| Por qué es relevante la concentración corporativa en el sistema alimentario. |
Una nueva investigación de ETC Group y GRAIN confirma la intensa concentración corporativa del agronegocio mundial, lo que deja a la cadena alimentaria profundamente expuesta al agravamiento de los impactos climáticos, la inestabilidad geopolítica, despoblación... El informe revela el nivel de concentración en seis sectores agrícolas clave: semillas comerciales, pesticidas, fertilizantes sintéticos, maquinaria agrícola, farmacéutica animal y genética animal (cerdos y camarones). Principales hallazgos del informe:
Lee el artículo completo en: https://grain.org/e/7408 |
viernes, 31 de julio de 2026
Los diez gigantes del agronegocio: la concentración corporativa en la alimentación y la agricultura, 2026.
domingo, 26 de julio de 2026
Desmontando bulos sobre incendios forestales.
- “No nos dejan limpiar el monte”
- “No se puede coger ni una piña”
- “Los ecologistas no dejan quemar”, etc.
Son afirmaciones que oigo constantemente, pero son falsas. Y es que la gestión de los incendios forestales no es cuestión de opiniones: hay normas jurídicas y competencias claras que definen cómo deben actuar las administraciones y cuáles son nuestras responsabilidades como ciudadanos. Y hay una gestión tradicional del fuego como mucho valor y eficiencia, que se ignora en no pocos protocolos muy modernos ellos.
En un momento tan duro como estamos viviendo, es fundamental reducir el ruido de la desinformación y de los bulos para hablar de las soluciones, retos y desafíos. Ahí van:
FALSO: No es que no se pueda limpiar el monte, es que de hecho es obligatorio hacerlo.
La Ley 43/2003 de Montes no prohíbe limpiar, recoger frutos o hacer quemas. Al contrario, esa Ley obliga a hacerlo dentro de una gestión forestal sostenible y la prevención de incendios.
Los planes de prevención y tratamientos selvícolas son obligatorios. El artículo 48 de la Ley de Montes es claro:
- Las comunidades autónomas deben elaborar planes anuales de prevención de incendios.
- Estos planes incluyen tratamientos selvícolas obligatorios: desbroces, eliminación de vegetación, podas, limpieza de cortafuegos, puntos de agua, etc
La responsabilidad recae en la propietaria del monte, sea una administración o un propietarios particular. Deben limpiar sus finca, y el ayuntamiento debe cumplir y vigilar que se cumpla por los particulares privados. Esto es un temazo porque el 73 % de las masas forestales de este país son de titularidad privada. Por ley, los propietarios forestales deben mantener sus fincas limpias y en buen estado. Pero si no lo hacen, corresponde a los ayuntamientos exigir e incluso actuar de manera subsidiaria para garantizarlo.
El problema aparece cuando los municipios carecen de recursos. En esos casos, la Ley de Montes es clara: la comunidad autónoma debe asumir la responsabilidad. No podemos permitir que la falta de medios locales se convierta en una excusa para mirar hacia otro lado. Las administraciones autonómicas deben implicarse con fondos, personal y campañas informativas que hagan llegar a cada propietario sus obligaciones.
FALSO. Con sentido común, la recolección está permitida
En los montes hay aprovechamientos forestales: madera, corcho, resinas, setas, pastos, sí, también piñas.
- Las piñas abiertas en el suelo se pueden recoger libremente.
- Las piñas cerradas en ramas que hay que podar ¡tienen propietarios! y requieren de autorización.
- Otros productos silvestres como como frutos silvestres, plantas medicinales, etc… dependen de la normativa específica y hay que asegurarse de que no son especies protegidas. Es decir, sentido común.
Incluso en los espacios con un mayor nivel de protección, como los Parques Nacionales, la normativa establece qué tipo de actividades compatibles pueden llevarse a cabo dentro del espacio. Y en otros espacios como la Red Natura 2000 (en nuestra comarca tenemos varios espacios dentro de esa Red Natura 2000) hasta incluso se fomenta la ganadería extensiva como herramienta de prevención frente a incendios, entre otras iniciativas.
