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viernes, 31 de julio de 2026

Los diez gigantes del agronegocio: la concentración corporativa en la alimentación y la agricultura, 2026.

 
Por qué es relevante la concentración corporativa en el sistema alimentario.

Una nueva investigación de ETC Group y GRAIN confirma la intensa concentración corporativa del agronegocio mundial, lo que deja a la cadena alimentaria profundamente expuesta al agravamiento de los impactos climáticos, la inestabilidad geopolítica, despoblación... 

El informe revela el nivel de concentración en seis sectores agrícolas clave: semillas comerciales, pesticidas, fertilizantes sintéticos, maquinaria agrícola, farmacéutica animal y genética animal (cerdos y camarones).


Principales hallazgos del informe:
  • Cinco de los seis sectores analizados vuelven a cumplir con la definición de un oligopolio: semillas, pesticidas, maquinaria agrícola, farmacéutica animal y genética animal.
  • Tan solo seis empresas —Nutrien, Mosaic, ICL, Uralkali, K+S y EuroChem— controlan dos tercios del mercado de fertilizantes potásicos.
  • BASF, Bayer, Syngenta y Corteva controlan 50 % del mercado de semillas comerciales y 56 % del mercado de pesticidas.
  • La genética de los cerdos y camarones de producción industrial que se consumen ampliamente en todo el mundo está controlada por un puñado de empresas, entre ellas Genus plc, Topigs Norsvin, Hendrix Genetics, SIS y CP Group.

Lee el artículo completo en: https://grain.org/e/7408 

domingo, 26 de julio de 2026

Desmontando bulos sobre incendios forestales.

Es sorprendente como cada vez que nuestros montes se convierten en polvorines, 
el debate público y las redes sociales vuelven a las chorradas de siempre:
  • “No nos dejan limpiar el monte” 
  • “No se puede coger ni una piña”
  • “Los ecologistas no dejan quemar”, etc.

Son afirmaciones que oigo constantemente, pero son falsas. Y es que la gestión de los incendios forestales no es cuestión de opiniones: hay normas jurídicas y competencias claras que definen cómo deben actuar las administraciones y cuáles son nuestras responsabilidades como ciudadanos. Y hay una gestión tradicional del fuego como mucho valor y eficiencia, que se ignora en no pocos protocolos muy modernos ellos.


En un momento tan duro como estamos viviendo, es fundamental reducir el ruido de la desinformación y de los bulos para hablar de las soluciones, retos y desafíos. Ahí van:

BULO 1º: “No nos dejan limpiar el monte” 
FALSO: No es que no se pueda limpiar el monte, es que de hecho es obligatorio hacerlo.

La Ley 43/2003 de Montes no prohíbe limpiar, recoger frutos o hacer quemas. Al contrario, esa Ley obliga a hacerlo dentro de una gestión forestal sostenible y la prevención de incendios.

Los planes de prevención y tratamientos selvícolas son obligatorios. El artículo 48 de la Ley de Montes es claro: 

  • Las comunidades autónomas deben elaborar planes anuales de prevención de incendios.
  • Estos planes incluyen tratamientos selvícolas obligatorios: desbroces, eliminación de vegetación, podas, limpieza de cortafuegos, puntos de agua, etc

La responsabilidad recae en la propietaria del monte, sea una administración o un propietarios particular. Deben limpiar sus finca, y el ayuntamiento debe cumplir y vigilar que se cumpla por los particulares privados. Esto es un temazo porque el 73 % de las masas forestales de este país son de titularidad privada. Por ley, los propietarios forestales deben mantener sus fincas limpias y en buen estado. Pero si no lo hacen, corresponde a los ayuntamientos exigir e incluso actuar de manera subsidiaria para garantizarlo. 

El problema aparece cuando los municipios carecen de recursos. En esos casos, la Ley de Montes es clara: la comunidad autónoma debe asumir la responsabilidad. No podemos permitir que la falta de medios locales se convierta en una excusa para mirar hacia otro lado. Las administraciones autonómicas deben implicarse con fondos, personal y campañas informativas que hagan llegar a cada propietario sus obligaciones. 

BULO 2º: “No se puede coger ni una piña
 FALSO. Con sentido común, la recolección está permitida

En los montes hay aprovechamientos forestales: madera, corcho, resinas, setas, pastos, sí, también piñas.

  • Las piñas abiertas en el suelo se pueden recoger libremente.
  • Las piñas cerradas en ramas que hay que podar ¡tienen propietarios! y requieren de autorización.
  • Otros productos silvestres como como frutos silvestres, plantas medicinales, etc… dependen de la normativa específica y hay que asegurarse de que no son especies protegidas. Es decir, sentido común. 

Incluso en los espacios con un mayor nivel de protección, como los Parques Nacionales, la normativa establece qué tipo de actividades compatibles pueden llevarse a cabo dentro del espacio. Y en otros espacios como la Red Natura 2000 (en nuestra comarca tenemos varios espacios dentro de esa Red Natura 2000) hasta  incluso se fomenta la ganadería extensiva como herramienta de prevención frente a incendios, entre otras iniciativas.

BULO 3º: “Los ecologistas no nos dejan quemar y hay mucho matorral” 
 FALSO: Las autorizaciones de quemas las dan las administraciones, no una ONG.

El uso del fuego como herramienta de prevención está permitido. 

Pero es que hay más: en esta comarca históricamente, siempre en invierno, había quemas controladas del monte bajo para limpiar el montes, para evitar incendios y mejorar los pastizales. Eso se hacía todos los años en Redecilla del Camino, en los Montes de Ayago, y casi todos los pueblos de la Comarca.

Por ello es necesario quemas controladas para reducir la carga combustible, como las que se ha hecho toda la vida, al final del otoño, invierno y principios de la primavera. El problema es que ya no se puede quemar como se quemaba antes, y hay que tener más cuidado: debido a las condiciones meteorológicas cada vez más extremas por el cambio climático, la ventana meteorológica para quemar es cada vez más reducida. De manera que no se autorizan tantas quemas porque pueden generar incendios dramáticos (este año ha habido incendios en invierno en Cantabria). Si los técnicos que autorizan estas practicas conocieran mejor las circunstancias, los demandantes..., igual, tal vez, se autorizaría más quemas preventivas. Y si estuvieran presentes en las mismas, mucho mejor.

Es necesario recuperar la cultura de los pueblos para hacer ese uso preventivo y tan sensato de las quemas controlada en invierno para gestionar el aumento de combustible, pero sobre todo para generar pastizales utilizables por el ganado.

El propio fuego bien usado, como tradicionalmente se ha hecho en nuestra comarca hasta tiempos muy recientes, es una herramienta de prevención de primera magnitud. 

BULO 4º: “El exceso de conservacionismo provoca incendios»
FALSO. Abandono no es conservación.

Quizá la confusión nace porque, a simple vista, tanto el abandono como el conservacionismo, muestran un monte “natural” y poco intervenido.

