maneras de superar un doble vínculo contradictorio que anula nuestra libertad, la capacidad de pensar o de actuar sin sufrimiento.

Uno de los aspectos que más le interesó de todo esto era cómo superar una de las más devastadoras y contradictorias paradojas planetarias, como es la sociedad de consumo acelerado, una de las adicciones más peligrosas de nuestro tiempo, que nos está conduciendo a la aniquilación del planeta.

Bateson se dio cuenta de que es posible superar las paradojas aplastantes de la lógica del doble vínculo mediante diversos modos de lo que él llamaba "trascender". Y para explicarlo, contaba esta historia de delfines marsopas a los que había conocido trabajando sobre el comportamiento animal en Hawaii.
Bateson era experto en la capacidad lingüística y metalingüística (cuando hablamos acerca del propio lenguaje) de los animales. Se dio cuenta de que los mamíferos son capaces de comunicarse al respecto de la propia comunicación mediante las representaciones de conductas y uso de los signos de maneras graduadas. Así, estudiando a los monos jugando, se dio cuenta de que podían graduar la intensidad de sus gestos y cambiar lo que significan. Pero observando a los delfines vio algo extraordinario.
Los delfines entrenados por los humanos suelen responder de manera excelente a los ejercicios de prueba y recompensa (como hacer una acrobacia y recibir un pescado por ello). Para los entrenadores de delfines, dado que en muchos casos se busca una acrobacia o ejercicio diferente cada vez, no fue difícil hacer comprender a los delfines que es necesario cambiar de acrobacia o de acción de vez en cuando. Bateson pidió a los entrenadores que propusieran a los delfines algo diferente: se premiaría solamente el "cambio" o la innovación en un ejercicio. Así, los delfines empezaron a seguir las órdenes de sus entrenadores, y en lugar de recibir el típico pescado por cada acrobacia, solamente lo recibían al hacer algo específicamente diferente. En las primeras intentonas, los delfines no comprendían nada en absoluto y manifestaban su confusión y nerviosismo. Pero pasadas unas horas, una de las hembras fue hacia su entrenador y emprendió una tras otra una serie completa de acciones distintas y diversas, reclamando finalmente su pescado. Lo que aquella marsopa hizo, según Bateson, fue "trascender". Efectivamente, entendió el concepto del cambio que el entrenador le estaba pidiendo para darle el pescado.
Esto significó, para Bateson, que estos delfines, como tantos otros animales, tienen la capacidad de saltar el tipo lógico, de modo que pueden trabajar con abstracciones, igual que los monitos que definen el juego o la pelea según la intensidad con la que mordisquean al adversario, o del mismo modo que los perros lo hacen cuando juegan entre ellos -de hecho, es posible proponer el juego a un animal graduando las señales que definen una relación distinta a la de pelea, y los animales en general son expertos definidores de situaciones por su uso de los signos en su nivel lógico-. Lo que nos interesa aquí, sobre todo, es que los delfines consiguieron salir de la confusión creada por una paradoja de doble vínculo trascendiéndola al pensar en ella y superarla.

Bateson indicaba que una mente capaz de ver la relación entre los elementos está arriba en el nivel de relación y puede solucionar los problemas. Pero esto rara vez ocurre cuando somos adictos a algo, es decir, cuando nuestro comportamiento supone a la vez nuestra destrucción o la destrucción de lo que deseamos y la satisfacción de lo que deseamos. Cuando estamos apresados por un doble vínculo adictivo no podemos trascender. No pensamos.

Otra manera de trascender es establecer una relación de nivel superior a través del afecto y de la empatía que sea capaz de superar los dilemas y contradicciones de una situación de doble vínculo. El amor y el afecto, la empatía y comprensión profundas, aniquilan en muchas ocasiones los problemas sin solución aparente en los que estamos apresados por nuestra propia conducta. El autor inglés aplicó toda esta teoría al campo general de la humanidad, y se dio cuenta de que podía aportar una 'ecología de la mente' que contribuyera a paliar los desequilibrios humanos que están destruyendo el planeta. Su óptica es acertadísima.

Bateson vio que en la sociedad consumista de producción desenfrenada, la carrera armamentística y la explotación animal y natural son facetas de una relación adictiva para con el mundo en el que vivimos. Tenemos una relación enferma, una relación psicológica rota con el ecosistema en el que habitamos. Consumimos y explotamos sus alimentos y riquezas y con ello, a la vez, lo aniquilamos. Dependemos absolutamente de una conducta de explotación que nos hace terriblemente ineficaces e infelices, que nos lleva a la absoluta extinción y a los modos más nefastos de supervivencia. Es exactamente lo mismo que hace un adicto al tabaco, dice Bateson: consume algo de modo que se mata a la vez.

Es bastante ineficaz, plantea Bateson, que al adicto le razonemos o nos comuniquemos con él de maneras racionales o lógicas, porque, apresado como está en una jaula férrea de adicción, no es capaz de no responder a su deseo e interés ciegos, aunque sabe -e incluso porque sabe- que ello lo mata. 

Nuestra situación en el planeta, hoy por hoy, es más obvia aún que cuando Bateson lo planteó: sabemos muy bien que con nuestro ritmo de producción y consumo no podemos sostener la vida en la Tierra y a pesar de saberlo, o porque lo sabemos incluso, seguimos actuando igual, sin tomar las medidas oportunas. Y a la humanidad se le hace un mundo cambiar su conducta y dejar de consumir masivamente, dejar de producir desaforadamente o dejar de matar animales y agotar recursos y elementos esenciales de los que no puede prescindir a la vez. 
Cuando, precisamente, todas las señales apuntan a cómo solucionar este asunto, parece que la humanidad fuera, como dice Jorge Riechmann, más inepta que una ameba.
No somos ineptos, somos adictos. Debemos empezar a considerar, como hizo Bateson, que la solución al problema, al doble vinculo, de extinguir o extinguirnos, está en trascender, como tan bien hacían los delfines marsopas de Hawaii. Subir de tipo lógico, ascender a la capacidad de establecer relaciones y de conservarlas, deshacer el lazo venenoso de comer matando o de vivir aniquilando el planeta. 

¿Y cómo?
Bateson planteó muchos modos de superar los dobles vínculos adictivos. Mediante un salto mental, mediante la empatía y relación de amor, mediante una operación de escalada, en un salto evolutivo. Trascender un doble vínculo es superar su contradicción mostrando que no nos apresa: la libertad de la mente humana le permite no depender de sustancias o de afectos, y graduar o hacer desaparecer la esclavitud de una vida destructiva. Es posible superar la culpa y el dolor de ser responsables de la muerte de los animales, protegiéndolos y ayudándolos. 
Es posible dejar de relacionarnos de manera destructiva y sangrienta con aquello de lo que dependemos y, en su lugar, construir una relación positiva y vital de cooperación evolutiva. En todos los casos, la elevación del nivel mental no la producen ni las luchas violentas ni el razonamiento elemental, pues superar una adicción es un trabajo arduo, penoso e incierto, en el que el amor, el cambio de mentalidad o la maduración son claves. La comunicación, la cultura y los medios que la humanidad siempre usó para explicar y ayudar a superar sus tragedias puede transmitirnos ese impulso.

Quizá debamos introducir, en los mensajes anti-exterminio del planeta y en el sentido de la comunicación animalista y ecologista, mensajes trascendentes que ayuden ante los terribles efectos inmovilizadores de la adicción mundial al consumo productivista y agresivo. Una trascendencia mayor hacia comunicaciones con un nivel superior tiene que llevar a un salto de mentalidad, es decir, a una nueva mente humana, ecológica y sostenible.