FALSO: Las autorizaciones de quemas las dan las administraciones, no una ONG.
El uso del fuego como herramienta de prevención está permitido.
Pero es que hay más: en esta comarca históricamente, siempre en invierno, había quemas controladas del monte bajo para limpiar el montes, para evitar incendios y mejorar los pastizales. Eso se hacía todos los años en Redecilla del Camino, en los Montes de Ayago, y casi todos los pueblos de la Comarca.
Por ello es necesario quemas controladas para reducir la carga combustible, como las que se ha hecho toda la vida, al final del otoño, invierno y principios de la primavera. El problema es que ya no se puede quemar como se quemaba antes, y hay que tener más cuidado: debido a las condiciones meteorológicas cada vez más extremas por el cambio climático, la ventana meteorológica para quemar es cada vez más reducida. De manera que no se autorizan tantas quemas porque pueden generar incendios dramáticos (este año ha habido incendios en invierno en Cantabria). Si los técnicos que autorizan estas practicas conocieran mejor las circunstancias, los demandantes..., igual, tal vez, se autorizaría más quemas preventivas. Y si estuvieran presentes en las mismas, mucho mejor.
Si una quema sin autorización se descontrola y provoca un incendio, se considera un incendio intencionado. Y si no se da autorzación, por qué no la hacen profesionales de la administración?
Es necesario recuperar la cultura de los pueblos para hacer ese uso preventivo y tan sensato de las quemas controlada en invierno para gestionar el aumento de combustible, pero sobre todo para generar pastizales utilizables por el ganado.
El propio fuego bien usado, como tradicionalmente se ha hecho en nuestra comarca hasta tiempos muy recientes, es una herramienta de prevención de primera magnitud.
FALSO. Abandono no es conservación.
Quizá la confusión nace porque, a simple vista, tanto el abandono como el conservacionismo, muestran un monte “natural” y poco intervenido.
Nada más lejos de la realidad, el abandono de aprovechamientos tradicionales o tratamientos por despoblación rural provoca:
- acumulación de combustible vegetal
- proliferación de matorral
- mayor riesgo de incendios, plagas y enfermedades
Por otro lado, el conservacionismo no significa inacción, significa planificar estratégicamente dónde no intervenir o dónde hacerlo; y habia los sistemas tradicionales de planificación de esa intervención en el monte: claro que no se hacía un documento para lucirlo en el parlamento o ante la prensa.. La clave está en combinar dos enfoques:
- Gestión activa del “combustible” en zonas de alto riesgo, y rotativas periodicamente.
- Gestión pasiva de las masas forestales maduras
Ambas estrategias deben coexistir y coordinarse a través de instrumentos de planificación forestal y de emergencia, junto con estudios específicos de cada caso. Y ambos pueden y deben integrar las magníficas y tradionales maneras y prácticas de adminitrar el monte en provecho del ganado, de la silvicultura, de la prevención de incendios. Solo así se podrán definir prioridades y una zonificación eficiente que garantice:
- La seguridad de la población
- La conservación de la biodiversidad
- El mantenimiento de los servicios ecosistémicos y ambientales
- La eficacia y seguridad de los servicios de extinción
- La rentabilidad económica del uso del monte: sin poner en valor la riqueza que pueden dar los montes, no habrá una de las herramientas más importantes contra la despoblación. Repoblación y gestión económica y medioambiental de los montes deben ir de la mano. Como se abandone el territorio, como se está haciendo, no habrá remidio.
En definitiva, la clave está en asumir la larga y eficiente cultura de los pueblos en la gestión del medio forestal, en una planificación forestal equilibrada, capaz de armonizar seguridad, biodiversidad y sostenibilidad de la vida humana en el medio...
La extinción de incendios es una tarea profesional y altamente especializada.
Ni el voluntariado ni el personal de una ONG están preparados para esta función: esa afirmación es una de tantas memeces circulantes.