Nada más lejos de la realidad, el abandono de aprovechamientos tradicionales o tratamientos por despoblación rural provoca: 

  • acumulación de combustible vegetal
  • proliferación de matorral
  • mayor riesgo de incendios, plagas y enfermedades

Por otro lado, el conservacionismo no significa inacción, significa planificar estratégicamente dónde no intervenir o dónde hacerlo; y habia los sistemas tradicionales de planificación de esa intervención en el monte: claro que no se hacía un documento para lucirlo en el parlamento o ante la prensa.. La clave está en combinar dos enfoques:

  • Gestión activa del “combustible” en zonas de alto riesgo, y rotativas periodicamente.
  • Gestión pasiva de las masas forestales maduras

Ambas estrategias deben coexistir y coordinarse a través de instrumentos de planificación forestal y de emergencia, junto con estudios específicos de cada caso. Y ambos pueden y deben integrar las magníficas y tradionales maneras y prácticas de adminitrar el monte en provecho del ganado, de la silvicultura, de la prevención de incendios. Solo así se podrán definir prioridades y una zonificación eficiente que garantice:

  • La seguridad de la población
  • La conservación de la biodiversidad
  • El mantenimiento de los servicios ecosistémicos y ambientales
  • La eficacia y seguridad de los servicios de extinción
  • La rentabilidad económica del uso del monte: sin poner en valor la riqueza que pueden dar los montes, no habrá una de las herramientas más importantes contra la despoblación. Repoblación y gestión económica y medioambiental de los montes deben ir de la mano. Como se abandone el territorio, como se está haciendo, no habrá remidio.

En definitiva, la clave está en asumir la larga y eficiente cultura de los pueblos en la gestión del medio forestal,  en una planificación forestal equilibrada, capaz de armonizar seguridad, biodiversidad y sostenibilidad de la vida humana en el medio...

BULO 5º: “No he visto a los ecologistas apagando incendios”
La extinción de incendios es una tarea profesional y altamente especializada.

Ni el voluntariado ni el personal de una ONG están preparados para esta función: esa afirmación es una de tantas memeces circulantes. 

La extinción de incendios forestales requiere conocer el territorio (cosa en la que fallan muchas veces los técnicos que viven fuera del medio rural), requiere, por tanto, conocer la cultura tradicional y actualizada del uso de los montes que hacen sus usuarios: (los pueblerinos, de eso sí que saben). Lo demás es importante: que una buena preparación física y técnica específicas, un profundo conocimiento del comportamiento del fuego en el terreno concreto (quien no conoce el monte, en fin...). Los profesionales son muy necesarios, cuanto más preparados mejor, pero serán mejores profecionales si conocen el territorio y saben usar los medios, que existen, que deben conocer y que hay en los pueblos. Esta tontería de que, habiendo fuego de medio metro cuadrado, lo que hay que hacer es llamar al 112, es lamentable. Un fuego en sus inicios lo apaga, en general, cualquiera. Lo que necesita es saberlo apagar en el momento inicial, y si no lo controla, llamar al 112.  Gracias al sentido común, que no suelen tener algunos protocolos, la inmensa mayoría de los incendios se apagan por la gente en sus momentos iniciales. Pero no estaría nada mal que hubiera campañas de información y formación para enseñar cómo los ciudadanos deben operar los incendios en sus inicios. Las miles de horas que dedican los Medios en informarnos sobre los fuegos activos del momento, mejor sería emplearlas en educar a la gente cómo intervenir sobre un fuego en sus inicios y desde la cercanía (sin embargo, cada vez hay mayor distancia entre la población y el fuego: por tanto cada día llegará más tarde la intervención sobre él: la repoblación es una necesidad para gestionar eficaz y localmente el fuego)

La lucha contra los incendios va más allá de apagar el fuego, 

Antes, va de contar con la gente y con el pueblo, va de poner valor al mundo rural (qué debe la ciudad al campo?, que lo pague), va de conocer el fuego, dónde surge y cómo se desarrolla; en fin, va de prevenir, como se ha hecho toda vida (curiosamente, oyendo a algunos profesionales y viendo algún protocolo, da la sensación de que el fuego es una cosa recién inventada).



viernes, 12 de junio de 2026

Criterios que definen la agricultura regenerativa, Colectivo practicante y científico ibérico.


Asociación de Agricultura Regenerativa Ibérica (Producer)

Description


La agricultura regenerativa se está consolidando como una de las grandes alternativas para hacer frente a los actuales retos ambientales y sociales. Sin embargo, este auge no ha ido acompañado de una certificación oficial (1) , lo que ha provocado que empresas y otros actores se apropien de este término como una herramienta de greenwashing, que no cuenta con el aval de la comunidad científica ni de la mayoría de los productores regenerativos.

(1) En este blog Calle y Camino ya publicamos la propuesta certificación de AENOR de la Agricultura Regenerativa. Ver enlace abajo.

Para dar respuesta a este vacío, el CREAF y la Asociación de Agricultura Regenerativa Ibérica han elaborado un documento de referencia que establece los diez criterios básicos que determinan qué es la agricultura regenerativa real. 

El documento se ha realizado con el consenso de casi 200 personas productoras, entidades y representantes del sector, además de personal científico de universidades y centros de investigación de toda España.


Presentamos los criterios actualizados que definen la Agricultura Regenerativa  (acceso)


Principales Beneficios de la Agricultura llamada Regenerativa.

La informacion anterior nos la ha enviado Susana Villar, a quien se lo agradecemos, porque permite clarificar el contenido y alcance de la Agricultura Regenerativa que en muchos aspectos ya cultivaron nuestros abuelos, más por necesidad que por ciencia.


Hoy la Agricultura cuenta con mayores aportaciones científicas actuales (la llaman Regenerativa), que dan razón sobre que el trabajo agrario y ganadero tiene que contar con muchos más factores que el labrantío de la tierra, los abonos y herbicidas químicos. 

En cien años olvidaron de otros elementos imprescindibles en y  para la agricultura y ganadería durante la transición desde una agricultura de subsistencia a una agricultura que hoy ha de ser más acorde con esos imprescindibles que condicionan de facto las produciones, la sostenibilidad y su productividad a largo plazo y, en fin, la salubridad alimentaria. 

Calle y Camino. VBS


En este blog Calle y Camino llevamos desde al menos 2020 referenciando distintas iniciativas sobre la Agricultura Regenerativa:

.- Ganadería/agricultura regenerativa en Zael

.- Claves de la agricultura regenerativa certificada, AENOR, Nuevo certificado de Agricultura Regenerativa.  Cuando AENOR desarrolló el nuevo certificado Agricultura Regenerativa conforme al modelo Epigen Healthy Bite

jueves, 4 de junio de 2026

«El mercado apuesta por los ultraprocesados porque los productos frescos no son un gran negocio»

La soberanía alimentaria surge del movimiento La Vía Campesina, que en 1996 planteó una alternativa al enfoque de la seguridad alimentaria

Plantea quién decide nuestra alimentación: la gente y quienes producen alimentos de manera democrática o las multinacionales. 

Defiende el derecho a la alimentación como derecho humano, no como mercancía, e implica que el control de recursos como la tierra o las semillas esté en manos del campesinado y no de las corporaciones.

También prioriza la producción local, circuitos cortos y mercados locales, evitando la dependencia excesiva de grandes cadenas globales
Mientras la seguridad alimentaria se centraba en que hubiera comida disponible
la soberanía alimentaria plantea decidir cómo y dónde se producen los alimentos, 
y quién los produce.

Javier Guzmán ha trabajado en cooperación internacional y políticas alimentarias en Europa, África y América Latina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología (Universidad Complutense de Madrid), comenzó en Cruz Roja, fue director regional de Oxfam en África Austral e India, y desde hace unos 15 años dirige Justicia Alimentaria —antes Veterinarios Sin Fronteras—, desde donde impulsa campañas e investigaciones sobre el sistema agroalimentario y las desigualdades en el acceso a la alimentación.