Esto se puede conseguir con activismo constante y firme, con intenso esfuerzo, con innovaciones en la relación con la naturaleza que surgen constantemente reforzando el lado positivo de la superación; sobre todo, con un lenguaje que muestre que no necesariamente debemos vivir matando, con el temible peso adictivo que ello genera.

Sin duda, una parte esencial del oscuro panorama que vivimos tiene que ver con la escasa capacidad de esas formas de comunicación cultural para llegar a grandes grupos de la humanidad, encenagados como están en un mundo de comunicaciones rastrero y simple en el que nada puede ayudar a elevarse al ser humano por encima de sus propias dependencias creadas. Y raro sería que pudiera darse ese milagro trascendental con una humanidad que no piensa, no tiene una relación afectiva con el mundo y no puede sentirlo sin cegarse ante culpa e ira.

Bateson, como tantos otros, consideraba que era posible salir de las adicciones. Aquellos que han superado alguna saben muy bien que ese esfuerzo no es racional ni puede apelar al interés del adicto. No se trata de convencer a nadie, ni de hacer caer del caballo a ningún ignorante. 


La adicción al sistema consumista actual no se vence con lógica. 
Se vence con ánimo, relación, constancia y convicción 
de que otro mundo nos espera ahí, más allá de este terrible panorama.

*Gregory Bateson nació en Grantchester, Reino Unido, el 9 de mayo de 1904. Fue un antropólogo, científico social, lingüista y cibernético cuyo trabajo tuvo repercusión en muchos otros campos intelectuales. Algunos de sus escritos más notables se plasman en sus libros Pasos hacia una ecología de la mente (1972), Espíritu y naturaleza (1979) y El temor de los ángeles: epistemología de lo sagrado (1987).

viernes, 26 de julio de 2019

El Reláchigo. afectado por elevado contenido en nitratos de origen agrícola, desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Tirón.

Ultimas informaciones a 23 de octubre 2019:

.- Más de 700 municipios de Castilla y León tienen sus aguas contaminadas por nitratos de origen ganadero. 

.- Nitratos en la RED de Castilla y León  informe y seguimiento.


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Este registro forma parte del proyecto de orden ministerial 

por la que se determinan las aguas continentales afectadas por la contaminación, o en riesgo de estarlo, por aportación de nitratos de origen agrario en las cuentas hidrográficas intercomunitarias. 


Además, el Ministerio para la Transición Ecológica permite enviar sugerencias y enriquecer el proyecto, 
que continuará su tramitación administrativa después del mes dedicado a la participación pública.
A tal efecto se dispone un plazo de un mes para remitir las observaciones u opiniones 
que se consideren, que deberán ser remitidas 
a este buzón de la Subdirección General de Gestión Integrada del Dominio Público Hidráulico, 
indicando en el asunto: “Observaciones a Orden Ministerial de Aguas Afectadas”.


César Ceinos,

El Gobierno identifica 28 estaciones de aguas subterráneas en la provincia contaminadas por nitratos de origen agrario




Laguna Larga/EL CORREO
Laguna Larga / EL CORREO
El plazo de consulta pública del proyecto de orden ministerial de Aguas Afectadas 
permanece abierto hasta el 16 de agosto.

El Ministerio para la Transición Ecológica ha identificado en la provincia de Burgos 28 estaciones de agua subterráneas, cuatro cauces superficiales y un lago contaminados por nitratos de origen agrario.

Las masas de agua subterráneas señaladas por el departamento que dirige Teresa Ribera se ubican en dos de las tres confederaciones hidrográficas que discurren por suelo burgalés, la del Duero (CHE) y la del Ebro (CHD), siendo la del Cantábrico (CHC) la que no tienen ninguna estación contaminada. El Gobierno central ha determinado, ateniéndose a la legislación vigente, que las aguas contaminadas presentan una concentración de nitratos superior a 50 miligramos por litro (mg/l).

Los puntos de agua subterráneos contaminados que se encuentran en tierra de la CHD están en los municipios de Pedrosa del Páramo, Villaquirán de la Puebla, Villadiego, Cilleruelo de Abajo, Aranda de Duero, Santa María del Campo, Torresandino, Villaescusa de Roa, Fuentespina, La Sequera de Haza y Padilla de Arriba. Además, en esta confederación, existen cuatro lugares subterráneos con agua en riesgo de contaminación en Hornillos del Camino, Villaldemiro, Los Balbases y Royuela de Río Franco. El Ministerio para la Transición Ecológica los ha incluido en un listado especial porque pueden alcanzar una concentración de nitratos de 50 miligramos por litro si no llevan a cabo programas de prevención y reducción de la contaminación

En el valle del Ebro, las masas de aguas subterráneas contaminadas se encuentran en los ayuntamientos de Grisaleña, Berzosa de Bureba, La Vid de Bureba (dos puntos), Cerezo del Río Tirón (dos puntos) y Miranda de Ebro (once puntos).

Respecto a las aguas superficiales, los rios afectados por elevado contenido en nitratos son el Reláchigo desde su nacimiento hasta su desembocadura en el Tirón, el arroyo de Valdepaúles, el Río de la Revilla desde su cabecera hasta su confuencia con el río Arlanza y el Franco hasta su llegada al Arlanza. Además, en estos últimos dos casos hay que sumar varios pequeños cauces cercanos. Por último, el único lago o embalse burgalés que figura en el elenco es la Laguna Larga, que se encuentra en estado eutrófico.

Este registro forma parte del proyecto de orden ministerial por la que se determinan las aguas continentales afectadas por la contaminación, o en riesgo de estarlo, por aportación de nitratos de origen agrario en las cuentas hidrográficas intercomunitarias. Hasta el 16 de agosto se encuentra en periodo de consulta pública y puede consultarse la documentación y el lugar exacto de las masas contaminadas. Además, el Ministerio para la Transición Ecológica permite enviar sugerencias y enriquecer el proyecto, que continuará su tramitación administrativa después del mes dedicado a la participación pública.

La identificación de las aguas afectadas será un paso previo para que la Junta de Castilla y León, en el ejercicio de sus competencias, delimite las zonas vulnerables a esta contaminación, que deberán incluir aquellas cuya escorrentía alcance, y establezcan medidas para reducir la contaminación.

lunes, 22 de abril de 2019

Oficios Religiosos Mayo 2019, Rogativa y Romería para bajar la Virgen de Ayago

Relación de Oficios, Fechas y horas.

.- Día 4 de Mayo, Rogativa en la ermita Nra. Sra. de Ayago con misa a las 13,00hrs.

.- Día 5 de Mayo, Misa dominical a las 11 hrs.

.- Día 15 de Mayo Romería para bajar la Virgen de Ayago:

      *.- Salida de la virgen de Ayago desde la ermita a partir de las 12,40hrs.(?) más o menos.
      *.- Bendición de los Campos, en El Olmo a las 13,45 hrs
      *.- Misa en la iglesia de Redecilla del Camino a las 14,00 hrs.

.- Día 19 de Mayo, Misa dominical a las 11 hrs.


martes, 16 de abril de 2019

Celebrando el Día Forestal o Día del Árbol desde Redecilla del Camino.

"El Genio Protector de la Agricultura Española".
Cartel didáctico del redecillano Juan Cruz Busto Senra
Como motivo de la celebración del día Mundial Forestal o del Árbol*, reedito aquí el cartel que el redecillano Juan Cruz Busto realizó antes de 1.900, en los años tristes, para los españoles, de la pérdida del "imperio" en Cuba y Filipinas. 