La extinción de incendios forestales requiere conocer el territorio (cosa en la que fallan muchas veces los técnicos que viven fuera del medio rural), requiere, por tanto, conocer la cultura tradicional y actualizada del uso de los montes que hacen sus usuarios: (los pueblerinos, de eso sí que saben). Lo demás es importante: que una buena preparación física y técnica específicas, un profundo conocimiento del comportamiento del fuego en el terreno concreto (quien no conoce el monte, en fin...). Los profesionales son muy necesarios, cuanto más preparados mejor, pero serán mejores profecionales si conocen el territorio y saben usar los medios, que existen, que deben conocer y que hay en los pueblos. Esta tontería de que, habiendo fuego de medio metro cuadrado, lo que hay que hacer es llamar al 112, es lamentable. Un fuego en sus inicios lo apaga, en general, cualquiera. Lo que necesita es saberlo apagar en el momento inicial, y si no lo controla, llamar al 112. Gracias al sentido común, que no suelen tener algunos protocolos, la inmensa mayoría de los incendios se apagan por la gente en sus momentos iniciales. Pero no estaría nada mal que hubiera campañas de información y formación para enseñar cómo los ciudadanos deben operar los incendios en sus inicios. Las miles de horas que dedican los Medios en informarnos sobre los fuegos activos del momento, mejor sería emplearlas en educar a la gente cómo intervenir sobre un fuego en sus inicios y desde la cercanía (sin embargo, cada vez hay mayor distancia entre la población y el fuego: por tanto cada día llegará más tarde la intervención sobre él: la repoblación es una necesidad para gestionar eficaz y localmente el fuego)
La lucha contra los incendios va más allá de apagar el fuego,
Antes, va de contar con la gente y con el pueblo, va de poner valor al mundo rural (qué debe la ciudad al campo?, que lo pague), va de conocer el fuego, dónde surge y cómo se desarrolla; en fin, va de prevenir, como se ha hecho toda vida (curiosamente, oyendo a algunos profesionales y viendo algún protocolo, da la sensación de que el fuego es una cosa recién inventada).
viernes, 12 de junio de 2026
Criterios que definen la agricultura regenerativa, Colectivo practicante y científico ibérico.
Description
La agricultura regenerativa se está consolidando como una de las grandes alternativas para hacer frente a los actuales retos ambientales y sociales. Sin embargo, este auge no ha ido acompañado de una certificación oficial (1) , lo que ha provocado que empresas y otros actores se apropien de este término como una herramienta de greenwashing, que no cuenta con el aval de la comunidad científica ni de la mayoría de los productores regenerativos.
(1) En este blog Calle y Camino ya publicamos la propuesta certificación de AENOR de la Agricultura Regenerativa. Ver enlace abajo.
Para dar respuesta a este vacío, el CREAF y la Asociación de Agricultura Regenerativa Ibérica han elaborado un documento de referencia que establece los diez criterios básicos que determinan qué es la agricultura regenerativa real.
El documento se ha realizado con el consenso de casi 200 personas productoras, entidades y representantes del sector, además de personal científico de universidades y centros de investigación de toda España.
Presentamos los criterios actualizados que definen la Agricultura Regenerativa (acceso)
| Principales Beneficios de la Agricultura llamada Regenerativa. |
La informacion anterior nos la ha enviado Susana Villar, a quien se lo agradecemos, porque permite clarificar el contenido y alcance de la Agricultura Regenerativa que en muchos aspectos ya cultivaron nuestros abuelos, más por necesidad que por ciencia.
Hoy la Agricultura cuenta con mayores aportaciones científicas actuales (la llaman Regenerativa), que dan razón sobre que el trabajo agrario y ganadero tiene que contar con muchos más factores que el labrantío de la tierra, los abonos y herbicidas químicos.
En cien años olvidaron de otros elementos imprescindibles en y para la agricultura y ganadería durante la transición desde una agricultura de subsistencia a una agricultura que hoy ha de ser más acorde con esos imprescindibles que condicionan de facto las produciones, la sostenibilidad y su productividad a largo plazo y, en fin, la salubridad alimentaria.