Miembro de la Red Mundial por el Derecho a la Alimentación y la Nutrición y colaborador habitual en medios como El Salto o RNE, Guzmán promueve la soberanía alimentaria y advierte, en conversación telefónica desde Barcelona con SINC, que hoy “el derecho a la alimentación está absolutamente privatizado y fuera de la agenda política”.

Desde la soberanía alimentaria hasta la publicidad infantil, este experto en políticas de nutrición y consumo analiza cómo la mala dieta impacta en la salud pública y qué responsabilidad tienen la industria y las administraciones en el acceso a una alimentación saludable.


¿Qué implica en la práctica la soberanía alimentaria?

Surge del movimiento La Vía Campesina, que en 1996 planteó una alternativa al enfoque de la seguridad alimentaria. Plantea quién decide nuestra alimentación: la gente y quienes producen alimentos de manera democrática o las multinacionales. Defiende el derecho a la alimentación como derecho humano, no como mercancía, e implica que el control de recursos como la tierra o las semillas esté en manos del campesinado y no de las corporaciones.

También prioriza la producción local, circuitos cortos y mercados locales, evitando la dependencia excesiva de grandes cadenas globales. Mientras la seguridad alimentaria se centraba en que hubiera comida disponible, la soberanía alimentaria plantea decidir cómo y dónde se producen los alimentos, y quién los produce.

¿Por qué consideráis la mala alimentación el mayor problema de salud pública del mundo?

La alimentación siempre ha sido una cuestión central. Sigue habiendo hambre, pero en pocos años han aumentado en 1 000 millones las personas con obesidad o dietas inadecuadas: tanto en países ricos como en el sur global, son peores nutricionalmente y más procesadas, con más “productos” que alimentos reales.

Sigue habiendo hambre, pero en pocos años han aumentado en 1000 millones las personas con obesidad o dietas inadecuadas: tanto en países ricos como en el sur global. Al tiempo, los alimentos frescos son cada vez más caros

Al tiempo, los alimentos frescos son cada vez más caros. En España han subido un 40 % desde 2021 y seguirán subiendo por la crisis de Irán o el precio de los fertilizantes, lo que deja fuera a amplias capas de población que recurren a productos más baratos y procesados, ricos en azúcar, grasas saturadas y sal. Esto tiene consecuencias en salud y desigualdades. Así, la obesidad infantil en las clases populares duplica la de los hogares con mayores ingresos.

También impacta en los sistemas sanitarios. Como recogimos en nuestro informe Dame Veneno (2016), en España el 20 % del gasto sanitario se debe a enfermedades relacionadas con la mala alimentación: más de 20.000 millones de euros, sin contar el absentismo laboral. Según la OMS, muchos sistemas públicos de salud podrían quebrar. Sería mucho más eficaz invertir en prevención y en cambiar el sistema alimentario, pero esas políticas colisionan con los intereses de grandes empresas. En España, más del 70 % de lo que consumimos ya es alimentación procesada o ultraprocesada, estamos en manos de esta industria.

¿Qué revelan las crisis globales sobre el sistema alimentario actual?

Que este sistema no está adaptado a ellas. La covid supuso un terremoto en el sistema alimentario y evidenció que depender de mercados globales es arriesgado: son muy frágiles ante una crisis. Los circuitos cortos (cooperativas y agricultores locales) fueron más resilientes y evitaron subidas fuertes de precios, lo que apunta a la necesidad de sistemas descentralizados y locales, basados en el territorio.

En España, por ejemplo, un alimento recorre unos 5 000 kilómetros hasta llegar al plato. Exportamos aceite, fresas o verduras, pero importamos alimentos básicos como garbanzos o lentejas, y grano o soja de América Latina para el ganado. Si hay cortes de suministro, los países hacen reservas y aumenta la especulación financiera, elevando los precios. Así, la guerra en Ucrania disparó el precio de fertilizantes y grano, obligando a la UE a inyectar grandes cantidades de dinero público, y ahora vemos amenazas similares en Oriente Medio.

Es un suicidio basar los sistemas alimentarios en el petróleo barato: envases, transporte y fertilizantes dependen de él. Urge descarbonizar la agricultura, responsable de hasta el 37 % de las emisiones

Es un suicidio basar los sistemas alimentarios en algo que ya no existe, el petróleo barato. Todo el sistema alimentario es petróleo: envases, invernaderos, transporte… y el 80 % de los fertilizantes se fabrica con gas. Hay que descarbonizar la agricultura porque el sistema agroalimentario es responsable de entre el 21 y el 37% de las emisiones de CO₂, según el IPCC; no tiene sentido mantener un modelo globalizado dependiente de combustibles fósiles.

¿Qué fortalezas y debilidades tiene el modelo agroalimentario europeo?

Los más de 50.000 millones de euros anuales de la Política Agraria Común (PAC) podrían servir para construir un sistema alimentario coherente, pero ha estado orientada a la exportación: el 80 % de las ayudas han ido al 20 % de los productores, olvidando la agricultura familiar. Se ha pensado la agricultura como otro negocio, generando alimentos caros basados en costes bajos, incluso en la explotación de trabajadores inmigrantes.

La UE intentó un viraje con la estrategia ‘De la granja a la mesa’, al reducir pesticidas y fertilizantes y apostar por una agricultura más sostenible, pero en el último año y medio se ha producido un retroceso por la presión de los lobbies

La UE intentó un viraje con la estrategia De la granja a la mesa, reduciendo pesticidas y fertilizantes y apostando por una agricultura más sostenible, pero en el último año y medio hemos visto un retroceso por la presión de los lobbies. Incluso el glifosato, que iba a prohibirse, ha recibido diez años más de prórroga y, por presión de la ultraderecha, hay propuestas para convertir la PAC en un mero fondo económico donde cada país compita a la baja. La UE debería recuperar un papel central en la política alimentaria: reconstruir sistemas alimentarios locales, fortalecer la agricultura familiar y avanzar en la descarbonización.

¿Por qué mucha gente en España no puede acceder a una dieta saludable?

Como recogimos en Dame Veneno, el 44 % de la población no puede permitírsela, y va a peor: los alimentos han subido un 40 %, incluso el aceite o los huevos. La gente sabe qué es saludable, pero no puede pagarlo. Mientras, los márgenes del sector agroalimentario han crecido un 38,1 % desde 2020, según el Observatorio de Márgenes Empresariales; la rebaja del IVA de 2023 acabó ahí.

En la práctica, el derecho a la alimentación está absolutamente privatizado y fuera de la agenda política; por eso impulsamos Good Food for All [Buena Alimentación para todo el Mundo] para que se reconozca como derecho en la UE.

Como recogimos en ‘Dame Veneno’, el 44 % de la población no puede permitirse una alimentación saludable y va a peor: los alimentos han subido un 40 %, incluso el aceite o los huevos. La gente sabe qué es saludable, pero no puede pagarlo

¿Qué medidas mejorarían el acceso a una alimentación saludable?

Lo primero es controlar la cadena alimentaria. El actual observatorio de precios debería tener capacidad sancionadora, como en Francia, abordar prácticas como la reduflación [mantener precios, pero reduciendo la cantidad] y establecer precios topados para alimentos básicos.