Esa experiencia nos hace volver a mirar la riqueza qué tenemos aquí, en España, y olvidarnos (a disgusto) de los oropeles imperiales que no trajeron nada bueno a las Españas. 
El cartel trata de decirle a los niños, que la riqueza de España está en España, en sus árboles, en sus pájaros, en su agricultura.

Sin duda la obra ilustrada más significativa de Juan Cruz Busto Senra es este grabado dedicado a los niños (cartel didáctico): 
El Genio Protección de la Agricultura Española. 

Los niños, los árboles, los pajaros y la patria son los protagonistas de este cartel: 
El cartel es sí mismo un Árbol lleno de vida, de hojas, pajáros...


Niños, no privéIs de libertad alos pájaros!.
Con un carácter netamente pedagógico, nos habla de la fiesta del árbol como gran ceremonia de repoblación de árboles y amor a la naturaleza
Nos habla de la desetización que se produjo por la tala de árboles por guerra ajenas.... habla de todo lo que hay que hablar...
Tiene que ser una fiesta sencilla, sin grandes alaracas, como dice Esteban Oca.

Fiesta del Árbol, columna dcha. del cartel; recorte.

La regeneracion de la Patria está vinculada al Árbol. Ya hace 119 años que este redecillano,Juan Busto Senra,  nos avisó al decir de los árboles: 

"dotados de propiedades especiales para absorver el ácido carbónico".

Si hoy levantara la cabeza...., ¿qué diría de lo burros que hemos llegado a ser?.


La Patria y el Árbol, columna izqda.; recorte

Las  hojas de las dos ramas del Genial Árbol están llenas de descripciones de pájaros, los usos y beneficios que reportan a la agricultura y al bosque.

Rama izquierda del árbol: "No mateis al erizo, no matéis al topo".

Rama derecha; "matad al saltón", es el único perjudicado.

Abajo en el centro, como petición final: "Proteged también, niños, el arbolado. Respetadlo y cuidadlo con gran cariño; que él da galas y encantos en pimavera, sombra y frutas sabrosas en el estío(aunque más regalados en el otoño). Y grato combustible cuando hace frío. Es, además de higiene, laboratorio y un dique pintoresco contra los ríos..."

      
Ahi se puede apreciar la propiedad y la autoría: J.C.Busto. Impreso en Madrid.

A finales del s.XIX, estamos en el época del cambio de los sistemas de medidas medievales a los que proporciona el sistema métrico decimal; por eso hay dos recuadros laterales en los que nos muestra la manera de medir volúmenes y terrenos pasándolo de las medidas tradicionales al sistema métrico decimal: sus equivalencias...










Imprenta el Riojano, Logroño 1.900.








Conclusión:

Es un mágnífico cartel, que alguien debería reeditar tal cual. Está depositado en el IER, y a Rafael Uyarra le debemos el que nos proporcionara una copia.

Hoy en día se han puesto nuevamente “en servicio”/de moda, las Fiestas del Árbol: aquí tenemos un antecedente y un precursor, un redecillano y ecologista de prestigio de finales del s. XIX: nos lleva 119 años de ventaja.

Que coste que, en España desde 1915, es una obligación de todas las administraciones celebrar del Día del Árbol: "es una cosa de fácil fabricación" nos dice Juan Cruz Busto. 

Deseo reseñar y constatar cómo dos de los “hijos” más ilustres de Redecilla del Camino, tanto Juan Cruz Busto Senra como Eugenio Villar Hernando, fueron unos fervientes promotores de la naturaleza, defensores del arbolado... 
Alegra saber que estos redecillanos tenían una visión de futuro, que muchos hemos perdido: el monte ofrece mucha riqueza y recursos que no se saben explotar...

En Redecillla del Camino, como en otros pueblos comarcanos, andamos quejándonos de que no hay salida en los pueblos... 
Espero que no tengamos que volver a los pueblos por obligación.

Sólo una reflexión, 
casi o más del 60% de la jurisdicción de Redecilla del Camino,
y de casi todos los pueblos al sur del Camino de Santigo, 
es monte: 
acaso!, tal vez!, 
¿no se está desprovechando 
más de la mitad de nuestros recursos?.


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*En España se suele celebrar a la vez que el Día Internacional de los Bosques, el 21 de marzo, aunque fiel al espíritu del decreto de 1915 que obligó a celebrar la Fiesta del Árbol en toda España, cada ayuntamiento y colectivo organiza su Día del Árbol desde febrero hasta principios de mayo.


El 21 de marzo es el primer día de otoño en el hemisferio sur y el primero de primavera en el hemisferio norte. De este modo, para marcarle carácter simultáneo en todo el mundo, los estados miembros de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) eligieron, en 1971, esta fecha para celebrar el Día Forestal Mundial.



Los bosques nos proveen de bienes y servicios fundamentales y contribuyen a asegurar la alimentación, el agua y el aire limpio. Además, protegen el suelo y son fundamentales para lograr un desarrollo sostenible. A pesar de lo importantes que son para nosotros, no siempre los protegemos como deberíamos. La mitad de los bosques que una vez cubrieron la Tierra, 29 millones de kilómetros cuadrados, han desaparecido, cerca del 78 por ciento de los bosques primarios han sido destruidos y el 22 por ciento restante están amenazados por la extracción de madera, la conversión a otros usos como la agricultura y la ganadería, la minería, los grandes embalses, las carreteras y las pistas forestales, el crecimiento demográfico y el cambio climático. Un total de 76 países han perdido ya todos sus bosques primarios y otros once pueden perderlos en los próximos años. 

Los árboles contribuyen a asegurar nuestra supervivencia.


lunes, 18 de marzo de 2019

105 años de la creación del Sindicato Agrícola Católico de Redecilla del Camino.


El 19 de Marzo de 1914 

se pone en marcha el Sindicato Agrícola Católico 
de Redecilla del Camino.


Servi Villar Barrio

El Sindicato Agrícola Católico de Redecilla del Camino se fundó el día 19/03/1914. Hace ahora 105 años de su creación.

Durante doce largos años cumplió perfectamente con los fines para los que fue creado, colmando las ilusiones de sus socios, unas veces con mayor acierto que otras, pero siempre luchando honradamente en la defensa de sus intereses económicos.

Sello del S.A.C de Logroño
Una vez que el  sindicato se puso en marcha, sus socios decidieron federarse, como otros sindicatos municipales o comarcales, dentro del Sindicato Agrícola Católico de La Rioja(creado en 1 de Diciembre de 1909) que, a su vez, estaba confederado en el Sindicato Nacional Católico, con el fin de conseguir mejores precios, tanto en la venta de sus productos, como en la adquisición de medios de producción y de artículos de alimentación para el sustento familiar.
En un principio, todos los socios eran agricultores de Redecilla del Camino, para –posteriormente- aceptar la inclusión, como socios, de agricultores de Castildelgado, Bascuñana, y otros pueblos.

Así mismo, es de destacar la colaboración en labores de organización y administración del cura párroco D. Valentín Martínez y de los maestros D. Norberto Calvo, D. Fernando Polo y D. Joaquín Jiménez, a los que también se considera socios del sindicato.

Realizaron reuniones con el fin de estudiar la conveniencia de crear una  “cooperativa de consumo y otra de trabajo y producción en común”, pero no cristalizaron en nada; ya que el carácter individualista de los agricultores y la desconfianza mutua,  eran más fuertes que el convencimiento de que obtendrían beneficios económicos importantes.