Calle y Camino. VBS
En este blog Calle y Camino llevamos desde al menos 2020 referenciando distintas iniciativas sobre la Agricultura Regenerativa:
.- Ganadería/agricultura regenerativa en Zael
.- Claves de la agricultura regenerativa certificada, AENOR, Nuevo certificado de Agricultura Regenerativa. Cuando AENOR desarrolló el nuevo certificado Agricultura Regenerativa conforme al modelo Epigen Healthy Bite
jueves, 4 de junio de 2026
«El mercado apuesta por los ultraprocesados porque los productos frescos no son un gran negocio»
La soberanía alimentaria surge del movimiento La Vía Campesina, que en 1996 planteó una alternativa al enfoque de la seguridad alimentaria.
Plantea quién decide nuestra alimentación: la gente y quienes producen alimentos de manera democrática o las multinacionales.
Defiende el derecho a la alimentación como derecho humano, no como mercancía, e implica que el control de recursos como la tierra o las semillas esté en manos del campesinado y no de las corporaciones.
Mientras la seguridad alimentaria se centraba en que hubiera comida disponible,
la soberanía alimentaria plantea decidir cómo y dónde se producen los alimentos,
Javier Guzmán ha trabajado en cooperación internacional y políticas alimentarias en Europa, África y América Latina. Licenciado en Ciencias Políticas y Sociología (Universidad Complutense de Madrid), comenzó en Cruz Roja, fue director regional de Oxfam en África Austral e India, y desde hace unos 15 años dirige Justicia Alimentaria —antes Veterinarios Sin Fronteras—, desde donde impulsa campañas e investigaciones sobre el sistema agroalimentario y las desigualdades en el acceso a la alimentación.
Miembro de la Red Mundial por el Derecho a la Alimentación y la Nutrición y colaborador habitual en medios como El Salto o RNE, Guzmán promueve la soberanía alimentaria y advierte, en conversación telefónica desde Barcelona con SINC, que hoy “el derecho a la alimentación está absolutamente privatizado y fuera de la agenda política”.
Desde la soberanía alimentaria hasta la publicidad infantil, este experto en políticas de nutrición y consumo analiza cómo la mala dieta impacta en la salud pública y qué responsabilidad tienen la industria y las administraciones en el acceso a una alimentación saludable.
¿Qué implica en la práctica la soberanía alimentaria?
Surge del movimiento La Vía Campesina, que en 1996 planteó una alternativa al enfoque de la seguridad alimentaria. Plantea quién decide nuestra alimentación: la gente y quienes producen alimentos de manera democrática o las multinacionales. Defiende el derecho a la alimentación como derecho humano, no como mercancía, e implica que el control de recursos como la tierra o las semillas esté en manos del campesinado y no de las corporaciones.
También prioriza la producción local, circuitos cortos y mercados locales, evitando la dependencia excesiva de grandes cadenas globales. Mientras la seguridad alimentaria se centraba en que hubiera comida disponible, la soberanía alimentaria plantea decidir cómo y dónde se producen los alimentos, y quién los produce.
¿Por qué consideráis la mala alimentación el mayor problema de salud pública del mundo?
La alimentación siempre ha sido una cuestión central. Sigue habiendo hambre, pero en pocos años han aumentado en 1 000 millones las personas con obesidad o dietas inadecuadas: tanto en países ricos como en el sur global, son peores nutricionalmente y más procesadas, con más “productos” que alimentos reales.
Sigue habiendo hambre, pero en pocos años han aumentado en 1000 millones las personas con obesidad o dietas inadecuadas: tanto en países ricos como en el sur global. Al tiempo, los alimentos frescos son cada vez más caros
Al tiempo, los alimentos frescos son cada vez más caros. En España han subido un 40 % desde 2021 y seguirán subiendo por la crisis de Irán o el precio de los fertilizantes, lo que deja fuera a amplias capas de población que recurren a productos más baratos y procesados, ricos en azúcar, grasas saturadas y sal. Esto tiene consecuencias en salud y desigualdades. Así, la obesidad infantil en las clases populares duplica la de los hogares con mayores ingresos.