También necesitamos infraestructuras públicas: cocinas en colegios, hospitales, residencias o ayuntamientos, donde la alimentación se ha externalizado a grandes empresas de catering, a menudo con baja calidad y sin relación con nuestro patrimonio alimentario. Existen modelos alternativos: en Italia y algunas ciudades francesas utilizan producción local y ecológica, lo que permite ofrecer alimentos frescos, crear empleo local y vincular la alimentación al territorio.

En España se gastan miles de millones en compra pública de alimentos, que deberían orientarse a objetivos de salud y sostenibilidad

Además, es necesario crear reservas estratégicas de alimentos, limitar la especulación financiera y apoyar modelos agrícolas menos intensivos. Y hace falta una ley de compra pública que establezca de dónde viene la comida y quién la produce: en España se gastan miles de millones en compra pública de alimentos, que deberían orientarse a objetivos de salud y sostenibilidad, no solo a comprar barato o favorecer a grandes empresas. Existe consenso social y científico, pero falta voluntad política.

Otra de vuestras iniciativas es ¡Reclama Tu Mercado!, ¿qué persigue?

Los mercados municipales son una infraestructura pública para alimentar a los barrios que durante décadas conectó a la población con la agricultura y el territorio. Muchos se han cerrado, abandonado o convertido en espacios turísticos o gentrificados, sustituidos por supermercados o grandes cadenas. Necesitan una nueva orientación: en lugares como Azpeitia o Bergara el mercado no es solo un punto de venta; tienen cocina, formación, servicios para colectivos sociales y vínculos con productores locales.

¿Qué denunciáis con campañas como 25 Gramos o Mi Primer Veneno?

Hace años vimos que la alimentación procesada y el azúcar tenían muy buena prensa en España, y lanzamos 25 Gramos para abrir un debate social. Después, en Dame Veneno, estudiamos la relación entre alimentos procesados, enfermedades y obesidad infantil, y al analizar la alimentación dirigida a niños pequeños en Mi Primer Veneno detectamos que se había creado una alimentación específica, como si fueran enfermos, y productos como potitos, leches de crecimiento o “mis primeras galletas” con cantidades muy altas de azúcar.

Al analizar la alimentación dirigida a niños pequeños ‘Mi Primer Veneno’ detectamos que se había creado una alimentación específica, como si fueran enfermos, y productos como potitos, leches de crecimiento o “mis primeras galletas” con cantidades muy altas de azúcar

También identificamos un problema clave: la publicidad infantil. En España no existe una regulación que proteja a niños y niñas, solo un código de autorregulación de 2005 (código PAOS), escrito por las propias empresas, que incumplen constantemente. Desde la Alianza por una Alimentación Saludable llevamos años pidiendo una regulación, pero no se ha conseguido por la presión del lobby alimentario.

Inglaterra lleva años regulando la publicidad y ha aprobado normas más estrictas para prohibir no solo la dirigida a niños, sino también la que aparece en espacios donde están expuestos. Portugal, Chile, México, Finlandia o Suecia cuentan con regulaciones similares, pero en España no hay avances y es un escándalo, porque tenemos una de las tasas de obesidad infantil más altas de Europa. Esperamos que el compromiso actual del Ministerio de Consumo permita una regulación definitiva, porque la sensación de desprotección es enorme.

¿Cómo condicionan nuestras decisiones de consumo los grandes oligopolios alimentarios?

La industria, con su máquina publicitaria, genera una narrativa sobre lo que debe ser la alimentación, y lo hace sin contrapesos, porque el Estado interviene poco. Ante el interés creciente por la salud, ha creado múltiples productos “saludables” (antioxidantes, proteínas en todo…) que muchas veces son ultraprocesados. El mercado apuesta por ellos porque los alimentos frescos no son un gran negocio, el margen de beneficio está en los procesados. Así, buscando salud, muchas personas acaban desplazando la alimentación fresca tradicional, que sigue siendo la verdadera base de una dieta saludable.

La industria ha creado múltiples productos ‘saludables’ (antioxidantes, proteínas en todo…) que muchas veces son ultraprocesados. El 96 % de la publicidad alimentaria realizada por influencers corresponde a productos insanos

Además, se genera un malestar continuo sobre el cuerpo, especialmente entre niños y adolescentes, con mensajes muy agresivos que les hacen sentir que necesitan productos para mejorarlo e impactos en la salud física y mental. Como denunciamos en Unfollow, el 96 % de la publicidad alimentaria realizada por influencers corresponde a productos insanos. No tenemos mecanismos suficientes de defensa ni una narrativa pública que la contrarreste.

lunes, 1 de junio de 2026

España emerge como uno de los grandes objetivos para los mercados que se lanzan a comprar tierra ante un mundo en caos.

 
Campo de trigo en la provincia de Segovia. ÁLVARO MINGUITO

    Vicente Nieves  / Álvaro Moreno


Los mercados se lanzan a comprar tierra ante un mundo en caos y España emerge como uno de los grandes objetivos                      
  • La tierra es un activo tangible y escaso que protege de la inflación
  • En España vive un boom en el país con una inversión de 1.200 millones y un crecimiento del 50%
  • Ofrece rentabilidad de entre el 7% y el 14%

El caos, la incertidumbre y la guerra pueden cambiarlo todo en un momento y convertir las inversiones que parecían seguras en ruina o devastar los ahorros de millones de personas. Esta es la lección que aprendió Zain, un viejo ingeniero sirio que hoy vive en una pequeña aldea perdida entre montañas, robles y prados de la Sierra Norte de Madrid. Este ingeniero, ya jubilado, lleva décadas residiendo en Madrid, un tiempo que ha aprovechado para ir adquiriendo pequeñas parcelas, prados y tierras de pastoreo. Sentado en una silla de plástico en su huerto, Zain explicó cual ha sido la tesis que le llevó a construir su estrategia basada en años de experiencia: "Con el tiempo he visto cómo el dinero, al igual que otros activos financieros, puede multiplicarse y perder su valor en todos los sitios, pero la tierra no, siempre está ahí". En resumen, los billetes, las divisas e incluso las grandes fortunas podían evaporarse con la inflación, las guerras, las crisis o las decisiones de un banco central, pero la tierra cultivable seguía siendo un activo irreproducible, tangible y eternamente útil. Mientras existan seres humanos siempre habrá necesidad de alimento, siendo, además, la alimentación uno de los sectores con la demanda más inelástica. Esta es una lección que han aprendido en los últimos años los fondos (también grandes fortunas individuales) de todo el mundo, que se han lanzado con voracidad a comprar hectáreas y hectáreas ante un mundo cada vez más caótico, especialmente en España.

Comprar tierra, invertir en activos tangibles (oro, plata, vivienda…) está de moda y tiene cierta lógica. Aunque este artículo está centrado en la tierra y la agricultura, este argumento se puede entender de forma más sencilla con el ejemplo de la vivienda. La utilidad de la vivienda (vivir en ella) sigue presente tras una crisis, en medio de un apagón, en un caída del sistema financiero o en una guerra (siempre que no la destruyan). Buena parte de los activos tangibles tienen una utilidad de la que los digitales carecen. Esta es una de sus grandes ventajas.

Por otro lado, la inversión en tierra posee una lógica financiera muy antigua y es la preferencia por poseer algo que no se pueda imprimir y reproducir de forma infinita sin esfuerzo. Por ello, también tienen parte de sus inversiones en obras de arte, por ejemplo. En un mundo en el que los bancos centrales pueden expandir la cantidad de dinero con un clic, como hicieron durante la pandemia del covid, la tierra fértil conserva una cualidad que el dinero fiat ha perdido: escasez física. Hay más dólares, euros o yenes cada década, pero no hay más hectáreas productivas en las mejores zonas agrícolas. Por eso, la tierra funciona como una especie de refugio silencioso frente a la depreciación monetaria.