En 1.916 se tuvieron reuniones con otros sindicatos para el estudio de un proyecto para montar una fábrica de superfosfato entre todos ellos, pero al final  se quedaron solas ante el peligro las Federaciones de Castilla y León. Desconozco si este proyecto fue el  embrión que generó la primera fábrica que terminó siendo  “NICAS” (Nitratos de Castilla) en Valladolid.
Los fines y las actividades `principales fueron:
a).- Comercialización y venta de trigo, habas, yeros, alholvas, arbejas, etc.
b).- Compra de abonos (Superfosfato de cal 18%, Sulfato Amónico y Nitrato de sosa) , semillas de cereales y de patata de siembra procedente de Torres del Río, Bargota, Arnedo y El Redal..
c).- Selección de semillas. (El Sindicato tuvo su propia máquina seleccionadora, “Emile Marot”, serie B, nª5.).
d).- Compra de bujías, jabones;  y alimentos, como aceite, azúcar, arroz, Bacalao, café, anís, chocolate, escabeche, aceitunas, chicharro y galletas.
e).- Adquisición de algunas herramientas.
f).- Contratación de Seguro de Pedrisco.
g).- Adquisición de un moderno arado “bravant” del nº 1 para su uso rotativo y comunitario por los socios.
La selecionadora “Emile Marot” se instaló en un principio en la cuadra de la Casa de la Villa y después en el local de la sede social. El precio de “maquila de la seleccionadora era de 15 cts./fanega, de los cuales 5 cts./fanega se quedaba el encargado, que al principio fue Juan Crespo y al final Eleuterio Crespo.
El precio de uso del bravant se estipuló en 2 pts./día.

Estaban suscritos a la Revista Social Agraria, mensual, pagando una cuota de 10 pts. al año. También podían hacer uso de la biblioteca agro-social circulante, del Sindicato en Logroño,  pero claro, este servicio era más bien teórico.
Se crea la Caja Central de Ahorro y Las Cajas Comarcales. En 1.923, varios socios de Redecilla suscriben 65 acciones de 50 pts. cada una en la Caja Comarcal de Santo Domingo de La Calzada  (desconozco si ellos o sus herederos habrán recuperado la inversión).

A finales del año mil novecientos veinticuatro, aunque la situación económica del sindicato era buena, comenzaron a detectarse ciertos líos entre socios  (envidias...), con la utilización comunitaria – por turnos – del “bravant” que se había adquirido, hasta  tomar la decisión, en asamblea, de sortearlo entre los socios.

 Todo esto unido a un asunto feo de algún dirigente corrupto – presunto - del Sindicato Agrícola Católico de La Rioja, llevaron a la desbandada a algunos socios, solicitando la baja del sindicato.

Los socios que quedaban trataron, por todos los medios a su alcance, de salvar la barca, hasta que el veinte de Junio de mil novecientos veintiséis, el presidente, Primitivo Villar Eraña  (mi abuelo)  firmó la disolución del sindicato, tras decidirlo en votación de sus socios en la última asamblea.

Los fondos resultantes del balance de disolución, 16.000 pts.,  fueron entregados a la parroquia.
Quiero destacar que el Secretario del Sindicato fue siempre un maestro, a los que se debe agradecer la labor que desarrollaron, y de forma especial al cura párroco “alma mater” del Sindicato desde el primer al último día, manteniendo fluídas relaciones con los gerifaltes de Logroño y de Madrid, y de Castilla y León.
ACTA DE CONSTITUCION

En la Villa de Redecilla del Camino  a diecinueve de Marzo de mil novecientos catorce, se reunieron los abajo firmantes, vecinos de la misma, para tratar de la formación de un Sindicato Agrícola Católico, y estando todos conformes en apreciar lo conveniente que había de ser para sus intereses morales y materiales, se acordó fundarlo conforme al Reglamento que se acompaña, designando para constituir la Junta Directiva a los Señores siguientes:
 Presidente:       Elías Valgañón. 
Vicepresidente: Dámaso Sierra. 
Tesorero:          Valeriano Barrio. 
Secretario:        Norberto Calvo. (maestro  de escuela)
 Vicesecretario:  Canuto Corral. 
Vocales:             Ildefonso Calvo,
                         Primitivo Villar,
                         Nicolás Murillo,
                         Bernardo Crespo,
                         Aurelio Alonso.

Y para que conste  se levanta la presente acta, fecha ut supra.


Además de los componentes de la primera Junta Directiva,
fueron socios del Sindicato, a lo largo de su existencia, las siguientes personas:

Valentín Martínez,
Ciriaco García,
Bruno Villar,
Ceferino Morales,
Tomás Urbina,
Juan Crespo,
Jerónimo Martínez,
Ricardo Cuende,
Benito García,
Máximo Villar,
Valeriano García,
Rafael Alonso,
Juventino Villar,
Félix Zuazo,
Víctor García,
José Jiménez,
Hermenegildo Garrón,
Francisco Villar,
Víctor López,
Abdón Rodríguez,
Inocencio Ceniceros,
Pedro Merino,
Pedro Valgañón,
Fortunato Del Hoyo,
Valero Sierra,
Aquilino Puras,
Fernando Polo López,
Eloy Sierra,
Vidal Martín,
Agapita López-Para,
Julián García.
Ricardo García,
Bernabé Rubio,
Maximino López,
Demetrio Ausucua,
Feliciano Espinosa,
Emilia De Soto,
Arcadio Alonso,
Gregorio Gómez,
Ildefonso López,
Fulgencio Ibarra,
Pegerto López,
Saturnino Valgañón,
Luis Ruiz,
Filomena Metola,
Gabino Crespo.

                                                                                  
Autor, Servi Villar Barrio 

jueves, 27 de septiembre de 2018

Ganadores 2018. Concurso de Fotografía del Mundo Rural 2018.



Fotografías ganadoras del Concurso de 


1º Premio

Jorge Ruiz del Olmo
Seguimiento de un campo de maíz
Hoya de Huesca

2º Premio

Javier Fernández González General
Cria eco de Betisu
Goizueta (Navarra)

3º Premio

José Luis Méndez Méndez
Amantes de la apicultura
Isla de Tenerife

Premio Fademur

Patricia Santos Mosquera
Sentir
Arzúa (A Coruña)
Premio ENESA

José Vicente López
Seguros Agrarios
Salamanca

Finalistas


Manuel Angel García García
Lluvia artificial de estrellas
El Burgo Ranero (León)


Eduardo Verdes Pereira
Nos controlan
Costa da Morte


Juan Manuel Domínguez Terol
Agromática
Jumilla (Murcia)


Francisco Javier Domínguez García García
Redileo de geometrías
Jerez de la Frontera (Cádiz)


José Ramon Luna de la Ossa
Agua eólica
Tarancón (Cuenca)


Julián Nieves Camuñas
Con todo el cariño
Madridejos (Toledo)


Sara Boldú Botam
El paraguas de la cosecha
Arbeca


Andrés Fernández García General
Pastando en el paraíso
Llanes (Asturias)


Nieves Mir Royes
Corazón
Campo de girasoles en Candasnos (Huesca)


Ignacio Izquierdo Patiño
Pastora
Algar de Mesa (Guadalajara)


Rubén Serrallé Sánchez
Recolectando oro
Nava de Abajo (Albacete)


Antonio Jesús Piñera Marín
Floración de Cieza
Cieza (Murcia)


Leandro Martínez Arribas
Cariños intensivos
Toro (Zamora)


Emilio José Mariel Albert
Sin título
La Albufera (Valencia)


Joaquín Figueredo González
Manolo, el portugués
Valverde de Leganés (Badajoz)


Andrés Balfagón Sarrión
Aguanta
Cañete (Serranía de Cuenca)


Xavier Ferrer Chust
Sin título
Campo de Criptana (Ciudad Real)


Lorena Couto Rey
Sin título
Rubio – Boqueixón (A Coruña)


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viernes, 27 de julio de 2018

Los pueblos en defensa de la vida y el territorio


Los pueblos en defensa de la vida y el territorio

Este artículo forma parte del informe ‘Estado del poder 2018’, editado en castellano por Transnational Institute (TNI) y FUHEM Ecosocial.