También impacta en los sistemas sanitarios. Como recogimos en nuestro informe Dame Veneno (2016), en España el 20 % del gasto sanitario se debe a enfermedades relacionadas con la mala alimentación: más de 20.000 millones de euros, sin contar el absentismo laboral. Según la OMS, muchos sistemas públicos de salud podrían quebrar. Sería mucho más eficaz invertir en prevención y en cambiar el sistema alimentario, pero esas políticas colisionan con los intereses de grandes empresas. En España, más del 70 % de lo que consumimos ya es alimentación procesada o ultraprocesada, estamos en manos de esta industria.
¿Qué revelan las crisis globales sobre el sistema alimentario actual?
Que este sistema no está adaptado a ellas. La covid supuso un terremoto en el sistema alimentario y evidenció que depender de mercados globales es arriesgado: son muy frágiles ante una crisis. Los circuitos cortos (cooperativas y agricultores locales) fueron más resilientes y evitaron subidas fuertes de precios, lo que apunta a la necesidad de sistemas descentralizados y locales, basados en el territorio.
En España, por ejemplo, un alimento recorre unos 5 000 kilómetros hasta llegar al plato. Exportamos aceite, fresas o verduras, pero importamos alimentos básicos como garbanzos o lentejas, y grano o soja de América Latina para el ganado. Si hay cortes de suministro, los países hacen reservas y aumenta la especulación financiera, elevando los precios. Así, la guerra en Ucrania disparó el precio de fertilizantes y grano, obligando a la UE a inyectar grandes cantidades de dinero público, y ahora vemos amenazas similares en Oriente Medio.
Es un suicidio basar los sistemas alimentarios en el petróleo barato: envases, transporte y fertilizantes dependen de él. Urge descarbonizar la agricultura, responsable de hasta el 37 % de las emisiones
Es un suicidio basar los sistemas alimentarios en algo que ya no existe, el petróleo barato. Todo el sistema alimentario es petróleo: envases, invernaderos, transporte… y el 80 % de los fertilizantes se fabrica con gas. Hay que descarbonizar la agricultura porque el sistema agroalimentario es responsable de entre el 21 y el 37% de las emisiones de CO₂, según el IPCC; no tiene sentido mantener un modelo globalizado dependiente de combustibles fósiles.
¿Qué fortalezas y debilidades tiene el modelo agroalimentario europeo?
Los más de 50.000 millones de euros anuales de la Política Agraria Común (PAC) podrían servir para construir un sistema alimentario coherente, pero ha estado orientada a la exportación: el 80 % de las ayudas han ido al 20 % de los productores, olvidando la agricultura familiar. Se ha pensado la agricultura como otro negocio, generando alimentos caros basados en costes bajos, incluso en la explotación de trabajadores inmigrantes.
La UE intentó un viraje con la estrategia ‘De la granja a la mesa’, al reducir pesticidas y fertilizantes y apostar por una agricultura más sostenible, pero en el último año y medio se ha producido un retroceso por la presión de los lobbies
La UE intentó un viraje con la estrategia De la granja a la mesa, reduciendo pesticidas y fertilizantes y apostando por una agricultura más sostenible, pero en el último año y medio hemos visto un retroceso por la presión de los lobbies. Incluso el glifosato, que iba a prohibirse, ha recibido diez años más de prórroga y, por presión de la ultraderecha, hay propuestas para convertir la PAC en un mero fondo económico donde cada país compita a la baja. La UE debería recuperar un papel central en la política alimentaria: reconstruir sistemas alimentarios locales, fortalecer la agricultura familiar y avanzar en la descarbonización.
¿Por qué mucha gente en España no puede acceder a una dieta saludable?
Como recogimos en Dame Veneno, el 44 % de la población no puede permitírsela, y va a peor: los alimentos han subido un 40 %, incluso el aceite o los huevos. La gente sabe qué es saludable, pero no puede pagarlo. Mientras, los márgenes del sector agroalimentario han crecido un 38,1 % desde 2020, según el Observatorio de Márgenes Empresariales; la rebaja del IVA de 2023 acabó ahí.
En la práctica, el derecho a la alimentación está absolutamente privatizado y fuera de la agenda política; por eso impulsamos Good Food for All [Buena Alimentación para todo el Mundo] para que se reconozca como derecho en la UE.