El fenómeno no es anecdótico. Por ejemplo, Bill Gates figura entre los mayores propietarios privados de tierras agrícolas de EEUU, con unas 98.000 hectáreas de tierra y granjas, según The Land Report, y otras estimaciones elevan sus propiedades totales a unas 110.000 hectáreas. Gates ha defendido que no hay "ningún gran plan" detrás, sino inversiones profesionales para hacer las granjas más productivas y crear empleo en su país, pero lo cierto es que estás inversiones han ayudado a incrementar su riqueza, con una rentabilidad notable.

No es el único. También se cita con frecuencia a Jeff Bezos, Rupert Murdoch o incluso a Warren Buffett como ejemplos de grandes patrimonios vinculados a la tierra. Buffett explicó en su carta anual de 2014 que en 1986 compró una granja de 162 hectáreas cerca de Omaha por 280.000 dólares y que, sin saber apenas de agricultura, le bastó con calcular lo que podía producir y sus costes para ver que era una inversión con "poco riesgo" y mucho potencial de subida. Existen varias razones económicas y financieras que llevan a los grandes patrimonios a invertir en este activo tangible y que presenta una utilidad intrínseca que otros activos no tienen.

La fiebre 'agrícola' en España

La fiebre por la tierra también ha contagiado a España. Este concepto de invertir en la tierra ha llegado a los fondos e inversores como lo que se conoce como agribusiness. Es una tendencia a nivel mundial con un importante auge pues, según datos de Valoral Advisor en cuestión de una década ha pasado de haber solo 41 fondos especializados en este ámbito a escalar hasta los 1.000, gestionando un capital de 150.000 millones de euros. En España es un negocio en pleno crecimiento y, según datos de CBRE estamos hablando de que en 2025 el sector alcanzó los 1.200 millones de euros, un crecimiento del 50%. Estas cifras para la consultora suponen una "estabilización respecto a las cifras registradas en 2022 y una vuelta al crecimiento tras el excepcional 2023 (con unos 2.200 millones de euros)".

Manuel Albuquerque, líder de Agribusiness para el sur de Europa (España, Portugal e Italia) en CBRE, comenta en declaraciones a elEconomista.es que al margen de las cifras actuales sus sondeos respecto al futuro parecen prometedores y de hecho, "el 57% de los inversores prevé un aumento de la actividad y un 29% una estabilización".

El experto de CBRE explica que frente a una inflación en aumento "el Agribusiness se ha definido con un activo defensivo, que tiene correlación positiva con el IPC y una menor vinculación con los mercados financieros". Todos estos factores convierten esta fórmula de inversión en "una herramienta eficaz en un entorno de elevada volatilidad". En este contexto, las características únicas de la Península Ibérica "la convierten en uno de los destinos prioritarios para canalizar el capital de todo Europa con una base estructural que apunta a un crecimiento sostenido los próximos años".

Respecto a las ventajas de la Península Ibérica, Albuquerque comente que se trata de "una región con gran estabilidad productiva, nivel técnico, cadena de valor integrada y con operadores sólidos que facilitan la entrada de capital". Además, "tanto España como Portugal no dependen tanto de insumos críticos de regiones en guerra como fertilizantes oenergía, reforzando su posicionamiento". Además, explican que los cultivos ibéricos están teniendo un auge en mercados clave. "Tienen un posicionamiento nacional hacia Europa, que es un mercado deficitario en productos clave (que produce España) como la almendra, el aguacate o los frutos rojos".

Según los últimos datos de Cocampo, relativos a 2025, la compraventa de fincas rústicas cerró 2025 en máximos históricos con un 7,1% más, llegando a las 167.453 operaciones. En resumen, las operaciones el año pasado tocaron máximos históricos. CBRE comenta que las operaciones compraventa de tierra ascendieron a 600 millones de euros.

La primera razón que lleva a muchos inversores a comprar tierras de cultivo es la escasez relativa. La tierra productiva no solo es limitada: en muchos casos se reduce por urbanización, degradación del suelo, cambio climático o reconversión hacia usos más rentables. A diferencia de una empresa, que puede emitir acciones, o de un Estado, que puede emitir deuda, una finca agrícola de alta calidad no se replica. Las mejores regiones productivas rara vez salen al mercado y, cuando lo hacen, suelen atraer a compradores con horizonte de décadas.

La escasez relativa de la tierra muchas veces también se puede detectar en ciertos cultivos, que a la postre son los más rentables. Un buen ejemplo son las almendras o el aceite de oliva, cuya demanda creciente ha convertido a estos dos cultivos en las 'estrellas' en España, donde el clima es casi perfecto para dichos árboles y sus frutos. España es el segundo mayor productor de almendras del planeta y el primero de aceituna.

El campo también ha crecido en otros negocios muy prometedores como los aguacates. Cabe destacar que tanto almendras como aguacates tienen un mayor riesgo operativo que los olivos pero también mayores retornos. Estos dos últimos tendrían un rendimiento del 12% para los fondos, según datos de Savilis. Más allá de estos cultivos, desde CBRE señalan el aguacate y el pistacho como los de mayor crecimiento. Respecto a los menos atractivos defienden que son el viñedo y el nogal.

"España cuenta con uno de los sectores agrícolas más grandes y, posiblemente, más avanzados de Europa. Es un importante productor y exportador de cultivos de alto valor, como hortalizas, frutas y frutos secos, y también es el centro de producción de productos frescos fuera de temporada para los inviernos del norte de Europa", comenta Savilis. Además señala que los numerosos microclimas diferentes que conviven en España son un factor de protección decisivo ante el cambio climático.

¿Qué suele haber detrás de la escasez relativa? Un activo perfecto para protegerse de la inflación y mucho más. Al igual que una vivienda, la tierra obtiene un rendimiento doble, por un lado su propia revalorización y, por otro, lo que se extrae de ella a través de su utilidad intrínseca. Esta es otra razón que alimenta el boom de la inversión en tierra. Savilis explica que España tiene un gran beneficio y un contra importante. El dinero invertido en tierras viene de dos fuentes fundamentales, la revalorización de la tierra y los ingresos regulares (por alquiler o incluso explotación directa). Según la firma la parte mala es que "la apreciación de la tierra es mucho menos significativa que en otras regiones dado que muchos activos como árboles, sistema de riego o invernaderos se deprecian y compensa la apreciación del terreno".

Sin embargo, las rentabilidad anuales son muy interesantes. Según los cálculos de la consultora los olivadores arrendados (y otros productos hortícolas protegidos) ofrecen un rendimiento del 7%. Sin embargo tal y como ya se ha mencionado otros productos de mayor riesgo como son el aguacate y la almendra, tienen un retorno del 12%.

A pesar de que Savilis cree que la revalorización de la tierra es menos interesante que los ingresos por arrendarla, desde CBRE dicen que hay que matizar esto. "Si bien los precios de la tierra agrícola muestras una tendencia global a la estabilización, determinadas regiones si ven crecimiento". La firma defiende que "en el norte de Cáceres, Aragón o en los secanos de Cádiz, la plantación del olivar en seto continúa registrando subidas superiores al 10% y siendo competitiva (la revalorización del suelo) a nivel mundial".