En muchas regiones de América Latina los Estados nacionales no protegen a sus ciudadanos, en particular a los sectores populares, indios, negros y mestizos, quienes están desprotegidos ante la violencia del narcotráfico, de las bandas criminales, de los guardias privados de las empresas multinacionales y, aunque parezca paradójico, de las propias instituciones armadas del Estado, como la policía y las fuerzas armadas.
Las múltiples masacres que se suceden en México, como la de 43 estudiantes en Ayotzinapa en setiembre de 2014, no son una excepción, como no lo es la impunidad de más de 30 000 desaparecidos y 200 000 muertos desde que el Estado declarara la “guerra contra el narcotráfico” en 2007. Con algunas diferencias, lo que sucede en México se repite en la mayoría de los países de la región. En Brasil mueren de forma violenta 60 000 personas cada año; el 70% de ellas son afrodescendientes, que en su mayoría son jóvenes pobres.
Ante el panorama de violencias que ponen en riesgo la vida de las poblaciones más vulnerables, algunos de los sectores afectados han decidido crear formas de autodefensa y contrapoderes. En un comienzo, son formas defensivas, pero con su desarrollo consiguen establecer verdaderos poderes paralelos al Estado.
Las autodefensas son decisivas para la formación de poderes diferentes a los hegemónicos, centrados en las instituciones estatales, porque son poderes anclados en las prácticas comunitarias. Sin embargo, debemos ir más al fondo, con mayor detalle, para poder desentrañar de qué se trata esta nueva tendencia de los movimientos sociales en América Latina.
La lógica estatal y la lógica comunitaria son opuestas, antagónicas. La primera descansa en el monopolio de la fuerza legítima en un determinado territorio y en su administración a través de una burocracia civil y militar permanente, no elegible, que se reproduce, y es controlada por ella misma. La burocracia le otorga estabilidad al Estado, ya que permanece inalterable aún cuando se producen cambios de gobierno. Transformarla desde dentro es muy difícil y supone procesos de larga duración. En América Latina se agrega otro factor que hace aún mas difícil cambiarlas: las burocracias estatales son creaciones coloniales, cuyo personal es reclutado entre las elites blancas, educadas y masculinas en países donde la población es mayoritariamente negra, india y mestiza.
La lógica comunitaria está basada en la rotación de tareas y funciones entre todos los miembros de la comunidad, cuya máxima autoridad es la asamblea. En este sentido, la asamblea como espacio/tiempo para la toma de decisiones debe considerarse un “bien común”. Sin embargo, no considero la comunidad como una institución, sino como relaciones sociales que se despliegan en un espacio o territorio determinado.
En una mirada centrada en los vínculos, no podemos reducir lo común a las hectáreas de propiedad colectiva, a los edificios y a las autoridades elegidas en asambleas que pueden ser manejadas por caudillos o burócratas. Podemos considerar que existe una comunidad como institución y otra como vínculo social, y que esta diferencia es muy importante para la cuestión del poder. En el análisis que propongo, el corazón de la comunidad no está en la propiedad común (aunque esa propiedad seguirá siendo importante), sino en los trabajos colectivos o comunitarios que reciben los más variados nombres: mingatequiogauchadaguelaguetza, y que no deben reducirse a las formas de cooperación institucionalizadas en las comunidades tradicionales.
Los trabajos colectivos son el sustento de lo común y la verdadera base material que produce y reproduce la existencia de comunidades vivas, con relaciones de reciprocidad y ayuda mutua diferentes a las relaciones jerárquicas e individualizadas propias de las instituciones estatales. La comunidad se mantiene viva no por la propiedad común sino por los trabajos colectivos que son un hacer creativo, que re-crean y afirman la comunidad en su vida cotidiana. Esos trabajos colectivos son el modo como los comuneros y comuneras hacen comunidad, como forma de expresar relaciones sociales diferentes a las hegemónicas.
En su trabajo sociológico, la comunera maya guatemalteca Gladys Tzul asegura que en la sociedad basada en los trabajos comunales no hay separación entre el ámbito de la sociedad doméstica, que organiza la reproducción, y la sociedad política, que organiza la vida pública, sino que ambas se sustentan y alimentan mutuamente. En las comunidades rige la complementariedad entre los dos ámbitos a través del gobierno comunal. “El gobierno comunal indígena es la organización política para garantizar la reproducción de la vida en las comunidades, donde el trabajo comunal es el piso fundamental donde descansa y se produce esos sistemas de gobierno comunal y donde se juega la participación plena de todos y todas”.
Los trabajos colectivos los encontramos en todas las acciones de la comunidad; son los que permiten reproducir no solo los bienes materiales, sino la comunidad como tal, desde la asamblea y la fiesta hasta la contención del dolor a través de los duelos y los entierros, y también permiten coordinar alianzas con otras comunidades. Las luchas de resistencia que aseguran la reproducción de la vida comunal están ancladas también en los trabajos colectivos.
El colocar el acento en la multiplicidad de trabajos colectivos nos permite abordar la cuestión del poder y del contrapoder desde otro lugar. En primer término, ni uno ni otro son instituciones, sino relaciones sociales. En segundo, al ser relaciones sociales, pueden ser producidas por cualquier sujeto colectivo en cualquier espacio, porque se separan de la comunidad, de las relaciones propiedad y de sus autoridades para reaparecer allí donde los sujetos o movimientos realicen ese tipo de prácticas inspiradas en lo comunitario, aunque no sean comunidades.
En tercer lugar, al poner el foco en las relaciones sociales, podemos acercarnos a los flujos de poder, a los cambios en las relaciones de fuerzas y, en el caso de los movimientos sociales, a los ciclos de nacimiento, madurez y declive que son inherentes a la lógica social colectiva. De ese modo, no caeremos en la tentación de considerar como poderes a instituciones que son en realidad eslabones de la maquinaria estatal, como sucede, por ejemplo, con los consejos comunales en Venezuela.
En este caso, los consejos comunales dependen del financiamiento estatal y funcionan en clave burocrática, forman parte de la estructura organizativa del Estado y lo afianzan pero no lo trascienden, y con el paso del tiempo registran una creciente homogeneización y pérdida de independencia. Aunque en Venezuela existe una fuerte cultura igualitarista en los barrios populares, donde la horizontalidad y la ausencia de jerarquías son cultura, concluye que las contradicciones entre base y vértice se han resuelto con el predominio de las direcciones que han acotado y controlado los espacios de igualitarismo.
Un grave problema para la emancipación es que en todas las culturas existen rasgos más menos potentes de cultura jerárquica, alimentada por las relaciones patriarcales y machistas. También en las comunidades indígenas y en los espacios de afrodescendientes, donde el caudillismo, el personalismo y el paternalismo se reproducen de forma casi “natural”. Por eso creo que es importante hacer hincapié en los vínculos sociales que se expresan en los “trabajos colectivos”, en un sentido amplio, desde la asamblea hasta la fiesta. Es en el trabajo vivo y creativo donde hay alguna posibilidad de modificar culturas y modos de hacer, no en las instituciones establecidas que funcionan en base a inercias que reproducen las opresiones.
Los contrapoderes son, en los hechos, trabajos colectivos que encaran las comunidades, tanto las rurales como las urbanas, para defenderse de poderes superiores que ponen en riesgo su sobrevivencia. En los ejemplos que describiremos a continuación, aparece un puñado de experiencias donde se despliegan poderes antiestatales que tienen en común el ser controlados por colectivos populares (o comunidades).