Como recogimos en ‘Dame Veneno’, el 44 % de la población no puede permitirse una alimentación saludable y va a peor: los alimentos han subido un 40 %, incluso el aceite o los huevos. La gente sabe qué es saludable, pero no puede pagarlo
¿Qué medidas mejorarían el acceso a una alimentación saludable?
Lo primero es controlar la cadena alimentaria. El actual observatorio de precios debería tener capacidad sancionadora, como en Francia, abordar prácticas como la reduflación [mantener precios, pero reduciendo la cantidad] y establecer precios topados para alimentos básicos.
También necesitamos infraestructuras públicas: cocinas en colegios, hospitales, residencias o ayuntamientos, donde la alimentación se ha externalizado a grandes empresas de catering, a menudo con baja calidad y sin relación con nuestro patrimonio alimentario. Existen modelos alternativos: en Italia y algunas ciudades francesas utilizan producción local y ecológica, lo que permite ofrecer alimentos frescos, crear empleo local y vincular la alimentación al territorio.
En España se gastan miles de millones en compra pública de alimentos, que deberían orientarse a objetivos de salud y sostenibilidad
Además, es necesario crear reservas estratégicas de alimentos, limitar la especulación financiera y apoyar modelos agrícolas menos intensivos. Y hace falta una ley de compra pública que establezca de dónde viene la comida y quién la produce: en España se gastan miles de millones en compra pública de alimentos, que deberían orientarse a objetivos de salud y sostenibilidad, no solo a comprar barato o favorecer a grandes empresas. Existe consenso social y científico, pero falta voluntad política.
Otra de vuestras iniciativas es ¡Reclama Tu Mercado!, ¿qué persigue?
Los mercados municipales son una infraestructura pública para alimentar a los barrios que durante décadas conectó a la población con la agricultura y el territorio. Muchos se han cerrado, abandonado o convertido en espacios turísticos o gentrificados, sustituidos por supermercados o grandes cadenas. Necesitan una nueva orientación: en lugares como Azpeitia o Bergara el mercado no es solo un punto de venta; tienen cocina, formación, servicios para colectivos sociales y vínculos con productores locales.
¿Qué denunciáis con campañas como 25 Gramos o Mi Primer Veneno?
Hace años vimos que la alimentación procesada y el azúcar tenían muy buena prensa en España, y lanzamos 25 Gramos para abrir un debate social. Después, en Dame Veneno, estudiamos la relación entre alimentos procesados, enfermedades y obesidad infantil, y al analizar la alimentación dirigida a niños pequeños en Mi Primer Veneno detectamos que se había creado una alimentación específica, como si fueran enfermos, y productos como potitos, leches de crecimiento o “mis primeras galletas” con cantidades muy altas de azúcar.
Al analizar la alimentación dirigida a niños pequeños ‘Mi Primer Veneno’ detectamos que se había creado una alimentación específica, como si fueran enfermos, y productos como potitos, leches de crecimiento o “mis primeras galletas” con cantidades muy altas de azúcar
También identificamos un problema clave: la publicidad infantil. En España no existe una regulación que proteja a niños y niñas, solo un código de autorregulación de 2005 (código PAOS), escrito por las propias empresas, que incumplen constantemente. Desde la Alianza por una Alimentación Saludable llevamos años pidiendo una regulación, pero no se ha conseguido por la presión del lobby alimentario.
Inglaterra lleva años regulando la publicidad y ha aprobado normas más estrictas para prohibir no solo la dirigida a niños, sino también la que aparece en espacios donde están expuestos. Portugal, Chile, México, Finlandia o Suecia cuentan con regulaciones similares, pero en España no hay avances y es un escándalo, porque tenemos una de las tasas de obesidad infantil más altas de Europa. Esperamos que el compromiso actual del Ministerio de Consumo permita una regulación definitiva, porque la sensación de desprotección es enorme.
¿Cómo condicionan nuestras decisiones de consumo los grandes oligopolios alimentarios?