Un ejemplo concreto es Nuuven, unos de los actores institucionales más potentes, de hecho, tiene un fondo con Bankinter Investment llamado Landa Fund, que actúa como una cartera diversificada de terreno. PSP Investment, el fondo soberano canadiense, que es muy activo comprando terrenos a nivel mundial también se ha expandido los últimos años.

Otros actores como Atitlán han levantado plataformas con gigantes como Santander para las inversiones agrícolas. No son los únicos, Miura Partners es un actor en este auge y también Generandi o Beka Finance. De hecho, España está llamando tanto la atención que incluso ha habido operaciones el año pasado del Fondo Agrícola de los mormones (Farmland Reserve) que, en plena escalada arancelaria, realizaron operaciones en el país ibérico en 2025 en plena escalada arancelaria.

El refugio inamovible

Otro atractivo clave es que la tierra genera ingresos relativamente descorrelacionados de los mercados financieros. La demanda de comida no depende del Ibex 35, del Nasdaq ni del S&P 500. Puede haber años malos por clima, costes o precios agrícolas, pero la necesidad básica sigue ahí. Por eso algunos inversores describen la tierra agrícola como "oro con dividendos", puesto que comparte con el oro la escasez y la defensa frente a la inflación, pero además puede producir rentas.

Otra razón que convierte a la tierra en un activo interesante es la permanencia. Las empresas nacen, crecen, se endeudan, se fusionan y desaparecen. Las modas tecnológicas cambian. Los bonos dependen de la solvencia del emisor, de los tipos de interés. El efectivo se erosiona con la inflación. Pero una buena tierra, bien gestionada, puede mantener valor durante generaciones. Esa es una de las claves de los patrimonios antiguos: no buscan solo rentabilidad máxima, sino supervivencia patrimonial.

Sin embargo, no todos están de acuerdo con que este auge sea bueno para todas las partes. En declaraciones a elEconomista.es, los representantes de UPA (Unión de pequeños agricultores), comentan que "consideramos negativa la tendencia que se está produciendo en los últimos años de que los fondos de inversión inviertan en tierras agrícolas". Según la agrupación, "los fondos de inversión producen una presión al alza en el precio de las tierras de uso agrícola, lo que dificulta el relevo generacional al hacer menos accesible para jóvenes incorporarse a la actividad de producción de alimentos".
UPA concluye alegando que "el modelo de grandes explotaciones agro-industriales se basa en actividad súper-intensiva que busca maximizar el beneficio minimizando el empleo y todos los costes en general. Nosotros no creemos que se apoye la actividad, todo lo contrario. Es un modelo que expulsa a los modelos tradicionales basado en proyectos medianos y pequeños, los cuales, si cierran, es muy difícil que vuelvan a abrir.
Los fondos carecen de patrimonio cultural, carecen de vinculación con el territorio, su fin es exclusivamente económico, y eso no es lo que necesita Europa ni España para sustentar su modelo agroalimentario"

Desde Greenpeace coinciden que la evolución de una suerte de "campo franquiciado" generará mayor presión sobre el agua por hectárea, pérdida de biodiversidad, aumento del uso de químicos y una concentración del sector.

domingo, 10 de mayo de 2026

Entre la luna y la guerra

Desde la luna una humanidad indivisa, en la tierra un mundo que se arma. 

Sin embargo, vivimos en un sistema que necesita conflictos para sostener su rentabilidad. 
Un ecosistema mediático que convierte esos conflictos en inevitables. 
Una infraestructura tecnológica que los hace más eficientes. 
Y una ciudadanía expuesta a un flujo constante de información y uso de eufemismos, que normalizan la excepcionalidad. 
Mientras tanto, desde la Luna, la Tierra sigue siendo lo que siempre ha sido: 
una esfera frágil sin fronteras visibles.

El 7 de abril, a más de 400.000 kilómetros de distancia, el piloto de Artemis II, Víctor Glover, describía la Tierra como “un oasis frágil”, “un salvavidas en la inmensidad del espacio” (véase al respecto: Vistas desde allá arriba | ctxt.es ). Desde allí arriba -decía- no hay fronteras. Ni bloques. Ni hay enemigos. Solo una esfera vulnerable compartida por todos. Ese mismo día, el presidente estadounidense Donald Trump advertía al mundo de que “toda una civilización podría morir esta noche”, en el último episodio de una escalada destructiva y retórica dirigida contra Irán. Dos discursos simultáneos. Dos formas de mirar el mismo planeta: una que lo reconoce como hogar común y otra que lo convierte en objetivo.

No es una contradicción menor, pero sí el síntoma de una época. Mientras la exploración espacial nos obliga a pensarnos como especie, la política internacional dominante insiste en organizarnos como enemigos. Mientras la tecnología permite ampliar el horizonte humano, el poder de las élites la utiliza para perfeccionar la destrucción. No hay paradoja: hay coherencia interna. El mismo sistema que financia la conquista de la Luna sostiene la economía de la guerra en la Tierra. Ya sabemos que la guerra no es un accidente sino un negocio. Comercio lucrativo que necesita algo más que armas: necesita relato, necesita miedo y una opinión pública dispuesta a aceptar que el conflicto permanente es inevitable. Y ahí es donde entra en juego una arquitectura de poder cada vez más visible: la alianza entre industria militar, corporaciones tecnológicas y grandes medios de comunicación. No es una simple teoría, es toda una estructura. El llamado Complejo Militar Industrial-Mediático opera como un sistema integrado, especialmente en Estados Unidos. La industria de defensa no solo fabrica armamento: financia indirectamente a los grandes conglomerados mediáticos mediante publicidad, patrocinios y redes de influencia. 

Al mismo tiempo, Silicon Valley -epicentro global de las empresas de innovación y alta tecnologia más influyentes del mundo- ha dejado de ser un actor neutral para convertirse en proveedor estratégico de infraestructuras militares. Empresas como Palantir trabajan con datos de guerra. Microsoft y Amazon gestionan sistemas críticos del Pentágono y de inteligencia. Google y Meta desarrollan algoritmos que sirven tanto para vender publicidad como para identificar objetivos o vigilar poblaciones. La frontera entre tecnología civil y militar ha desaparecido sin apenas debate público. En el centro de esta red están los grandes fondos de inversión —BlackRock, Vanguard y State Street—, que participan simultáneamente en empresas de armamento, tecnológicas y mediáticas. Es decir: los mismos intereses financieros atraviesan la producción de armas, la infraestructura digital y la construcción del relato informativo. El resultado no es una conspiración sino algo más inquietante: una normalidad, en la que los conflictos se explican siempre desde la lógica de la amenaza. Y en la que el aumento del gasto militar aparece como una necesidad técnica, no como una decisión política. Los expertos que analizan las guerras en televisión proceden, con frecuencia, de las mismas estructuras que se benefician de ellas. Las “puertas giratorias” no son una anomalía sino parte del mecanismo. Generales retirados que comentan conflictos en cadenas como CNN o BBC mientras asesoran a empresas de defensa. Think tanks (laboratorios de ideas) financiados por contratistas militares que elaboran informes convertidos en fuente primaria para periodistas. Un circuito cerrado donde la información no se inventa, pero se orienta. Europa ejerce la misma lógica aunque la gestione con otros códigos. Aquí el vínculo entre industria de defensa y poder político es más explícito. Empresas como Airbus, Rheinmetall o Leonardo están profundamente ligadas a sus Estados, que promueven el rearme bajo el argumento de la autonomía estratégica. El discurso es conocido: más gasto militar equivale a más seguridad y más crecimiento económico. Pero también en el Mediterráneo el relato necesita altavoces. 