Es importante destacar que en las ciudades (como Cherán y México DF), los contrapoderes están insertos en movimientos sociales territorializados que controlan espacios comunes y, por lo tanto, necesitan defenderlos. En este punto, existen muchas similitudes entre lo que sucede en una comunidad indígena rural y un sector popular de una periferia urbana. La vida colectiva de ambos está siendo cuestionada por dos variantes del modelo extractivista (acumulación por desposesión): represas hidroeléctricas y minería a cielo abierto, en el caso rural, y especulación inmobiliaria o gentrificación, en las ciudades.
La defensa de la vida y la comunidad
Las multicolores movilizaciones del pueblo nasa, en las montañas del Cauca colombiano, se realizan con un cordón de guardias que se colocan delante y a los costados, formados en línea, protegiendo a los comuneros y comuneras, disciplinados y “armados” con bastones de mando, palos de madera con los símbolos ancestrales. La protección y defensa de las comunidades es el objetivo de la Guardia Indígena, que se considera a sí misma como una instancia de educación y formación política.
Todos los años se realiza un acto de graduación de cientos de guardias en el norte del Cauca (sur de Colombia): hombres, mujeres y jóvenes entre 12 y 50 años, que participaron en la Escuela de Formación Política y Organizativa donde se capacitan en derechos humanos y en la “ley originaria” para ejercer sus tareas. La graduación es un acto de hondo contenido místico que sucede en un centro de armonización, orientado por los ancianos sabios de las comunidades, junto a catedráticos universitarios y defensores de los derechos humanos.
La estructura de la Guardia Indígena es sencilla y muestra de qué se trata esta organización: cada vereda (comunidad) elige en asamblea diez guardias y un coordinador. Luego se elige un coordinador por resguardo (territorio indígena) y otro para toda la región. En la región Norte del Cauca hay 3500 guardias indígenas correspondientes a 18 cabildos (autoridades elegidas en los resguardos).
“No tenemos nada que ver con una policía, somos formadores de organización, somos protección de la comunidad y defensa de la vida sin involucrarnos en la guerra”, explica uno de los coordinadores de la Guardia Indígena. La participación en la guardia es voluntaria y no remunerada, los vecinos de la vereda y las autoridades colaboran en el mantenimiento de la huerta familiar de cada guardia elegido y en ocasiones hacen mingas (trabajo colectivo) para sembrar y cosechar.
Los guardias son evaluados una vez al año y pueden ser mantenidos en la tarea o sustituidos por otros, porque la organización se asienta en la rotación de todos sus miembros. La justicia comunitaria –que es la tarea central de la Guardia Indígena– busca recuperar la armonía y los equilibrios internos, basada en la cosmovisión y la cultura nasa, y se diferencia de la justicia estatal que separa y encarcela a los que delinquen. La guardia defiende el territorio de los militares, paramilitares y guerrilleros que han asesinado y secuestrado a cientos de comuneros durante la guerra. En los últimos años también protegen el territorio de las multinacionales mineras que contaminan y desplazan poblaciones.
Además de fomentar la formación y la organización de las comunidades, los guardias alientan la soberanía alimentaria, impulsan huertas comunitarias y asambleas de reflexión sobre el “derecho propio”, como denominan a la justicia comunitaria. Cada seis meses los guardias participan en rituales de armonización, orientados por los médicos tradicionales como forma de “limpieza” individual y colectiva.
La resistencia pacífica es una de las señas de identidad de la Guardia Indígena. En varias ocasiones se han concentrado cientos de guardias, convocados por los silbatos tradicionales, para rescatar a un prisionero secuestrado por los narco-paramilitares o la guerrilla. Hacen valer el peso de la cantidad de guardias disciplinados y su determinación para conseguir liberar a los secuestrados sin violencia. En ocasiones también han hecho frente a las fuerzas armadas del Estado.
En el año 2004, la Guardia Indígena recibió el Premio Nacional de Paz que entrega anualmente un conjunto de instituciones, entre ellas Naciones Unidas y la Fundación Friedrich Ebert. La guardia se ha convertido en un referente para otros pueblos, como los afrodescendientes, y también para campesinos y sectores populares que sufren violencia estatal o privada.
Autodefensa y movimientos sociales
El ejemplo de la Guardia Indígena no es una excepción. Buena parte de los movimientos latinoamericanos se han dotado de formas de autodefensa para la protección de las comunidades y sus territorios. El reciente avance del extractivismo, con sus emprendimientos mineros, de monocultivos y obras de infraestructura, está siendo respondido por los pueblos, que en algunos casos establecen formas de control territorial en base a grupos que son controlados por las comunidades.
Para explicar qué son las autodefensas y qué relaciones tienen con los contrapoderes, voy a describir brevemente cuatro casos, que se complementan con el ya mencionado de la Guardia Indígena del sur de Colombia: las rondas campesinas de Perú, la Policía Comunitaria de Guerrero, y dos experiencias urbanas, las fogatas de Cherán y las brigadas de la Comunidad Habitacional Acapatzingo en la Ciudad de México.
Rondas campesinas, Perú
En la década de 1970, en las áreas rurales remotas de Perú no había prácticamente Estado y los campesinos estaban desprotegidos ante los ladrones de ganado. Se trataba de comunidades muy pobres y frágiles, ganaderas y de altura, a las que cualquier robo puede desorganizar su economía de subsistencia.
En asambleas decidieron hacer rondas de noche, para vigilar a los ladrones de ganado y encargarse de la seguridad de las comunidades. Las rondas campesinas se instalaron primero como rondas nocturnas rotativas entre todos los vecinos de las comunidades, pero luego empezaron a realizar obras a favor de la comunidad (caminos y escuelas, entre otras) y más tarde empezaron a impartir justicia, actuando como poderes locales.
Las rondas se reactivaron en Cajamarca, norte del Perú, contra el proyecto minero aurífero Conga, para evitar la contaminación de sus fuentes de agua de las que depende la agricultura familiar. Decidieron nombrarse Guardianes de las Lagunas porque acampan a 4000 metros de altura, en zonas inhóspitas, donde vive muy poca gente, para vigilar, para ser testigos y resistir la presencia de las multinacionales.
Policía Comunitaria de Guerrero, México
La Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Policía Comunitaria (CRAC-PC) nace en 1995 en contextos indígenas para defenderse de la criminalidad. La conforman inicialmente 28 comunidades, que consiguen reducir los índices delictivos en un 90 al 95%. Al principio, entregaban a los delincuentes al Ministerio Público, pero al ver que eran liberados en horas, una asamblea regional decidió en 1998 crear las Casas de Justicia, donde el acusado puede defenderse en su lengua, sin pagar abogados ni multas, ya que la justicia comunitaria busca la “reeducación” del condenado y en el juicio se busca llegar a acuerdos y conciliar las partes, involucrando a familiares y autoridades de las comunidades.
La “reeducación” del culpable consiste en trabajar sirviendo a la comunidad, porque esta justicia no tiene carácter punitivo, sino que busca la transformación del individuo bajo supervisión y seguimiento de las comunidades. La máxima autoridad de la CRAC-PC es la asamblea abierta en las localidades pertenecientes a la Policía Comunitaria. Las asambleas “nombran los coordinadores y comandantes, así como pueden destituirlos si son acusados de no cumplir con su deber; además, se toman decisiones relacionadas con la impartición de justicia en casos difíciles y delicados, o con asuntos importantes que atañen a la organización”. La CRAC-PC nunca ha generado una estructura de mando vertical y centralizada, mostrando que funcionan como poderes diferentes a los estatales que nombramos como autoridades comunitarias.