La industria, con su máquina publicitaria, genera una narrativa sobre lo que debe ser la alimentación, y lo hace sin contrapesos, porque el Estado interviene poco. Ante el interés creciente por la salud, ha creado múltiples productos “saludables” (antioxidantes, proteínas en todo…) que muchas veces son ultraprocesados. El mercado apuesta por ellos porque los alimentos frescos no son un gran negocio, el margen de beneficio está en los procesados. Así, buscando salud, muchas personas acaban desplazando la alimentación fresca tradicional, que sigue siendo la verdadera base de una dieta saludable.
La industria ha creado múltiples productos ‘saludables’ (antioxidantes, proteínas en todo…) que muchas veces son ultraprocesados. El 96 % de la publicidad alimentaria realizada por influencers corresponde a productos insanos
Además, se genera un malestar continuo sobre el cuerpo, especialmente entre niños y adolescentes, con mensajes muy agresivos que les hacen sentir que necesitan productos para mejorarlo e impactos en la salud física y mental. Como denunciamos en Unfollow, el 96 % de la publicidad alimentaria realizada por influencers corresponde a productos insanos. No tenemos mecanismos suficientes de defensa ni una narrativa pública que la contrarreste.
lunes, 1 de junio de 2026
España emerge como uno de los grandes objetivos para los mercados que se lanzan a comprar tierra ante un mundo en caos.
- La tierra es un activo tangible y escaso que protege de la inflación
- En España vive un boom en el país con una inversión de 1.200 millones y un crecimiento del 50%
- Ofrece rentabilidad de entre el 7% y el 14%
La fiebre 'agrícola' en España
El refugio inamovible
domingo, 10 de mayo de 2026
Entre la luna y la guerra
Al mismo tiempo, Silicon Valley -epicentro global de las empresas de innovación y alta tecnologia más influyentes del mundo- ha dejado de ser un actor neutral para convertirse en proveedor estratégico de infraestructuras militares. Empresas como Palantir trabajan con datos de guerra. Microsoft y Amazon gestionan sistemas críticos del Pentágono y de inteligencia. Google y Meta desarrollan algoritmos que sirven tanto para vender publicidad como para identificar objetivos o vigilar poblaciones. La frontera entre tecnología civil y militar ha desaparecido sin apenas debate público. En el centro de esta red están los grandes fondos de inversión —BlackRock, Vanguard y State Street—, que participan simultáneamente en empresas de armamento, tecnológicas y mediáticas. Es decir: los mismos intereses financieros atraviesan la producción de armas, la infraestructura digital y la construcción del relato informativo. El resultado no es una conspiración sino algo más inquietante: una normalidad, en la que los conflictos se explican siempre desde la lógica de la amenaza. Y en la que el aumento del gasto militar aparece como una necesidad técnica, no como una decisión política. Los expertos que analizan las guerras en televisión proceden, con frecuencia, de las mismas estructuras que se benefician de ellas. Las “puertas giratorias” no son una anomalía sino parte del mecanismo. Generales retirados que comentan conflictos en cadenas como CNN o BBC mientras asesoran a empresas de defensa. Think tanks (laboratorios de ideas) financiados por contratistas militares que elaboran informes convertidos en fuente primaria para periodistas. Un circuito cerrado donde la información no se inventa, pero se orienta. Europa ejerce la misma lógica aunque la gestione con otros códigos. Aquí el vínculo entre industria de defensa y poder político es más explícito. Empresas como Airbus, Rheinmetall o Leonardo están profundamente ligadas a sus Estados, que promueven el rearme bajo el argumento de la autonomía estratégica. El discurso es conocido: más gasto militar equivale a más seguridad y más crecimiento económico. Pero también en el Mediterráneo el relato necesita altavoces.