En Francia, Dassault Aviation — fabricante de los cazas Rafale— está vinculada al grupo propietario de Le Figaro. En España, Indra Sistemas mantiene conexiones con el grupo Prisa, editor de El País y la Cadena SER. En Italia, el modelo alcanza una forma casi estructural: el grupo Leonardo, con fuerte participación estatal, convive con conglomerados mediáticos vinculados a grandes familias industriales. No se trata de censura directa. Se trata de algo más eficaz: un marco mental compartido. La inversión en defensa se presenta como sinónimo de innovación, empleo y modernización. El debate ético desaparece. La guerra se convierte en un asunto técnico, casi administrativo. Y cualquier cuestionamiento queda desplazado al terreno de lo ingenuo o lo irresponsable. A ellos se suma un elemento clave: la producción de legitimidad. Foros, congresos, publicaciones especializadas y expertos recurrentes, exmilitares o ex ministros, que acceden mediante “puertas giratorias” inundan los informativos y tertulias de los medios. Buena parte de estos espacios están financiados por las propias corporaciones del sector. No imponen discursos de forma explícita, pero delimitan el campo de lo pensable. 

Y con eso les basta para hegemonizar el “sentido común”  en el eje Grecia-Turquía esta dinámica se combina con el nacionalismo. El gobierno de Recep Tayyip Erdoğan ha impulsado empresas como Baykar, fabricante de drones utilizados en varios conflictos, en una relación estrecha entre poder político, industria y relato de orgullo nacional. La guerra, en este caso, no solo se justifica: se celebra como demostración de capacidad. 

 Todo encaja. Un sistema que necesita conflictos para sostener su rentabilidad. Un ecosistema mediático que convierte esos conflictos en inevitables. Una infraestructura tecnológica que los hace más eficientes. Y una ciudadanía expuesta a un flujo constante de información y uso de eufemismos, que normalizan la excepcionalidad. Mientras tanto, desde la Luna, la Tierra sigue siendo lo que siempre ha sido: una esfera frágil sin fronteras visibles. Pero aquí abajo seguimos trazándolas con precisión quirúrgica. Seguimos necesitando dividir para gobernar, clasificar para intervenir, señalar para destruir. Y lo hacemos con herramientas cada vez más sofisticadas y con relatos cada vez más pulidos. Quizá el problema no sea la distancia desde la que miramos el mundo sino los intereses que deciden cómo debemos verlo. Porque el verdadero salto tecnológico quizás no consiste en viajar más lejos sino en cambiar la mirada. Y eso -a diferencia de los cohetes- no parece estar en la agenda.

(Publicado en : black vintage newspaper birthday party poster)

viernes, 17 de abril de 2026

“La belleza de lo sencillo. 75 años de El Camino, de Miguel Delibes¨. Exposición.

En 2025 se cumplieron 75 años de la publicación de El Camino, la tercera novela de Miguel Delibes y una de las más importantes, si no la más, en lo que refiere a la definición de su propio estilo y su carrera literaria.

La Fundación Miguel Delibes ha programado una serie de actividades en conmemoración de ese aniversario que van desde actividades escolares de todo tipo hasta la elaboración de publicaciones, ciclos de conferencias, rutas ciclistas y turísticas, encuentros literarios, conferencias, entrevistas y exposiciones.

El plato fuerte del programa es esta exposición


La exposición
que hace un recorrido por varios de los aspectos fundamentales de una obra que marcó un punto de inflexión en la carrera literaria de Miguel Delibes dejando establecido un estilo narrativo propio que se desarrollaría en las obras posteriores.

Se trata de una exposición de formato mediano que combina obra vertical y algunos objetos en vitrina que inicia recordando las primeras etapas de la gestación de la novela gracias al testimonio de la correspondencia entre Delibes y su editor, posteriormente, gran amigo, Josep Vergés, director de Destino. Diferentes ediciones y traducciones de este libro, acompañadas por un extracto de las críticas que suscitó en su día dan paso a una sección dedicada a las ilustraciones que diferentes autores hicieron de los personajes infantiles que en ella aparecen, incluyendo al propio Delibes y a su gran amigo, José Vela Zanetti. A continuación, se da un espacio relevante a las adaptaciones al cine y a la televisión a cargo de Ana Mariscal y Josefina Molina, respectivamente, para abordar una última sección de la muestra en la que se ilustra el vínculo de la familia Delibes con Cantabria y particularmente con Molledo donde hoy en día existe una Ruta Literaria dedicada a la novela.

Ahora esa exposición discurre en Valladolid en Sala Revilla, (Torrecilla 5, Valladolid) del 8 de abril al 24 de mayo. Durante la exposición habrá visitas los jueves y viernes no festivos a las 19:30, por orden de llegada.    Para las visitas escolares será necesario inscribirse en informacion@fundacionmigueldelibes.es o llamando al 983 263 160.

El Camino es una novela ambientada en el mundo rural, concretamente en el valle de Iguña, Cantabria, centrada en la localidad de Molledo con la que Miguel Delibes tuvo una acreditada relación familiar que hoy se esfuerza por mantener la amplia descendencia que el matrimonio Delibes de Castro dejó tras de sí. Si no fuera porque el abuelo de Miguel Delibes recaló en este hermoso pueblo primero por razones profesionales y, posteriormente, se vinculó a él de manera definitiva con su matrimonio con una cántabra, no sabemos si alguna vez hubiéramos oído hablar del escritor, ni de la obra que hoy nos convoca.

A lo largo de los años y especialmente tras el fallecimiento de Miguel Delibes (2010) han sido innumerables las muestras de cariño y admiración que las personas de esta tierra han mostrado hacia nuestro autor, su figura y su obra. 


viernes, 23 de enero de 2026

¿La PAC moneda de cambio?... una vuelta de tuerca al presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) para el período 2028-2034.

La Comisión lleva unos meses intentando contentar a los agricultores y ganaderos, asustada por las manifestaciones, que han vuelto a llegar al corazón de Europa. Estos movimientos se producen, además en la recta final del proceso de aprobación del acuerdo de la UE con Mercosur, ya alcanzado en el seno del consejo de la UE, y recientemente firmado con los países sudamericanos.


Almazara, Baena
La reducción de fondos de la PAC, desdibujada en el marco del nuevo fondo para los planes de asociación nacionales y regionales propuesto por la Comisión en julio de 2025, del 22% respecto al período 2021-2027, y las cuestiones relativas a la preferencia arancelaria y la activación de las cláusulas de salvaguardia en caso de que las importaciones causen graves perjuicios para el sector europeo, y el cumplimiento efectivo de las cláusulas espejo en materia de normativa de sanidad animal y vegetal  -que se puedan controlar de verdad- del acuerdo de Mercosur, continúan preocupando a la mayor parte de los agricultores y ganaderos europeos. Y también a los Estados Miembros.

Ante esta situación, la presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, en una carta al Parlamento y al Consejo, el pasado 6 de enero, propuso una vuelta de tuerca al presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) para el período 2028-2034.