A partir de 2011 la experiencia de la Policía Comunitaria se expandió notablemente en el estado de Guerrero y en el conjunto del país, al profundizarse la violencia estatal y del narcotráfico contra los pueblos y la deslegitimación de los aparatos estatales. En 2013 se produce un enorme salto que hizo que los grupos de autodefensa estuvieran presentes en 46 de los 81 municipios de Guerrero y que involucraran a unos 20 000 ciudadanos armados
Deben señalarse las diferencias entre policías comunitarias y autodefensas. Estas últimas son grupos de ciudadanos que se arman para defenderse de la delincuencia, pero a diferencia de las primeras, sus miembros no son nombrados por sus pueblos ni les rinden cuentas de sus acciones, carecen de reglamentos y principios de funcionamiento. Sin embargo, su notable expansión se debe al crecimiento de las autodefensas indígenas impulsadas por el levantamiento zapatista de 1994 y reconocidas por el Manifiesto de Ostula de 2009, aprobado por pueblos y comunidades indígenas de nueve estados en la 25ª asamblea del Congreso Nacional Indígena (CNI), que reivindicó el derecho a la autodefensa.
Fogatas de Cherán, México
Cherán es una pequeña ciudad de 15 000 habitantes en el estado de Michoacán, cuya población son mayoritariamente indígenas purépechas. El 15 de abril de 2011 la población se levantó contra lostalamontes, por la defensa de sus bosques de uso común, la vida y la seguridad comunitaria, frente al crimen organizado protegido por el poder político. A partir de ese momento, la población se autogobierna a través de las 179 fogatas instaladas en los cuatro barrios que forman la ciudad, que son el núcleo del contrapoder indígena.
La población elige por el sistema de “usos y costumbres” un Concejo Mayor, que es la principal autoridad reconocida municipal, incluso por las instituciones estatales. No se realizan más elecciones con partidos, sino que son las asambleas las que eligen a los gobernantes. Las fogatas son extensión de la cocina en las barricadas comunitarias, se convirtieron en un espacio de convivencia entre vecinos, de intercambio y de discusión, en donde “se incluyen activamente lxs niñxs, jóvenes, mujeres, hombres y ancianos”, y donde se toman todas las decisiones.
La imagen del poder comunal en Cherán es un conjunto de círculos concéntricos. En la parte exterior figuran los cuatro barrios y, en el centro, la Asamblea Comunal respaldada por el Concejo Mayor del Gobierno Comunal, integrado por doce representantes, tres de cada barrio. Luego aparecen el Concejo Operativo y la Tesorería Comunal, conformando el primer círculo alrededor del centro/asamblea. Alrededor hay seis consejos más, de administración, bienes comunales, programas sociales, económicos y culturales, de justicia, de los asuntos civiles y el consejo coordinador de barrios. Como dicen en Cherán, se trata de una estructura de gobierno circular, horizontal y articulada.
Comunidad Habitacional Acapatzingo, México
La Comunidad Habitacional Acapatzingo está integrada por 600 familias en la zona sur de la Ciudad de México (de 23 millones de habitantes) y pertenece a la Organización Popular Francisco Villa de la Izquierda Independiente. Es el barrio popular más consolidado del México urbano, con criterios de autonomía y autoorganización. La base de la organización son las brigadas formadas por 25 familias. Cada brigada nombra responsables para las comisiones, que en general son cuatro: prensa, cultura, vigilancia y mantenimiento. Sus integrantes son rotativos y nombran representantes para el consejo general de todo el asentamiento, donde confluyen representantes de todas las brigadas.
Cuando se presenta un conflicto interviene la brigada, aunque sea un problema intrafamiliar, y dependiendo de la gravedad puede pedirse la intervención de la comisión de vigilancia y hasta del consejo general. Cada brigada se encarga una vez por mes de la seguridad del predio, pero el concepto de vigilancia no es el tradicional (control), ya que gira en torno a la autoprotección de la comunidad y su trabajo principal consiste en la educación de los pobladores.
La comisión de vigilancia tiene también el papel de marcar y delimitar el adentro y el afuera, quién puede entrar y quién no debe hacerlo. Este es un aspecto central de la autonomía, quizá el más importante. Cuando se produce una agresión en el hogar, los niños salen a la calle haciendo sonar el silbato, mecanismo que la comunidad utiliza ante cualquier emergencia. El ambiente interior es apacible, a tal punto que es común ver a los niños jugando solos con total tranquilidad en un espacio seguro y protegido por la comunidad, algo impensable en la violenta Ciudad de México.
Del Sur Global al Norte Global
Este ensayo se centra en América Latina, pero las experiencias que se presentan no son exclusivas del Sur Global. Desde la crisis financiera de 2008, se ha vivido una territorialización de algunas resistencias y proyectos colectivos, en particular en Grecia, Italia y el Estado español.
La Azienda Mondeggi, cerca de la ciudad italiana de Florencia, ha sido recuperada por decenas de jóvenes, que producen vino, aceite de oliva y miel, entre otros productos, viven de forma colectiva y consiguieron recuperar decenas de hectáreas para convertirlas en “bienes comunes”. Otra notable experiencia colectiva territorial es la resistencia al tren de alta velocidad en el norte de Italia, el movimiento ‘No TAV’ en el valle de Susa. En Vitoria, en el Estado español, los jóvenes de movimientos populares han recuperado todo un barrio (Errekaleor), que defienden de la especulación inmobiliaria.
En los tres países europeos existen también fábricas recuperadas, cientos de centros sociales y culturales y, en algunas ciudades españolas, como Salamanca o Valencia, se han abierto huertas semiurbanas en donde trabajan los desocupados para asegurarse alimentos e ingresos mínimos. Algunas de estas experiencias son de carácter colectivo, vinculadas a movimientos sociales. A medida que las ciudades del Norte están siendo remodeladas por la especulación inmobiliaria, jóvenes y mujeres que solo tienen acceso a puestos de trabajo de baja calidad tienden a abrir espacios de diversos tipos, desde huertas hasta colectivos culturales y de comunicación alternativa, como forma de mantener en pie relaciones sociales de camaradería y solidaridad.
Poder, contrapoder y poderes no estatales
En un sentido muy general, podemos asegurar que los movimientos sociales son contrapoderes que buscan equilibrar o contrapesar a los grandes poderes globales (empresas multinacionales) y también a los Estados nacionales, que suelen trabajar juntos. A menudo, esos contrapoderes actúan de modo simétrico al poder estatal, estableciendo jerarquías muy similares, aunque estén ocupadas por personas de otros sectores sociales, de otras etnias y colores de piel, de otros géneros y generaciones.
El concepto de contrapoder nos remite a un poder que busca desplazar al poder existente y que se constituye de modo muy similar al poder estatal, tal como lo conocemos y padecemos, por lo menos en las sociedades occidentales. No se trata de entrar en un debate teórico sobre poder, contrapoder o antipoder, tesis que defienden Toni Negri y John Holloway, respectivamente.
Creo que el gran problema de estas propuestas es que ignoran la realidad latinoamericana, donde los movimientos sociales no se cuentan por individuos sino por familias (cuando vas a una comunidad indígena, a un campamento de campesinos sin tierra o de desocupados sin techo, siempre te dicen “somos tantas familias”). Esto nos remite siempre a la comunidad, pero no a una comunidad esencialista, comunidad-institución, sino a relaciones fuertes y directas, cara a cara, entre personas que tienen estrechas relaciones en la vida cotidiana.