En Francia, Dassault Aviation — fabricante de los cazas Rafale— está vinculada al grupo propietario de Le Figaro. En España, Indra Sistemas mantiene conexiones con el grupo Prisa, editor de El País y la Cadena SER. En Italia, el modelo alcanza una forma casi estructural: el grupo Leonardo, con fuerte participación estatal, convive con conglomerados mediáticos vinculados a grandes familias industriales. No se trata de censura directa. Se trata de algo más eficaz: un marco mental compartido. La inversión en defensa se presenta como sinónimo de innovación, empleo y modernización. El debate ético desaparece. La guerra se convierte en un asunto técnico, casi administrativo. Y cualquier cuestionamiento queda desplazado al terreno de lo ingenuo o lo irresponsable. A ellos se suma un elemento clave: la producción de legitimidad. Foros, congresos, publicaciones especializadas y expertos recurrentes, exmilitares o ex ministros, que acceden mediante “puertas giratorias” inundan los informativos y tertulias de los medios. Buena parte de estos espacios están financiados por las propias corporaciones del sector. No imponen discursos de forma explícita, pero delimitan el campo de lo pensable.
Y con eso les basta para hegemonizar el “sentido común” en el eje Grecia-Turquía esta dinámica se combina con el nacionalismo. El gobierno de Recep Tayyip Erdoğan ha impulsado empresas como Baykar, fabricante de drones utilizados en varios conflictos, en una relación estrecha entre poder político, industria y relato de orgullo nacional. La guerra, en este caso, no solo se justifica: se celebra como demostración de capacidad.
Todo encaja. Un sistema que necesita conflictos para sostener su rentabilidad. Un ecosistema mediático que convierte esos conflictos en inevitables. Una infraestructura tecnológica que los hace más eficientes. Y una ciudadanía expuesta a un flujo constante de información y uso de eufemismos, que normalizan la excepcionalidad. Mientras tanto, desde la Luna, la Tierra sigue siendo lo que siempre ha sido: una esfera frágil sin fronteras visibles. Pero aquí abajo seguimos trazándolas con precisión quirúrgica. Seguimos necesitando dividir para gobernar, clasificar para intervenir, señalar para destruir. Y lo hacemos con herramientas cada vez más sofisticadas y con relatos cada vez más pulidos. Quizá el problema no sea la distancia desde la que miramos el mundo sino los intereses que deciden cómo debemos verlo. Porque el verdadero salto tecnológico quizás no consiste en viajar más lejos sino en cambiar la mirada. Y eso -a diferencia de los cohetes- no parece estar en la agenda.
(Publicado en : black vintage newspaper birthday party poster)
viernes, 17 de abril de 2026
“La belleza de lo sencillo. 75 años de El Camino, de Miguel Delibes¨. Exposición.
La exposición que hace un recorrido por varios de los aspectos fundamentales de una obra que marcó un punto de inflexión en la carrera literaria de Miguel Delibes dejando establecido un estilo narrativo propio que se desarrollaría en las obras posteriores.
viernes, 23 de enero de 2026
¿La PAC moneda de cambio?... una vuelta de tuerca al presupuesto de la Política Agraria Común (PAC) para el período 2028-2034.
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| Almazara, Baena |
domingo, 18 de enero de 2026
¿Cuánto tiempo llevamos perdiendo población en este pequeño pero representativo espacio de nuestra geografía?
San Roques por el Mundo, edición 2026
Con esta edición ya vamos recopilando "San Roques por el Mundo" durante 14 años. En 2011 hicimos una primera aparición con San R...
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Jose Antonio, Peregrino total , pasa el inverno en Redecilla del Camino Enrique y José Antonio en el bar del Hotel Redecilla del Cami...
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Se agradece que nuestro periódico de cabecera acceda a hablar de lo que es una vivencia humana desde siempre y una evidencia científica desd...
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Este Diccionario local y comarcano, o palabrario o colección de palabras, expresiones, topónimos y dichos de Redecilla del Camino y la comar...
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De la C a la E C Caballito de monte : Picamaderos; de la familia de los Picocarpinteros. DRAE: no Caballón : Terreno que se levanta entr...
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"Diario para mi hijo Carlos" Nati San Martín , Autora y natural de Avellanosa viernes, 22 de junio de 2012 Hace unos ...
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Servicio de Autobuses y Taxis desde Belorado. Servicios comarcales, A Burgos, Logroño, Pamplona, Bilbao, Madrid .- Taquilla en internet h...
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La película cuenta la historia real del Antoni Benaiges, maestro republicano de la escuela rural Bañuelos de Bureba, que impulsó un proyec...