Recordemos que la propuesta inicial de la Comisión, de julio de 2025, asignaba a la PAC, en medidas de apoyo a los ingresos de agricultores y ganaderos, un mínimo, blindado, de 293.700 millones de euros para 2028-2034, de los que España dispondría de 37.200 millones. A esta cifra, se le añaden 6.301 millones de euros, en forma de reserva de crisis para el sector agrario, lo que totaliza unos 300.000 millones de euros para la PAC en toda la UE.

Es cierto que se podrían adicionar más fondos dentro de los 865.076 millones de euros del nuevo Fondo para los planes de asociación nacionales y regionales, donde se encuentra la PAC, pero la competencia -por más fondos- con otras políticas, supone un riesgo enorme de que la PAC, finalmente, tenga en 2028-2034, menos dinero que en el período actual.

A la vista de la situación, ya en noviembre del año pasado, la Comisión propuso que un 10% de los 487.000 millones de euros del Fondo para los planes de asociación nacionales y regionales que no se encuentran “blindados” -es decir, que pueden dedicarse a las prioridades que cada Estado Miembro desee, dentro de las políticas que engloba el fondo-, 48.700 millones de euros, tengan como objetivo las áreas rurales. Con estos nuevos recursos “blindados” deberían financiarse actuaciones como el LEADER, la transmisión del conocimiento o la cooperación entre territorios rurales, no contempladas en los 293.700 millones de euros blindados inicialmente. Además, parte de estos recursos podrían destinarse a medidas agrarias de carácter rural, como por ejemplo las inversiones en explotaciones, lo que podría suponer fondos extra para el sector. Conviene resaltar que estos 48.700 millones de euros son para actuaciones rurales, por lo que las “medidas agrarias” tendrían que competir por los recursos con el LEADER o actuaciones de otras políticas, por ejemplo, cohesión, con impacto en las áreas rurales.

Esta cantidad, podría aumentarse hasta los 63.700 millones de euros, utilizando 15.000 millones de euros en forma de préstamos, dentro de la política “Catalyst Europe”, prevista en la propuesta del Marco Financiero Plurianual (MFP).

Finalmente, von der Leyen, en un nuevo regate de la Comisión en la negociación, propuso, a principios de enero, utilizar dos terceras partes de la cantidad prevista en el MFP para ajustar las medidas dentro de los Planes nacionales y regionales según la ejecución de las mismas a lo largo del período 2028-2034, para la PAC -y no para otras políticas-, y que se puedan poner a disposición de los EEMM, desde el 2028.

Esto supondría, si los EEMM hacen uso de esta opción, 45.000 millones de euros más “blindados” para la PAC. La ventaja para los intereses agrarios de esta posibilidad es que, sólo si estas dos terceras partes se utilizan para la PAC, se podrán asignar -y utilizar- desde el inicio del período de programación.

En el caso de España, con una propuesta de asignación de unos 79.900 millones de euros en el conjunto del Fondo para los planes de asociación nacionales y regionales, la PAC supondría unos 41.400 millones de euros (37.200 de la asignación de la primera propuesta más 4.200 millones de euros adicionales, dentro de los 45.0000 millones de euros para toda la UE, resultado de movilizar para esta política, en 2028, dos tercios de los fondos para el ajuste de los Planes nacionales y regionales).

En el conjunto de la UE, considerando las dos nuevas propuestas de la Comisión, el presupuesto previsto para la PAC podría pasar de 300.000 millones de euros -incluida la reserva de crisis- a hasta unos 408.700 millones de euros -incluidos los préstamos-, lo que supondría algo más de lo que representa la PAC en este período (unos 386.600 millones de euros).

Moneda de cambio, con dos caras. Por un lado, teórica garantía de más fondos para la PAC. Por el otro; siempre que lo decidan los Estados Miembros, y a costa de otras políticas.

Momento complejo.

domingo, 18 de enero de 2026

¿Cuánto tiempo llevamos perdiendo población en este pequeño pero representativo espacio de nuestra geografía?




Esta mañana,  bajo la suave llovizna que envolvía campos  y casas, paseando  por caminos milenarios, hoy en parte reivindicados y en parte, maltratados,  una reflexión de entre las muchas que iban saliendo, ha venido a nuestra conversación. 
¿Cuánto tiempo llevamos perdiendo población en este pequeño pero representativo espacio de nuestra geografía? … 

¿ Recuerdas cuando éramos pequeños, esa competencia infantil de ver qué pueblo era más grande ?… el mío tiene tantos, el tuyo treinta menos. 
Esa misma pregunta con cuatro años de diferencia daba cifras mucho menores. Aparentábamos no asustarnos y seguíamos no poniendo el acento en que aquello iba bajando. En el fondo era un, ¿cuánto vamos a seguir menguando ?, ¿ llegaremos a desaparecer?…

Coincidimos  en que aquella conciencia inconsciente de que algo estaba cambiando iba superpuesta con nuestros años de colegio, aquellos  de la  década de los sesenta y principios la de los setenta. Veíamos, casi sin ver,  cómo iban  faltando primos, vecinos y amigos que dejaban de estar durante los inviernos y que a veces, no siempre, reaparecían en verano si tenían una casa a la que volver. 

En esas ocasiones en las que hablamos de nuestros pueblos para el público, para los de fuera, para los que no conocen ni conocemos, sacamos a la luz lo grandes que fuimos, los cada vez más grande en número de habitantes que llegamos a tener, las casa que había, las grandes, las pequeñas, los conventos, los escudos y las casas solariegas donde moraron nuestros ilustres antepasados de los que parecemos ser descendientes directos. Ocios y Velascos y demás nombres de pro en nuestra memoria para que esta nos sostenga a todos los que nunca los tuvimos, al menos, reconocidos. 
Fuimos tantos y tuvimos tanto, la herrería, las panaderías, las tabernas y los ultramarinos. Pueblos llenos de campesinos, canteros, terrolleros, guarnicioneros, criados y criadas, mujeres pobres, medio pobres y alguna rica. 

La verdad es que llegado el momento, con todo el cambio, unos pudieron quedarse, algunos lo prefirieron y otros no tenían la confianza de salir a buscar pero muchos oyeron que fuera, en las ciudades, había nuevas oportunidades. Nunca más la precariedad ni el mirar al cielo para ver si llueve o hiela. Fuera estaba el premio. No más  frío, no más calor y mis hijos a estudiar que médicos o abogados serán. 

Los que nos quedamos también nos fuimos a estudiar o a trabajar y de allí, tampoco volvimos, si acaso y con casa, en vacaciones y en Navidad.
Los que dejamos atrás, aquellos que lo eligieran o no,  han sostenido el espacio de nuestra infancia, nuestros campos y nuestras casas, ya no están. Sostuvieron  nuestra historia, la de cada uno pero también la de todos, la historia de el mundo rural en este lugar de la Tierra que no deja de tener un importante peso en la Historia como tal. Sostuvieron pueblos enteros con sus manos pero ya no están. 

Algunos hemos  vuelto y algunos más nos vienen a visitar. Hay quien incluso se instala para  quedarse porque igual están buscando algo que 
aquí pueden encontrar. Ojalá !

¿ Seremos capaces de compensar tanta pérdida y tanto cambio ?… ¿ Podremos mantener lo bueno de lo que nos sostuvo hasta llegar aquí o preferiremos cerrar  los ojos y soñar con que nuestros mayores, los  que ya no están , mantendrán la llama viva en el altar ?

San Roques por el Mundo, edición 2026

Con esta edición ya vamos recopilando "San Roques por el Mundo" durante 14 años.  En 2011 hicimos una primera aparición con San R...