En las propuestas de las izquierdas que apuestan por el “contrapoder”, late la tentación de convertirse en nuevo poder, construido a imagen y semejanza del Estado-nación. El ejemplo histórico serían los soviets de Rusia o los Comités de Defensa de la Revolución (CDR) en Cuba, que con el tiempo se convirtieron en parte del aparato estatal, se subordinaron al Estado y formaron parte de su institucionalidad.
En la realidad de las comunidades que resisten –de ahí el extenso relato sobre las experiencias concretas–, los poderes construidos (ya sean formas de autodefensa o formas de ejercer el poder) tienen una base completamente diferente a la que predomina en las grandes revoluciones o en los movimientos sociales. En la cultura política hegemónica, la imagen de la pirámide que inspira el Estado y la iglesia católica, se repite constantemente en los partidos y en los sindicatos, con una regularidad asombrosa. El control del poder pasa por ocupar el punto más alto de esa pirámide y toda la acción política pone las energías colectivas en esa dirección.
Existen, empero, otras tradiciones bien distintas, en las cuales toda la energía de la comunidad está puesta en evitar que los dirigentes tengan poder, o sea, que se aproximen a un poder de tipo estatal, como señala el antropólogo francés Pierre Clastres. La comunidad es un poder, incluye relaciones de poder, pero tiene otro carácter al del poder estatal. Los concejos de ancianos, los cargos elegidos y rotativos, son poderes transparentes permanentemente controlados por el colectivo para que no se autonomicen, no se separen y puedan ejercer un poder sobre la comunidad, que es lo que caracteriza al Estado con sus burocracias no elegibles, separadas de la sociedad y colocadas por encima de ella.
Al nombrar este tipo de poderes debemos diferenciarlos de las otras formas de ejercer el poder y, por eso, propongo denominarlos poderes no estatales. Quizá el caso más conocido sean las Juntas de Buen Gobierno existentes en las cinco regiones zapatistas, que funcionan en los cinco caracoles. Las Juntas están integradas mitad por varones y mitad por mujeres. Son elegidas entre los cientos de miembros de los municipios autónomos. Todo el equipo de gobierno (24 personas en algunos caracoles) cambia una vez cada ocho días.
Este sistema de rotación, como dicen las propias bases de apoyo zapatistas, permite que, al cabo de cierto tiempo, todos aprendan a gobernar. La rotación se registra en los tres niveles del autogobierno zapatista: en cada comunidad entre las personas que la integran, en cada municipio autónomo por los delegados electos, revocables y rotativos, y en cada región con la Junta de Buen Gobierno. Son más de mil comunidades, 29 municipios autónomos y unas 300 000 personas que se gobiernan de este modo.
Dos cuestiones son destacables. La primera es que es el único caso en toda América Latina en el cual la autonomía y el autogobierno se expresan en tres niveles con la misma lógica asamblearia y rotativa que en la comunidad. De los 570 municipios con que cuenta el estado de Oaxaca, 417 se rigen por un sistema normativo interno, conocido como “usos y costumbres”, que les permite elegir sus autoridades de forma tradicional, en asamblea y sin partidos políticos. Pero ni siquiera en este caso tan extendido de autogobierno se logró superar el nivel municipal.
La segunda característica de la autonomía zapatista es que no produce burocracias, porque la rotación las dispersa, evita que se congele un cuerpo especializado y separado. Algo similar sucede en Cherán, entre la Guardia Indígena de Colombia y los Guardianes de las Lagunas en Perú. Sin embargo, en el caso colombiano, existen los cabildos que gobiernan un territorio o resguardo, que serían algo similar a las regiones zapatistas. Sin embargo, la injerencia del Estado a través de planes de educación y salud, y sobre todo a través de la financiación estatal de los cabildos, los ha llevado a burocratizarse, aunque existen contratendencias importantes, como la Guardia Indígena, que es el corazón del poder de la etnia nasa.
La importancia de los poderes no estatales, entre los que incluyo las diversas formas de autodefensa señaladas, radica en que actualmente los movimientos sociales latinoamericanos tienen una doble y compleja dinámica. Por un lado, interactúan con el Estado y sus instituciones, como han hecho todos los movimientos en la historia. Se trata de un vínculo complejo y cambiante, según países y realidades políticas. Resisten al Estado y a las grandes empresas, les plantean demandas y exigencias, negocian y, en muchas ocasiones, obtienen recursos y demandas formuladas en las plataformas de reivindicaciones. Es la típica acción del movimiento sindical, y de la inmensa mayoría de los movimientos.
La segunda forma de acción es más reciente y apareció con fuerza en las últimas décadas, sobre todo en América Latina. Junto al vínculo con el Estado, los movimientos crean espacios y territorios propios, ya sea recuperando tierras que les habían sido expropiadas, ocupando tierras ociosas de propietarios privados o de instituciones oficiales, en las más diversas áreas rurales y urbanas. Alrededor del 70 % de la superficie de las ciudades latinoamericanas han sido “tomas” en las que los migrantes rurales construyen sus viviendas, sus barrios y las infraestructuras sociales como escuelas, centros de salud y deportivos.
Muchos de esos espacios, ocupados ilegalmente, son legalizados por las instituciones que les ofrecen además servicios colectivos. Pero otros muchos son reprimidos o sus integrantes tienen una intencionalidad diferente consistente en crear otras formas de vida, o “mundos otros”, en el lenguaje zapatista. Se convierten en “territorios en resistencia” que, en algunos casos, se mueven hacia “territorios de emancipación”, allí donde las mujeres y los jóvenes juegan un papel destacado en la configuración de lo nuevo.
Lo que resulta evidente es que el sistema empuja a millones de personas a crear sus propios espacios y territorios para poder sobrevivir, porque no tienen vivienda, están desocupados o sufren alguna forma de marginación. En esos espacios buscan construir la salud y la educación que el sistema les niega, ya sea porque es de mala calidad o porque los servicios están muy lejanos y son de difícil acceso. En los 5000 asentamientos rurales del MST de Brasil, hay 1500 escuelas con maestras nacidas en las comunidades y formadas en el magisterio estatal.
Todas esas construcciones necesitan ser defendidas. No estamos ante situaciones excepcionales. Estos días 30 000 personas (8000 familias) acampan desde el 2 de septiembre en una zona urbana de la ciudad São Bernardo do Campo, en São Paulo: la ocupación Pueblo Sin Miedo orientada por el MTST. Necesitan agua, comida y servicios higiénicos todos los días. Pero también necesitan defender el espacio (varios vecinos dispararon armas de fuego contra los ocupantes), crear una forma para tomar las decisiones y de resolver los problemas diarios. Establecieron un reglamento interno para garantizar la seguridad y el trabajo en equipos.
Eso los llevó a crear una coordinación interna, a elegir a sus miembros y a sostenerlos todos los días, durante meses. Es un embrión de contrapoder o de poder no estatal. Los caminos no están prefijados, cada experiencia concreta toma los rumbos que puede o que sus integrantes definen.
Raúl Zibechi es periodista, escritor e investigador, vinculado con los movimientos sociales en América Latina. Como educador popular, dinamiza talleres con diversos grupos sociales, en especial en las periferias urbanas y con campesinos. Ha publicado 18 libros, entre los que cabría destacar No secarán la tierra  (Grito Manso, 2017), Cambiar el mundo desde arriba. Los límites del progresismo(Desdeabajo, 2016) y Preservar y compartir. Bienes comunes y movimientos sociales (Mardulce, 2013). Es columnista habitual en La Jornada (México), Gara (Estado español) y otros medios alternativos.
Este artículo forma parte del informe Estado del poder 2018, editado en castellano por Transnational Institute (TNI) y FUHEM Ecosocial.
Original en inglés aquí